Decepción y problemas de comunicación marcan el debut de Lewis Hamilton con Ferrari

Lewis Hamilton debuta con Ferrari con dificultades en el GP de Australia. Ahora busca redimirse en China, donde es el piloto con más victorias.

Casi un año después del anuncio de su fichaje por el equipo Ferrari, Lewis Hamilton por fin debutó con la escudería de Maranello en el Gran Premio de Australia. Aunque este fue uno de los momentos más esperados por el británico y también por sus seguidores, su estreno vestido de rojo no fue el soñado, sino más bien todo lo contrario, porque acabó décimo y sumó un solo punto.

La unión del piloto más exitoso de todos los tiempos, con siete mundiales (los mismos que Michael Schumacher),105 victorias, 104 poles y más de 200 podios con el equipo más laureado de la historia, ha convertido el fichaje de Hamilton por Ferrari en una de las noticias más relevantes de este siglo para la F1.

No solo por la expectación que levanta el hecho de ver a Hamilton luciendo el emblema del Cavallino, sino porque Lewis tiene la oportunidad de superar los títulos de Schumacher donde este ganó cinco de sus siete mundiales, y al tiempo puede poner fin a la racha de 16 años que Ferrari lleva sin ganar un campeonato.

Aunque esto no va de cómo empieza sino de cómo acaba, el debut de Hamilton con Ferrari ha sido más decepcionante de lo esperado. Su adaptación tanto al coche como a su nueva escudería está siendo difícil, y eso se ha visto reflejado en los resultados. Por no hablar del gran error estratégico que el equipo cometió al entrar en boxes más tarde de lo esperado cuando estaba lloviendo.

Los evidentes problemas de comunicación con su nuevo ingeniero

El cambio de equipo de Hamilton a Ferrari conlleva cambios en el círculo más cercano del inglés, también en el momento en el que está al volante. Una de las ‘rupturas’ más sonadas tras firmar por la escudería de Maranello fue la suya con su ingeniero de confianza en Mercedes, Peter Bonnington, que ha permanecido en el equipo de la estrella.

Bonnington sabía cómo gestionar la frustración, impaciencia y a veces inseguridad de Hamilton cuando las cosas no le iban bien en carrera, y le impulsaba a superarse para lograr los mejores resultados, fruto de una estrecha relación de muchos años.

En Ferrari, Lewis tiene como ingeniero de pista a Riccardo Adami, quien trabajó con Carlos Sainz previamente. Desde el propio GP de Australia, ya se ha visto que hay mucho que mejorar para que haya sintonía entre ellos dos, algo que es clave para optar a acabar tan arriba como sea posible en la clasificación.

Durante la carrera, Hamilton no dudó en pedir a Adami que dejara de darle instrucciones por la radio para poder concentrarse en aprender sobre el funcionamiento del monoplaza. “Déjalo, por favor, estoy aprendiendo sobre la marcha”, le dijo al ingeniero en un momento dado.

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También, cuando perseguía a un rival y Adami le decía qué botón debía pulsar para disponer de mayor potencia eléctrica, Lewis respondió visiblemente molesto: “No estoy lo suficientemente cerca, cuando lo esté, lo haré”. 

Cuando le pidieron que se mantuviera en pista con neumáticos secos aunque estaba lloviendo y sus rivales comenzaron a parar, respondió con ironía al decir que “pensé que me habías dicho que no llovería mucho, hemos perdido una oportunidad”. 

Al caer varias posiciones por este error de estrategia, se quejó utilizando una palabrota, aunque luego se retractó al decir que pensaba que no tenía la radio abierta.

Al término de la carrera, Hamilton reconoció el buen trabajo de Adami y habló del proceso de adaptación del uno al otro, el cual, como se pudo ver en la carrera australiana, todavía está lejos de ser perfecto.

Rumbo a una de sus carreras talismán: China

Después de finalizar el Gran Premio de Australia en la décima posición, Hamilton podrá continuar acumulando kilómetros de experiencia en una carrera donde es el piloto con más victorias de su historia, China

Con seis triunfos, nadie ha ganado tantas veces aquí, y también hay que decir que el de Shanghái es un circuito permanente, muy distinto al de Melbourne, donde sus sensaciones pueden variar notablemente.

En Australia se vio en distintas ocasiones que a Hamilton le costaba hacer una vuelta perfecta, con muchos problemas de subviraje. A diferencia de lo que sucede con su compañero Charles Leclerc, que le superó regularmente todo el fin de semana, para Lewis todo es nuevo para él en Ferrari.

“Las sensaciones son muy diferentes a lo que he experimentado antes. No es malo, solo me hace tener que conducir de una manera distinta”, comentó en Australia. Eso también se hizo evidente cuando, al término de la carrera, fue adelantado por Oscar Piastri sin mucha dificultad

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