Hay un botón en todos los cinturones de seguridad que te ayuda todos los días y nadie lo sabe

El botón del cinturón de seguridad siempre ha estado ahí, cumpliendo una función muy práctica pero que no llama para nada la atención.
Cuando uno piensa en el cinturón de seguridad, piensa en algo que lleva toda la vida en el coche (aunque los que peinan canas recuerdan cuando iban sin él y sin multas), algo que, sobre el papel, no tiene nada con lo que sorprendernos, un elemento del que ya se sabe todo. Pero, ¿y si no fuera así? Porque hay un botón en los cinturones de seguridad que puede resultarte muy útil y quizá no sepas de él.
Antes de preguntes cómo puedes saber si mi cinturón tiene este botón o función o no, te tranquilizamos: forma parte del diseño estándar del sistema, algo que hace que por norma general pase desapercibido.
Con esto claro, ¿cuál es ese botón y para qué sirve? En realidad no es un botón como tal, aunque tenga esa forma, si no que es un trozo de plástico de forma redonda y ligeramente abultada que tiene una función muy práctica: hacer que la hebilla no se caiga hasta el suelo.
Puede parecer una tontería, pero sirve de tope para que aquella esté en una posición ideal siempre, de manera que no cueste encontrarla y que el proceso de abrochado del cinturón, aunque no suele tener mucha urgencia, pueda ser lo más rápido posible.
No tiene más misterio, es un elemento que ha estado presente siempre en todos los cinturones de coche que te has puesto y que cumple una función para nada espectacular, pero sí muy útil, tanto que posiblemente hasta ahora lo hayas pasado completamente por alto.
La multa por no llevar el cinturón de seguridad
El cinturón de seguridad es uno de los elementos más importantes en la protección de los ocupantes de un vehículo. Su uso en España es obligatorio tanto para el conductor como para todos los pasajeros y no utilizarlo conlleva consecuencias graves.
En España la multa por no llevar el cinturón es de 200 euros y, además, también implica la pérdida de 3 puntos del carné de conducir. Dejando a un lado el daño a la cartera, lo realmente importante es la seguridad que implica su uso en caso de accidente.
Aunque cada vez es menos común ver a gente al volante sin cinturón (o en cualquiera de las otras plazas), sigue siendo una práctica que de vez en cuando se da y que conlleva consecuencias muy graves en caso de accidente.
Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), el cinturón reduce en un 50% el riesgo de fallecer en una colisión, mientras que no utilizarlo multiplica por cinco las probabilidades de salir despedido del vehículo o de sufrir traumatismos graves.