La Unión Europea contra Elon Musk: "No podemos, y no permitiremos, la proliferación de estas imágenes humillantes y degradantes"

elon musk
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Grok ha vuelto a hacer de las suyas, esta vez desnudando a la gente que le piden los usuarios de ‘X’, lo que ha generado una nueva controversia.

Elon Musk tiene una habilidad innata para verse inmerso en polémicas de todo tipo. Muchas están relacionadas con Tesla, pero sus andanzas fuera del sector de la automoción a menudo tienen también consecuencias inesperadas. En esta ocasión ha sido la inteligencia artificial Grok, desarrollada por xAI e integrada en la plataforma X, la que ha hecho que la Unión Europea se le eche encima.

No es la primera vez que esta IA da que hablar, pero en la recta final de 2025 y a principios de año ha sido protagonista de una nueva controversia. ¿El motivo? Ha empezado a desnudar a diestro y siniestro con que tan solo se lo pida un usuario de la red social.

La polémica surgió cuando los usuarios descubrieron que Grok podía ser utilizada para modificar imágenes reales mediante simples instrucciones de texto. Como internet es como es, la aplicación que más se ha utilizado ha sido la de generar representaciones sexualizadas de todo tipo de imágenes.

Entre las prácticas que han generado controversia se encuentran solicitudes para “poner en bikini”, “quitar ropa” o alterar la apariencia física de personas que aparecían en fotografías, lo que facilitaba la creación de contenido íntimo falso o no autorizado, llenándose la red de creaciones de todo tipo.

Aunque las normas internas de X y de Grok prohíben expresamente este tipo de material, los hechos demostraron que los filtros de seguridad fallaron, permitiendo la producción y circulación de contenido potencialmente ilegal, que se ha viralizado convirtiéndose en tendencia.

La recepción de esta nueva posibilidad ha sido, en términos generales, mala, pero la reacción más contundente se ha dado en Europa, donde autoridades políticas y organismos reguladores consideran que el problema trasciende lo técnico y se inscribe en el terreno de los derechos fundamentales, además de la protección de la infancia cuando hay implicadas imágenes de menores.

Thomas Regnier, portavoz de la Comisión Europea, ha declarado: “Somos conscientes de que X o Grok ahora ofrecen un ‘modo picante’ que muestra contenido sexual explícito con imágenes infantiles. Esto no es picante. Es ilegal”.

En Alemania, responsables gubernamentales han pedido a la comisión evaluar acciones legales contra Musk y X, calificando el fenómeno como una forma de “industrialización del acoso sexual” mediante herramientas de inteligencia artificial. Desde su perspectiva, el uso de Grok no solo permitiría abusos individuales, sino que amplificaría prácticas dañinas a gran escala.

En Francia, funcionarios del gobierno han elevado denuncias ante la fiscalía y han solicitado la intervención del regulador audiovisual Arcom, señalando que el contenido generado podría violar claramente la Ley de Servicios Digitales (DSA) de la Unión Europea.

Dicha normativa obliga a las grandes plataformas a prevenir, detectar y retirar con rapidez contenidos ilegales, así como a implementar medidas proactivas para reducir riesgos sistémicos. Para las autoridades francesas, la generación de imágenes sexualizadas, especialmente cuando involucra menores, no es “provocación ni humor”, sino que la consideran un delito.

Semana recoge las declaraciones de la ministra de Tecnología del Reino Unido, Liz Kendall, quien ha dicho: “Lo que hemos estado viendo en internet en los últimos días ha sido absolutamente repugnante e inaceptable en una sociedad decente”.

No podemos, y no permitiremos, la proliferación de estas imágenes humillantes y degradantes, que afectan de manera desproporcionada a mujeres y niñas. X debe solucionar este problema de manera urgente”, añadía.

“Reino Unido no tolerará la proliferación continua de contenidos repugnantes e injuriosos en línea”, explicaba, añadiendo que respalda “todas las medidas coercitivas que considere necesarias”.

Como es lógico, la propia X ha tenido que responder, pero su respuesta no ha sido del agrado de nadie. Su postura oficial es que cualquier contenido ilegal generado con Grok se trata de la misma forma que el contenido subido directamente por los usuarios: eliminación inmediata y suspensión de cuentas.

La empresa también ha asegurado que trabaja en el refuerzo de los filtros y en ajustes técnicos para impedir que la IA responda a solicitudes prohibidas. La cuestión es que para los críticos con lo que está ocurriendo, estas medidas resultan insuficientes, ya que el daño se produce desde el momento mismo en que el contenido es generado.

Para añadir más leña al fuego, el propio Elon Musk, como es habitual. Su postura pública ha añadido tensión al conflicto porque, en lugar de ofrecer disculpas claras o asumir responsabilidades directas, lo que ha hecho ha sido a minimizar la polémica y a acusar a los medios de exageración.

Para las voces más críticas, esta actitud ha sido interpretada como una falta de compromiso serio con la protección de los usuarios y ha reforzado la idea de que las grandes plataformas tecnológicas priorizan la expansión y la experimentación por encima de la seguridad.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España