Dodge dejó de fabricar uno de los muscle car más famosos hace un año para lanzar una versión solo eléctrica. Ahora prepara de nuevo una variante de gasolina

Ya sabíamos que el nuevo Dodge Charger finalmente llegaría con versión de gasolina, a pesar de que los planes iniciales eran de venderlo solo con motor eléctrico. Ahora, un nuevo informe sugiere que la variante de gasolina, denominada Sixpack, podría llegar unos meses antes.
Cuando Dodge anunció que la nueva generación del Charger sería estrictamente eléctrica, muchos fueron los que se alarmaron ante una decisión que parecía excesivamente radical. La firma propiedad de Stellantis no tardó en recapacitar y poco después admitió que el mercado de muscle cars con motor de combustión todavía está vivo.
Eliminar al Charger de la ecuación permitiría a Ford liderar un mercado sin apenas competencia ahora que el Camaro tampoco está a la venta. Por eso, la marca decidió que el nuevo Dodge Charger sería eléctrico, pero que también tendría una variante con motor de gasolina.
Desde que lo presentó hace ya algunos meses en su variante eléctrica, la marca ha estado trabajando para llevar al mercado también una versión del muscle car con un motor de combustión interna. Ahora, según un informe reciente, Stellantis podría hacer realidad este objetivo antes incluso de lo esperado.
El Dodge Charger Sixpack con motor de gasolina podría llegar antes de lo previsto
De hecho, la comercialización del Dodge Charger Daytona, que será la versión eléctrica pura, está prevista que dé comienzo antes de que acabe el año. Será el primero que aterrizará en el mercado. Mientras tanto, el Charger Sixpack, el de gasolina, no debía llegar antes de que finales de 2025.
Según fuentes de MoparInsiders, Dodge comenzará las entregas del Charger de gasolina a los concesionarios a principios del próximo verano. La razón es simple: tiene una alta demanda. Cada vez hay más clientes que quieren comprar un coche de alto rendimiento con motor de gasolina en lugar de un equivalente eléctrico.
Una de las bazas que tiene Dodge a su favor es que la plataforma en la que está basado el nuevo Charger admite tanto sistemas de propulsión eléctricos como de combustión interna. Se trata de la arquitectura STLA Large de Stellantis en la que muchos otros modelos del grupo automotriz se sustentan, además de los que se sumarán en los próximos años.
El nuevo Dodge Charger Sixpack estará disponible en dos versiones. Por un lado, habrá una variante estándar equipada con un motor de seis cilindros en línea y 3.0 litros con doble turbocompresor que generará 426 CV de potencia. El segundo modelo estará más orientado al rendimiento, elevando la potencia de esta mecánica hasta los 558 CV.
Por su parte, el Charger Daytona eléctrico generará aún más potencia llegando a los 670 CV y posicionándose como la opción tope de gama en términos de rendimiento. De esta variante ya se admiten pedidos en Estados Unidos desde el pasado mes de septiembre con un precio inicial de 59.595 dólares (56.582 euros), con las primeras entregas previstas para finales de este año.

