Presentada la primera moto eléctrica de producción que utiliza una batería de estado sólido

Verge TS Pro
Verge TS Pro

La Verge TS Pro, presentada en el CES 2026, tiene baterías de 20,2 y 33,3 kWh, homologando hasta 600 km de autonomía por carga.

Parece que el gran salto en la electromovilidad vendrá dado por la llegada de las baterías en estado sólido. Es una tecnología que lleva muchos años en desarrollo y que algunos vehículos ya empiezan a montar, pero no de manera generalizada. Ya hay coches que las usan, como el nuevo MG4, pero no se habla tanto de su implantación en el sector de las dos ruedas. Sin embargo, la primera moto eléctrica de producción que utiliza una batería de estado sólido ya está aquí.

Se ha presentado en el Consumer Electronics Show (CES) 2026 de Las Vegas y es la Verge TS Pro, una motocicleta eléctrica fabricada por la empresa finlandesa Verge Motorcycles. La compañía ya tiene recorrido en el sector, pero es la primera vez que, en lugar de las tradicionales baterías de iones de litio con electrolitos líquidos o en gel, monta una batería con electrolitos sólidos en uno de sus modelos.

¿Qué ventajas ofrece una pila así? A grandes rasgos, mejora a las baterías convencionales en todos los aspectos: seguridad, densidad energética, durabilidad y tiempos de recarga.

El avance se ha logrado gracias a la colaboración con Donut Lab, una compañía especializada en tecnología de baterías que ha desarrollado un paquete de baterías en estado sólido listo para la producción industrial.

Según los fabricantes, esta batería alcanza una densidad energética de alrededor de 400 Wh/kg y que es capaz de soportar una vida útil de 100.000 ciclos, lo que en cristiano sería el equivalente a utilizar diariamente durante 274 años seguidos. Además, durante su desarrollo se ha puesto a prueba en situaciones extremas, con temperaturas que van desde los -30 grados hasta los 100, y que siempre ha mantenido el 99% de su capacidad.

En cifras concretas, la Verge TS Pro equipada con la pila de mayor capacidad (la firma habla de versión estándar y extendida, con 33,3 kWh para la primera y 20,2 kWh de capacidad para la segunda), puede ofrecer hasta 600 kilómetros de autonomía con una sola carga, mientras que la versión básica supera los 350 km. No solo, eso, también destaca su velocidad de recarga, porque en 10 minutos en una estación de 200 kW, que es el máximo que soporta, pueden añadir hasta 300 km de rango adicional.

En el caso de la Verge TS Pro, la batería alimenta un motor que desarrolla 139 CV (102 kW) de potencia y 998 Nm de par máximo, suficiente como para lanzarla de 0 a 100 km/h en 3,5 segundos.

Vistas las prestaciones de la moto y lo que ofrece la batería, son superiores a lo que cualquiera pudiera esperar o exigir a un vehículo de este tipo, además de que, lógicamente, están muy por encima de lo que se puede considerar estándar entre las motos eléctricas con baterías convencionales.

Verge TS Pro
Verge TS Pro

Lógicamente, un avance así tiene un precio, pero, aunque es alto, tampoco es exagerado si se compara con modelos equivalentes. El fabricante ha anunciado una tarifa de 29.900 dólares para la versión estándar y de 34.900 dólares para la de gran autonomía. Todavía no se ha anunciado que haya planes de traerla a Europa, así que no hay precio en euros por el momento.

Ville Piippo, director de tecnología de Donut Lab, ha declarado: “Estamos listos para traer tecnología verdaderamente excepcional al mercado de la movilidad eléctrica… Nuestra tecnología de baterías puede utilizarse en todo tipo de vehículos, desde motocicletas y turismos hasta camiones, robótica y sistemas de almacenamiento de energía estacionarios”.

Marko Lehtimäki, director ejecutivo de Donut Lab, por su parte, expresaba: “El futuro de las baterías de estado sólido ha sido un tema en constante evolución, que se ha pospuesto constantemente cuando se pregunta a las empresas que trabajan en electrificación cuándo se harán realidad”.

“Donut Lab ha diseñado una nueva batería Donut de estado sólido de alto rendimiento que puede escalarse a grandes volúmenes de producción y que ya se ha visto en uso real en las motocicletas Verge que estarán en circulación en el primer trimestre”, añadía.

Ambas compañías van en serio con la apuesta por la tecnología, algo que tiene bastante sentido si se tiene en cuenta la naturaleza de las motocicletas.

Optar por una mecánica eléctrica tiene un problema añadido en las motos ya que, por tamaño y peso, tampoco pueden albergar paquetes de baterías de gran tamaño, lo que hace que, inevitablemente, tengan autonomías muy limitadas, especialmente en modelos de alta potencia.

Las baterías en estado sólido son la solución a este problema, ya que con su mayor densidad energética pueden concentrar más electricidad en menos tamaño, consiguiendo paquetes de dimensiones y peso contenido que permitan llegar más lejos.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España