Un grupo de guardias civiles denuncian que la DGT les está usando como transportistas

La Asociación de Unificada de Guardias Civiles lamenta que la Dirección General de Tráfico los utilizara para trasladar 270 motocicletas, al quedar desierto el contrato para hacer esa función.
La relación entre la Dirección General de Tráfico y la Guardia Civil no atraviesa su mejor momento, al menos, determinadas asociaciones de la Benemérita, como quedó demostrado con el asunto de la baliza V16. En este caso, no tiene que ver con el dispositivo, sino con otra cuestión: denuncian que la DGT los utiliza como transportistas.
Dentro de la Guardia Civil, la Agrupación de Tráfico ha experimentado una evolución notable en los últimos años, pasando de ser uno de los destacamentos del Instituto Armado por los nuevos agentes a ser el último destino.
Tanto es así que todos los años muchas de las plazas disponibles quedan sin cubrir ante la falta de peticiones. Una de las razones es que la Agrupación de Tráfico es el grupo de la Guardia Civil que tiene la mayor tasa de mortalidad: 345 agentes han perdido la vida desde 1959 hasta 2025.
Además de esto, los agentes denuncian unos horarios muy exigentes y condiciones laborales precarias, ya que pasan días tirados en la carretera, pasando frío en invierno y calor en verano, con el único cometido de sancionar infractores en muchos casos.
Antes, anteponían siempre la ayuda al conductor a las multas, pero ahora “los han convertido” en cajas recaudadoras, como señalan.
AUGC denuncia que la DGT utiliza a los agentes de Tráfico como transportistas
Sin embargo, ahora el motivo de la queja es otro. Una de las asociaciones más relevantes de la Guardia Civil, la Asociación Unificada (AUGC), denuncia que la Dirección General de Tráfico los utiliza como transportistas.
Según afirman, ante la incapacidad de la DGT para contratar servicios de transporte, el organismo que dirige Pere Navarro les hace a ellos conducir los vehículos.
En concreto, AUGC se refiere a un hecho ocurrido el pasado mes de diciembre, cuando un contrato para trasladar 270 motocicletas quedó desierto por las condiciones poco atractivas y la DGT utilizó a varios agentes para llevar a cabo dicho traslado.
En opinión de la asociación de Guardias Civiles, es inadmisible que paguen ellos los errores de gestión de la DGT, pues no son transportistas, sino profesionales de la seguridad.
De hecho, los agentes se vieron obligados a reducir las patrullas de carretera para desempeñar esa tarea, dejando las carreteras sin vigilancia, todo ello obligándoles a hacer jornadas interminables de hasta 14 horas en las que se juegan la vida por el cansancio.
