Kimoa, la marca de ropa que fundó Fernando Alonso, entra en concurso de acreedores

AP

La marca de ropa que Fernando Alonso llevó a la Fórmula 1, Kimoa, ha entrado en concurso de acreedores. Le acompañó en la categoría reina y en otras aventuras como Dakar.

La marca de ropa urbana que Fernando Alonso y unos socios fundaron en el año 2017, Kimoa, ha entrado en concurso de acreedores. Si bien desde 2021 la mayoría accionarial no se encuentra en manos del piloto asturiano, durante varias temporadas Kimoa estuvo muy vinculada a su imagen, llegando a aparecer en varios de sus vehículos de competición, incluyendo los monoplazas F1 del equipo McLaren.

Alonso siempre ha mirado mucho más allá de las carreras y ha invertido en diversos negocios o iniciativas a lo largo de su carrera deportiva que ha considerado interesantes. Uno de los más exitosos es el Circuito Museo Fernando Alonso, en Asturias, una meca para los seguidores con los que cuenta el bicampeón en todo el mundo.

Fernando también ha invertido en compañías de bebidas como RAW Superdrink o, recientemente, en una cadena de sushi llamada "Sticks'n'Sushi", con locales en distintos puntos de Europa. La moda también ha estado entre sus intereses, como vimos hace muchos años con 'FAster' o más recientemente con Kimoa.

Tal y como Alonso explicó poco después de su lanzamiento, Kimoa nació como una firma de moda con un estilo de vida con el que sus fundadores, el propio piloto y sus socios y amigos se identificaban. Esto quedó plasmado en una marca de ropa moderna, de estilo surfero, que daría la vuelta al mundo de la mano del piloto español.

"He disfrutado de la experiencia al descubrir algo nuevo al fundar Kimoa. Es un proyecto emocionante que he comenzado con un grupo de amigos y hemos trabajado para desarrollar una marca que refleja nuestro estilo y espíritu", dijo Alonso en los inicios de su marca.

Fernando fue el mejor embajador que la marca pudo tener. Los logos de la compañía ocuparon un espacio dedicado en el coche de las 500 Millas de Indianápolis de 2017, en un debut del bicampeón de F1 que vieron millones de personas. Kimoa también lució su logotipo en la gorra de Alonso, en sus gafas, hasta convertirse en patrocinador de ropa de surf de McLaren.

Kimoa formó también parte de la imagen de Alonso en momentos clave en su carrera deportiva, como fue su emocionante primera retirada de la Fórmula 1 al término de la temporada 2018, o posteriormente en sus dos victorias en las 24 Horas de Le Mans. 

En el Rally Dakar, donde debutó en 2020 con el equipo Toyota, la gorra de la compañía fue un accesorio inseparable. También lo fue cuando Fernando decidió volver a la F1 en 2021 junto a Alpine, donde permaneció durante dos temporadas, aunque las presencias de Kimoa poco a poco se fueron reduciendo al mínimo.

Durante este tiempo, Kimoa lanzó líneas específicas de los proyectos del español, algo que ha continuado haciendo hasta la fecha. 

Kimoa también ha sido una forma de la que Alonso ha apoyado a otros pilotos, como Albert Llovera o Cristina Gutiérrez, que han llevado la marca en sus proyectos de competición en el Dakar, ampliando así la visibilidad de la marca en el mundo.

Las cosas cambiaron en 2021, cuando se anunció la venta del 75% de Kimoa a la compañía americana Revolution Brands después de supuestas pérdidas económicas de la firma, cuyo principal canal de venta era internet. Este periodo, apenas cuatro años más tarde, ha terminado por la entrada en concurso de acreedores de Quimoalar SL, la sociedad que controla Kimoa.

Según la información publicada por El Confidencial, el patrimonio neto actual de la sociedad se ha reducido a poco más de dos millones de euros, pese a que sus socios llegaron a inyectar más de 7,7 millones de euros desde la constitución. Solo en 2023, la empresa registró un resultado negativo de 952.728 euros, con una facturación anual que apenas superó los 1,37 millones de euros.

Además, la compañía arrastra obligaciones comerciales cercanas a los 500.000 euros y deudas a corto plazo que superan los 111.000 euros. La letrada de la Administración de Justicia ha instado a los acreedores que representen al menos el 5% del pasivo a solicitar el nombramiento de un administrador concursal en un plazo de 15 días desde la publicación del edicto.

En los últimos tiempos, Kimoa había reducido su actividad promocional al mínimo, lo que hacía presagiar un desenlace de este tipo. En redes sociales, uno de sus principales canales de comunicación, además de su newsletter, cesaron su actividad a finales de marzo, y su página web lleva un tiempo anunciando descuentos superiores al 80% en sus artículos, lo que hacía pensar que estaban en una liquidación por cierre.

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