BYD tiene una marca que compite directamente con Rolls-Royce en China. Y ahora va a llegar a Europa con un tanque de 1.000 CV

La marca china llegará a Europa no solo con el YangWang U8, también con el YangWang U9, un superdeportivo que es capaz incluso de saltar.
BYD es una de las marcas chinas que van a por todas en Europa. Empezó con coches eléctricos, pero ya tiene un híbrido enchufable en sus filas (que es su modelo más vendido) y no solo eso, tiene submarcas con las que quiere atacar segmentos más allá del generalista. Denza abarca el territorio premium, pero ya ha anunciado sus planes para competir en terreno del lujo en Europa.
La vicepresidenta del grupo, Stella Li, ha anunciado a Autocar que “nuestro plan es llevar Yangwang a Europa”. No ha concretado fechas, pero parece que será después del desembarco de Denza, que ya se ha presentado de manera oficial en el Viejo Continente, pero que no empezará a venderse hasta principios del año que viene.
Eso abre la posibilidad que los modelos de Yangwang estén disponibles durante el mismo 2026, aunque lo más probable es que no sea hasta 2027, para espaciar lanzamientos y permitir que cada marca tenga su cuota de protagonismo.
Ahora bien, el simple anuncio ya es suficiente como para generar expectación, porque esta firma, que buscará poner las cosas difíciles a fabricantes de toda la vida como Bentley o Rolls-Royce, tiene en su cartera de productos modelos de lo más interesantes. Entre todos ellos hay dos que llaman especialmente la atención: un tanque de 1.000 CV y un superdeportivo que es capaz de saltar.
Solo con los dos titulares es suficiente para arquear una ceja, pero entrando en detalle en cada modelo la cosa no hace si no ponerse más y más interesante.
El primero es el YangWang U8, que es una impresionante mole de 5,32 metros de longitud, 2,05 metros de anchura y 1,93 metros de altura que registra un peso de casi 3 toneladas. A pesar de ello, es un coche que puede navegar, pero ya llegaremos a eso.
Su imagen impresiona, tanto por su tamaño como por sus formas cuadradas. Pero su apartado mecánico no se queda atrás. Emplea tanto la ePlatform, que permite acoger un sistema de propulsión independiente con cuatro motores, como el sistema de control de la carrocería inteligente BYD DiSus, que trabaja la suspensión de manera independiente en cada uno de los cuatro amortiguadores.
En el U8 esto se traduce, en su versión más extrema, en un sistema eléctrico de autonomía extendida con una potencia total de 1.200 CV gracias a la que es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos. Su batería de 49 kWh de capacidad le otorga una autonomía eléctrica de 180 km y una combinada de más de 1.000, pero eso solo es la punta del iceberg.
Al tener cuatro motores, uno en cada rueda, que pueden actuar de manera independiente, se abre un mar de posibilidades en la conducción. Como se puede variar la potencia que se entrega a cada uno, se puede hacer que los de un lateral giren más rápidos que los del otro para mejorar la velocidad del paso por curva. Además, actuando en direcciones diferentes pueden hacer que el coche rote sobre sí mismo.
Pero lo más impresionante es que está sellado de tal manera que puede entrar al agua y flotar, utilizando las ruedas como propulsores para navegar a velocidades de hasta 3 km/h.
Tanto o más interesante es el segundo modelo en cuestión, el YangWang U9, que es un hiperdeportivo de altas prestaciones, pero que destaca sobre todo por otros motivos.
Emplea un sistema de propulsión conformado por cuatro motores, uno en cada rueda, que desarrollan una potencia conjunta de 1.300 CV y un par máximo de 1.680 Nm. Tamaña artillería le permite registrar una velocidad máxima de 309,19 km/h, una aceleración de 0 a 100 km/h en 2,36 segundos y la capacidad de completar el cuarto de milla en 9,78 segundos.
Sin embargo, el punto que le separa de otros hiperdeportivos de índole similar es el uso que le da al ya mencionado sistema DiSus-X. Éste le permite disfrutar de un recorrido de suspensión ajustable de hasta 75 mm y de una velocidad máxima de elevación en un solo eje de hasta 500 mm/s. Pero, ¿qué significa esto?
A la hora de conducir, permite una mayor precisión para la suspensión en cualquier situación, ya sean frenadas, pasos por curva o para lidiar con irregularidades de la carretera. Sin embargo, lo más llamativo es que le permite saltar. Sí, como lo lees.
Gracias a su capacidad para comprimir los amortiguadores y extenderlos de manera simultánea, puede saltar obstáculos de más de 3 centímetros de altura, lo que, sumado a la velocidad que puede alcanzar, le permite elevarse en el aire para superar distancias de hasta 6 metros.
