Andy Cowell, jefe de Aston Martin F1, explica la estrategia de Fernando Alonso en Silverstone

AP

Aston Martin puntúa con sus dos coches en Silverstone, pero el podio de Hülkenberg deja sabor agridulce. Además, Sauber supera a Aston Martin en el Mundial.

A pesar de que el equipo Aston Martin de Fórmula 1 lograra puntuar con sus dos coches en el Gran Premio de Gran Bretaña — gracias al séptimo puesto de Lance Stroll y al noveno de Fernando Alonso —, el que es, hasta ahora, su mejor resultado conjunto de la temporada dejó un sabor agridulce en el equipo de Silverstone. El motivo es que, viendo a Nico Hülkenberg subido al tercer escalón del podio con un Sauber, quedó la sensación de que el equipo británico podría haber conseguido muchos más puntos si las decisiones estratégicas hubieran sido otras.

La lluvia intermitente convirtió el siempre icónico Circuito de Silverstone en una auténtica lotería el pasado domingo. Desde qué neumático elegir para la salida de la carrera hasta en qué momento exacto hacer el cambio a gomas de seco o volver a los intermedios, cada elección se volvió crítica en la lucha por obtener un buen resultado. Hubo a quienes la jugada les salió redonda, pero también hubo otros que terminaron con la sensación de que la oportunidad se les escapó entre los dedos.

En Aston Martin se vivieron las dos caras de la moneda

Por un lado, Lance Stroll, que había arrancado desde la decimoséptima posición, logró remontar con una gran actuación y llegó a situarse momentáneamente en la tercera plaza. El piloto canadiense realizó una parada temprana al inicio de la prueba para montar neumáticos de seco, una decisión que le permitió ganar un tiempo muy valioso mientras otros seguían rodando con intermedios, perdiendo ritmo con respecto a la pista en evolución.

Gracias a esa decisión estratégica y a su buen ritmo, Stroll fue escalando posiciones hasta colarse entre los cinco primeros, lo que resultó clave para acabar finalmente en la séptima posición, sumando así puntos por tercera vez en lo que va de curso. Por otro lado, Fernando Alonso, que partía desde la séptima plaza en parrilla, optó por una estrategia más conservadora que no terminó de funcionar. Durante la carrera, llegó incluso a mostrar su frustración por la radio con algunas de las decisiones tomadas por el muro.

Después del GP, el propio Alonso comentó que a partir de ahora decidirá entrar a boxes justo cuando lo hiciera Lance, dejando claro su desacuerdo con el planteamiento estratégico que había seguido su parte del garaje. Andy Cowell, director del equipo Aston Martin, explicó tras la carrera las razones detrás de las decisiones tomadas desde el muro y trató de poner en valor el resultado global del equipo:

“Con dos coches puntuando, una carrera sólida, una estrategia en general muy buena, paradas en boxes excelentes, y consiguiendo que ambos coches llegaran al final, fue un gran esfuerzo de todo el equipo: desde preparar los coches hasta tomar decisiones en tiempo real. Así que nos vamos contentos”, comentó Cowell en declaraciones recogidas por Mundo Deportivo.

Sobre la estrategia de Stroll, Cowell explicó: “Pasar a los blandos fue una decisión muy clara, fruto de un proceso de pensamiento muy preciso. Estábamos viendo que el tiempo empeoraba y que la pista se estaba secando rápidamente. La decisión casi se tomó un poco antes. Pero ya saben, los que se arriesgaron a poner el seco antes incluso de que empezara la carrera, no acertaron”.

Añadió que cree que varios equipos tomaron nota de lo bien ejecutada que estuvo la estrategia del canadiense: “Sospecho que algunos pensaron que la decisión de Lance fue la correcta. Fue una decisión muy clara, precisa y meditada por parte de los estrategas e ingenieros de neumáticos”.

Cowell defendió también la diferencia de estrategias entre sus dos pilotos, argumentando que era razonable no asumir los mismos riesgos con ambos coches, especialmente al considerar sus posiciones de salida. “Supongo que esa mañana, al revisar la estrategia, lo vimos así: Fernando sale séptimo y Lance decimoséptimo. Hay dos caminos distintos que jugar, así que decidimos adoptar enfoques diferentes”, explicó.

“Y ahora, a toro pasado, viendo la carrera en retrospectiva, quizá podemos decir cuál habría sido el escenario ideal. Tal vez si Fernando hubiera seguido exactamente lo que hicimos con Lance, habría sacado un mejor resultado. Aun así, luego fuimos el primer equipo en montar neumáticos de seco. Probablemente lo hicimos demasiado pronto. Montamos medios, perdimos temperatura, y eso nos hizo perder algo de rendimiento antes de que Fernando pudiera remontar”, concluyó.

Para Alonso, probablemente no importe tanto que Stroll terminara dos puestos por delante, ya que la diferencia se explica por una apuesta estratégica más arriesgada con un piloto que partía desde atrás. Lo más frustrante, seguramente, sea ver cómo un piloto como Hülkenberg, con un coche que a priori es menos competitivo, logró subir al podio.

Además, como consecuencia directa de ese resultado, Sauber ha adelantado a Aston Martin en el Mundial de Constructores. Ahora, el equipo que forman Alonso y Stroll se sitúa en la séptima posición, a cinco puntos del equipo de Hülkenberg y Gabriel Bortoleto.

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