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5 formas de ahorrar peso en un coche

5 formas de ahorrar peso en un coche

Aarón Pérez

05/30/2016 - 12:15

Las 5 formas de ahorrar peso en un coche no son ninguna novedad. En el ámbito de las competiciones automovilísticas llevan décadas siendo aplicadas, aunque está completamente enfocado en el incremento de rendimiento del coche y no en el ahorro de combustible, una de las razones clave por la que muchas marcas comienzan a invertir grandes cantidades de dinero en desarrollar estos métodos.

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¿Rendimiento o ahorro de combustible? Ambas medidas pueden ser válidas para aplicar las 5 formas de ahorrar peso en un coche. Aunque esta tendencia no era la más utilizada en la fabricación de vehículos hace unos años, los objetivos de eficiencia de combustible y reducción de emisiones contaminantes están llevando a las marcas a invertir grandes cantidades de dinero para desarrollar métodos que supongan un ahorro de peso, aunque en el mundo de la competición ya se han puesto en práctica la mayoría de estas medidas, y empieza a ver sus resultados en modelos de producción, como los cinco coches con la mejor relación peso/potencia.

La clave reside en encontrar la forma de aplicar estos métodos ya desarrollados a los vehículos de producción sin renunciar a comodidades, equipamiento y, sobretodo, seguridad del conjunto. En este especial vamos a conocer las 5 formas de ahorrar peso en un coche que se aplican, desde hace décadas, en el mundo de las competiciones automovilísticas, y que algunos fabricantes de deportivos intentan adaptar a sus potentes coches, eso sí, siempre enfocado en extraer el máximo rendimiento.

Chasis: ¿Carbono o aleaciones reforzadas?

El chasis monocasco de fibra de carbono es una medida que lleva algunos años aplicándose a los deportivos de mayor talla en el panorama, una medida con grandes ventajas en cuanto a peso y seguridad para los ocupantes, pero con un elevado coste de desarrollo para cualquier marca. ¿Imaginas un Nissan Micra con un chasis de fibra de carbono? Puede que lleguemos a verlo en un futuro, pero por el momento es algo que no llega a ser lógico. 

La segunda opción es el chasis de acero de alta resistencia, sacrificando algo el peso pero incrementando en seguridad. Pero la combinación de diferentes metales ligeros puede ser una solución plausible. Encontrar el punto en el que ambos metales queden soldados, es tarea difícil, pero no imposible.

Carrocería

Es algo ya estandarizado (y obligatorio) que los coches cuenten con parachoques de plástico que aseguren que en caso de atropello, un peatón pueda resultar con el menor grado de lesiones posibles. De ahí nace el capó activo que absorbe impactos de forma eficaz. Pero, ¿qué hay del resto de la carrocería? El aluminio es una de las mejores soluciones. Pierde en resistencia frente al acero, pero mejora en ligereza y no es corrosivo, pero de nuevo encontramos los costes, los cuales nos dicen que el aluminio es más caro y supone una desventaja a la hora de desarrollar un coche.

Llantas de carbono

Cuando Porsche lanzó el 959, sus llantas de magnesio fueron todo un avance para los coches deportivos de producción. Este material es utilizado en el mundo de la competición, por lo que aplicarlo a los modelos de calle es siempre un avance. Ahora, la fibra de carbono es la que invade este campo de la industria, encontrando coches de producción que los equipan, como el BMW M4 GTS o el nuevo Ford GT. La reducción de peso con respecto a unas llantas de aleación puede ser de más de un 1 kilogramo, aunque a la hora de aguantar impactos, se reduce considerablemente su resistencia.

Despojar el interior

Ferrari lleva años haciéndolo en cada versión especial de su modelo con motor V8. Lo conocimos en el Ferrari 360 Stradale, en el Ferrari F430 Scuderia y en Ferrari 458 Speciale, aunque los clásicos GTO también aplican estas medidas. La firma de Maranello sabe como despojar el interior de cualquier 'componente innecesario'. La moqueta, los paneles de las puertas, la radio o los asientos traseros son algunas de estas medidas. Pero, ¿es práctico renunciar a todo esto en un coche que utilizarás a diario? La respuesta es no, así como nadie compraría un Volkswagen Golf sin equipo de sonido o moqueta, aunque estas técnicas invitan a que los fabricantes desarrollen componentes para el habitáculo que sean aún más ligeros.

Medidas extremas

En este apartado encontramos algunas medidas extremas que son propias del mundo de la competición pero que suponen un ahorro de peso a fin de cuentas. Por ejemplo, despojar de cualquier material aislante de sonido al interior, asientos de fibra de carbono, eliminación del climatizador o, como ya presentó el Lamborghini Sesto Elemento, el coche no contaba con ventanas de cristal, sino que fueron reemplazados por materiales transparentes y ligeros como el metacrilato. Esbozar estos métodos que llevan años siendo aplicados a la competición, puede ser un buen punto de partida para los ingenieros de las marcas, quienes pueden llevar un paso más allá su desarrollo y que en un futuro puedan ser aplicados a la industria de los coches de producción.

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Aarón Pérez

Colaborador

Apasionado de los coches desde que tengo memoria. Colaborador en Auto Bild.

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