Un informe realizado por expertos muestra el incremento de muertes infantiles por calor en el coche

Las altas temperaturas que alcanzan los coches en verano pueden tener consecuencias fatales, especialmente para los más pequeños de la casa.
Con la época estival llegan las altas temperaturas, un calor que puede llegar a ser extremo y que si ya supone un problema para la mayoría de los adultos, es todavía peor para los pequeños de la casa. Que los niños estén expuestos a mucho calor es extremadamente peligroso, especialmente en los coches, donde ha habido un repunte de muertes infantiles.
Ha sido la National Highway Traffic Safety Administration la que lo ha puesto de manifiesto y, como es lógico, manejan datos relativos a los Estados Unidos, pero se trata e algo extrapolable a cualquier mercado, país o región.
En 2024 el número de muertes infantiles relacionadas como el calor en el coche fue de 39, una cifra considerablemente mayor que la registrada en 2023, cuando fue de 29 fallecidos, y que se sitúa por encima de la media anual, que es de 37.
Se trata de una materia a la que hay que prestar atención, puesto que incluso en días que np se considera que son muy calurosos, la temperatura en el interior de un coche puede subir de manera muy rápida.
En un día de verano normal con 27 grados centígrados, que en realidad es una temperatura bastante baja si se tiene en cuenta a los niveles que se puede llegar en España, la temperatura en el habitáculo de un coche promedio alcanza los 38 grados en tan solo 10 minutos. Después de eso, solo son necesarios otros 10 minutos adicionales para llegar a los 42 grados.
Es por eso que, cuando un progenitor piensa que no pasa nada por dejar a su hijo un momento en el coche para ir a hacer algo.
Desde Kids and Car Safety explican: “La mayoría de los padres y cuidadores están mal informados y les gustaría creer que jamás podrían olvidar a su hijo en un vehículo. El error más peligroso que un padre o cuidador puede cometer es pensar que dejar a un niño solo en un vehículo jamás les ocurrirá a ellos ni a su familia”.
Sin embargo, los datos demuestran que es todo lo contrario.
Según la American Automobile Association (AAA), más del 52% de las muertes recientes en coches calientes se deben a que el cuidador olvidó por completo a un niño en el coche, un 22% corresponde a casos en los que el cuidador dejó a un niño adentro a sabiendas mientras hacía un recado rápido. Además, casi el 25 % de los fallecimientos se deben a que un niño accede a un vehículo sin que un adulto lo sepa y queda atrapado dentro.
Para evitar estas tragedias, desde Kids and Car Safety dan algunos consejos. Los primeros están relacionados con asegurarse de que un menor nunca se quede solo en el coche:
- Para no olvidarle en la plaza trasera, es buena idea colocar en el asiento del copiloto un objeto que recuerde que el pequeño está detrás: su mochila, un peluche, una bolsa de pañales, etc.
- Tomar como costumbre abrir la puerta trasera cada vez que se aparque, de manera que se convierta en una rutina y así nunca se te pase la comprobación. Para forzar tener este hábito, una idea práctica es colocar detrás un objeto indispensable, como el teléfono móvil, las llaves de casa, etc.
- Hablar con tu pareja: cada vez que os montéis en el coche, decidir de manera clara quién se va a encargar de sacar al niño del vehículo, así que no se quedará olvidado en él
Los segundos tienen que ver con asegurarse de que los niños no puedan entrar en un coche aparcado:
- Que el automóvil esté cerrado con llave en todo momento, sobre todo si está en el garaje o la entrada al sol
- Nunca dejar las llaves del coche al alcance de los niños
- Usar protectores de seguridad para los pomos y alarmas en las puertas para evitar que salgan de casa sin saberlo
- Enseñarles a tocar la bocina o encender las luces de emergencia si se quedan atrapados dentro de un coche
- Si no encuentras al niño, acudir lo primero a los vehículos, revisando su interior y el maletero, incluso si están cerrados con llave
También hay que tener en cuenta que cada vez es más común que los coches tengan sistemas de aviso de que las plazas traseras están ocupadas, lanzando algún tipo de señal acústica si se va a abandonar el vehículo y hay alguien detrás. El problema es que estos sistemas solo los tienen los modelos más modernos, por lo que en los antiguos (que son la mayoría en la carreteras españolas) hay que extremar las precauciones a la antigua usanza).
