He probado el Citroën C5 Aircross Hybrid: todo está donde lo esperas, y eso es genial

El Citroën C5 Aircross es el coche ideal para ir y venir con la familia: espacio, buena vida a bordo y una dinámica sin demasiados excesos...

Empiezo hablando claro: después de haber probado el Citroën C5 Hybrid de 136 CV, creo que es uno de los mejores familiares. Principalmente por una razón: no oculta que su objetivo es el bienestar de sus ocupantes por encima de la dinámica (que ya te adelanto que no está nada mal): espacio, confort de marcha... 

Y es que no se puede negar que el C5 Aircross es, como el titular de esta prueba dice, es amigo de las familias. Empecemos por las plazas traseras: tres asientos individuales con anclajes Isofix (y posibilidad real de meter tres sillitas infantiles) bastante cómodos con una banqueta que se puede desplazar y un respaldo que se reclina. Por mullido y postura está bastante bien, a lo que le une una gran sensación de desahogo.

Si vas sentado en las dos plazas exteriores, probablemente eches en falta un reposabrazos central, y si has estado mirando modelos de su competencia, también hasta la posibilidad de instalar un climatizador trizona, pero lo cierto es que en este apartado, con la generosa salida de aireación ubicada en el centro, cumple bien.

También si te acomodas delante. Los asientos son butacones muy en la tradición de Citroën. Tienen un mullido blando y en las antípodas de lo que puedes encontrar en modelos alemanes, pero es cómodo y no te cansa en viajes largos.

La forma de los asientos tiene bastante que ver en esto último: el respaldo te recoge toda la espalda y la banqueta, aunque no te deja regular su longitud, acoge bien los muslos.  

A la hora de lanzarme a la carretera, me acomodo en un santiamén. Todo queda al alcance de la mano. Solo lo que en mi opinión es una horrenda lógica de manejo en la pantalla puede acabar por molestarte un poco, pero al final te acabas acostumbrando y no le vas a dar demasiada importancia. 

Pero vas a tener que convivir con un sistema en ocasiones lento, que te exige demasiado tiempo de atención a la pantalla de 10 pulgadas, que está bien por tamaño y resolución, pero que se nota superada por modelos de última hornada: no hay que olvidar que estamos ante un restyling de un coche que apareció hace unos años.

Vamos ahora a ver cómo funciona el sistema híbrido, que era la guinda que le faltaba a este modelo que curiosamente sí ha tenido dos versiones PHEV.

En esta ocasión se trata de un sistema mild hybrid que se podría definir como avanzado porque es capaz de mover el coche en modo cero emisiones (al estilo del MHEV Plus de Audi, pero sin hacerlo marcha atrás). 

Eso es bueno en ciudad, donde te puedes permitir el lujo de bajar el consumo oficial y ver cifras cercanas a los cinco litros, aunque en uso combinado la cifra sube hasta los 6,5 litros en mi recorrido de pruebas, lo que tampoco está nada mal.

En cuanto al confort de marcha, el C5 ha nacido para hacer grandes viajes: tiene un set-up cómodo que se traga las irregularidades de la carretera sin inmutarse demasiado. Mientras a los ocupantes les ofrece un rodar silencioso, al conductor le proporciona una buena calidad de rodadura. 

Para mi gusto, me hubiera gustado que al levantar el pie del acelerador la retención no fuera tan fuerte, o al menos que existiera la posibilidad de regularla. A cambio, la pequeña batería recarga realmente rápido.

En cuanto a la marcha, tiene muy buena estabilidad lineal y pisa bien, incluso en zonas de curvas donde, eso sí, no va a estar cómodo si subes el ritmo. Pero eso seguro que no te va a pillar por sorpresa, porque las prestaciones fulgurantes no son lo suyo.

A la hora de medir prestaciones, se ha permitido el lujo de calcar los 10,2 segundos oficiales, lo que es un dato bueno para un modelo de estas características, aunque al hundir el pie en el acelerador la programación de la caja me recordaba que las emociones fuertes no son lo suyo.

Lo que sí ha demostrado es que se mueve como pez en el agua en ciudad, donde con un consumo de 6,9 litros (6,5 l/100 km en mi recorrido habitual) me ha dejado buen sabor de boca aunque el oficial homologado de 5,7 queda lejos.

Valoración

Nota 7.5

Es el típico coche que hace muchas cosas, y todas las hace bien. Destaca especialmente por su espacio interior y por una dinámica relajada: no adelantarás a ese Golf GTI en un puerto de montaña, pero llegarás a la playa con la familia y el equipaje más que feliz.

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Luis Guisado

Webmanager

Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.

NOTA

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En esta prueba del nuevo Citroën C5 Aircross me pongo al volante del nuevo modelo que en la marca llaman SUV: al menos por carrocería e interior sí lo es...