Un conductor con las dos piernas amputadas, usa bastones en los pedales y arrolla a un pelotón ciclista

El suceso, ocurrido en Orihuela, evidencia la falta de prudencia en la conducción de una persona con movilidad reducida.
La seguridad vial en la provincia de Alicante se ha visto sacudida por un suceso que parece desafiar toda lógica y prudencia. En la localidad de Orihuela, un grave accidente ha dejado consternada a la comunidad tras conocerse los insólitos detalles que rodearon el atropello de un grupo de ciclistas.
Lo que inicialmente se reportó como un siniestro más en las carreteras levantinas, pronto reveló una realidad perturbadora: el conductor del vehículo implicado, un hombre de 73 años con ambas piernas amputadas, operaba los mandos de su coche de forma rudimentaria y peligrosa utilizando bastones para presionar los pedales de aceleración y frenado.
El incidente tuvo lugar en la carretera CV-925, una vía frecuentada por aficionados al ciclismo debido a su trazado y entorno. Según los informes de las autoridades de tráfico y los servicios de emergencia, el conductor perdió el control de su vehículo en un tramo de la carretera, invadiendo el espacio por el que circulaba un pelotón de deportistas.
El impacto fue brutal y directo, dejando a cuatro ciclistas tendidos sobre el asfalto con heridas de diversa consideración. La escena, descrita por los testigos como dantesca, mostraba bicicletas destrozadas y un vehículo que, tras el impacto, evidenciaba una manipulación técnica que ha dejado perplejos a los investigadores de la Guardia Civil.
Al personarse los agentes en el lugar del accidente para asistir a las víctimas e identificar al responsable, descubrieron el motivo de la errática maniobra. El conductor carecía de extremidades inferiores y, en lugar de contar con un vehículo debidamente adaptado y homologado con mandos en el volante, como exige la normativa vigente para personas con este tipo de discapacidad, había optado por una solución artesanal y letal.
El hombre utilizaba dos bastones de madera para alcanzar los pedales desde su asiento, una técnica que anulaba cualquier posibilidad de reacción rápida o precisión en la conducción, especialmente ante una situación de emergencia o un imprevisto en la calzada.
El balance de víctimas es preocupante. De los cuatro ciclistas arrollados, dos de ellos fueron trasladados de urgencia con pronóstico muy grave al Hospital de la Vega Baja en Orihuela. Un tercer integrante del grupo presenta heridas de carácter grave, mientras que el cuarto fue atendido por lesiones leves y contusiones, aunque con un fuerte estado de shock psicológico.
La investigación abierta por el Equipo de Investigación de Siniestros Viales de la Guardia Civil de Tráfico se centra ahora en la imprudencia temeraria del conductor. No solo se trata de un accidente provocado por un error humano, sino de una negligencia grave al circular con un vehículo "trucado" de manera ilegal.
Los expertos señalan que las adaptaciones para conductores con discapacidad deben pasar rigurosos controles de seguridad y ser realizadas por talleres especializados, terminando siempre con una inspección técnica que garantice que el sistema es infalible. El uso de palos o bastones anula la capacidad del conductor para mantener las manos en el volante mientras acciona los pedales, lo que convierte al coche en un proyectil sin control.
Este suceso ha reabierto el debate sobre la vigilancia de las capacidades de los conductores de avanzada edad y, sobre todo, sobre el control de las modificaciones ilegales en los automóviles.
Ahora, el conductor se enfrenta ahora a posibles cargos por un delito contra la seguridad vial y otro de lesiones por imprudencia profesional, dado que era plenamente consciente de que su vehículo no cumplía con los requisitos mínimos para ser conducido de forma segura.
Además, se investiga si el hombre poseía el permiso de conducción en vigor y si había pasado las revisiones médicas pertinentes, donde obligatoriamente se debería haber detectado su condición física y la necesidad de un vehículo adaptado legalmente.


