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La increíble gesta de Alex Zanardi en el DTM que no debe pasar desapercibida

Zanardi quinto en Misano
El imparable Alessandro Zanardi ha debutado este fin de semana con un fantástico quinto puesto en el DTM.

Detrás de la carrera deportiva de cada piloto hay siempre una historia digna de ser contada. Moverse - y dar siempre pasos adelante - en el automovilismo no es nada fácil y pueden aparecer inconvenientes que cambian la vida de alguno de los corredores de cualquier campeonato. Desde la pérdida de un asiento, falta de resultados o peor aún: un grave accidente que trastoca todos los planes. Esto último fue lo que le sucedió al italiano Alex Zanardi hace 17 años en el circuito de Lausitzring.

Zanardi DTM Misano

En 2001 Zanardi competía en la CART, la actual Indycar, tras un breve paso por la Fórmula 1. En la categoría americana le había ido realmente bien: fue campeón de los años 1997 y 1998, pero en el óvalo alemán todo cambió aquella temporada, en la que no tenía un coche competitivo.

Durante la carrera, tras un cambio de neumáticos y mientras estaba en primera posición, perdió el control de su monoplaza, chocó contra las protecciones y un coche que venía por detrás, el de Alex Tagliani, le golpeó con fuerza. El coche de Zanardi quedó partido por la mitad e, inevitablemente, perdió las dos piernas.

Pero Zanardi sobrevivió y comenzó una nueva vida. Lejos de quedarse encerrado en su casa y dedicarse a ver las carreras por televisión, se puso a trabajar para continuar en el deporte. Construyó sus propias prótesis, a su gusto, para volver a caminar y a competir. En 2002 regresó a un circuito, a Toronto, para ondear una bandera a cuadros en una carrera de la CART y solo un año después, en 2003, volvió a subirse a un coche de carreras.

En Lausitzring quiso cerrar el capítulo de su accidente y completó, con un coche de la CART, las 13 vueltas que le quedaban a la carrera en la que sufrió el golpe que cambió su vida. Un día muy emocionante.

Zanardi volvió a competir, con un coche adaptado con el acelerador en el volante. En 2004 participó en el Europeo de Turismos con un BMW, marca a la que ha estado ligado desde hace muchos años y que nunca le ha dejado de dar buenas oportunidades. Pasó al Mundial de Turismos (WTCC) un año más tarde y ganó su primera carrera, en Oschersleben, en 2005. En 2008 y 2009 volvería a ganar un par de carreras y se retiró del campeonato.

Desde entonces, Zanardi ha seguido activo, participando en carreras de resistencia. También probó un F1 en un test en Valencia en 2006 y un DTM en 2012. Y hay más: es medallista paralímpico en ‘handbike’.

2018: Zanardi debuta en el DTM, ¡con un quinto puesto!

Alex Zanardi

Este año el DTM ha dado la posibilidad a los tres fabricantes involucrados en el campeonato (BMW, Audi y Mercedes) de incluir un coche extra en alguna de las carreras de la temporada con un piloto invitado. Audi eligió a Mattias Ekström, Mercedes ha elegido a Sébastien Ogier y BMW a Alex Zanardi.

El italiano correría en Misano, en casa, y en una carrera absolutamente distinta: por primera vez el campeonato de turismos correría de noche. Y, además,  la lluvia se unió a la fiesta. En estas difíciles condiciones Zanardi supo desenvolverse a la perfección. Fue de menos a más durante todo el fin de semana, de rodar último en los primeros entrenamientos, a ser decimotercero en la primera carrera… ¡y quinto en la segunda!

Fue una prueba estratégica, con mucha lluvia y donde el hacer una sola parada en boxes – la mayoría hicieron dos – le ayudo a mantenerse dentro de los cinco primeros. No cometió errores y compitió de ‘tú a tú’ con pilotos que llevan años y años y muchas jornadas de rodaje con estos coches. También, por qué no decirlo, se midió a pilotos mucho más jóvenes que él. A sus 51 años sigue siendo realmente rápido con un volante entre manos.

“Es como ganar una medalla de oro”

Zanardi quinto en Misano

“Al principio pensé que era una broma cuando mi ingeniero me dijo mi posición final por la radio”, dijo Zanardi tras ver la bandera a cuadros. “No me lo esperaba. Era optimista tras las pruebas (previas al fin de semana) pero después de los primeros entrenamientos me vi lejos y temí que me quedara en la parte trasera de las carreras. Las condiciones siempre eran cambiantes y no me permitieron aumentar mi experiencia sesión a sesión. Teniendo esto en cuenta, el quinto puesto es fantástico. Es como ganar una medalla de oro”, agrega el piloto de BMW, que corrió con el número 12.

Zanardi controló el acelerador, cambio y freno de su BMW M4 DTM con sus manos, desde el volante, todo un reto teniendo en cuenta las difíciles condiciones del asfalto en Misano y la falta de tacto con la que inevitablemente contaba. En carreras anteriores el italiano había corrido accionando el freno con un sistema unio a la prótesis de una de sus piernas. La adaptación no fue fácil, pero lo consiguió gracias a maratonianas jornadas de pruebas previas a la carrera.

A juzgar por el resultado, la progresión de Alex fue sensacional. ¡Lástima que solo haya sido para una dos carreras! No sabemos cuándo volverá el italiano a la pista, pero sí que intentará estar en la salida de las 24 Horas de Daytona de 2019 junto a BMW. Retos a este señor (con todas las letras) no le faltan; y ojo, porque también quiere pisar Marte alguna vez en su vida, para cumplir el sueño que tenía de pequeño: “quise ser o piloto o astronauta”, ha confesado. Con todos los “imposibles” que ha hecho posibles, como para decirle que no….

Imagen: BMW Motorsport

 

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