Sergio Moreno, camionero, sobre conducir por la noche un camión de gran tonelaje: "Algunos no sé cómo siguen vivos; yo prefiero llegar media hora más tarde"

El camionero Sergio Moreno alerta del peligro de correr con tráileres ligeros por carreteras nacionales y que su prioridad es su vida antes que el tiempo.
Cuando casi toda España duerme, hay un grupo de conductores que circulan por las carreteras españolas llevando cosas que nos hacen la vida más fácil. A este grupo pertenecen los camiones que tienen su ruta durante la noche. Sin embargo, no están exentos de problemas, como desvela Sergio Moreno, teniendo en cuenta que el peso máximo con el que circulan es de 44 toneladas, tal y como se aprobó el año pasado. "Algunos no sé cómo siguen vivos", afirma.
Lo cierto es que los camioneros están sometidos a normas muy estrictas. Por ejemplo, la cantidad de horas seguidas que pueden conducir o el tiempo que deben descansar. De esta misma manera, también está regulado el pesaje.
La Masa Máxima Autorizada (MMA) en España para un camión es de 44 toneladas, es decir, el conjunto de camión y semirremolque puede llegar a alcanzar este peso.
No todos los camiones desplazan el límite permitido, pero, según explica el camionero Sergio Moreno, algunos como el suyo cargan habitualmente 24 toneladas. Con este tipo de cargas, señala el camionero que el tráiler está completamente condicionado por ellas.
Sin embargo, el problema es para aquellos camiones que tienen menos carga. En este sentido, Moreno señala que, por ejemplo, los que llevan cargas de unas 10 toneladas "parece que van sin nada".
Para este joven transportista, que hace la ruta Asturias-Madrid durante la noche, no sabe cómo muchos de sus compañeros siguen vivos, ya que muchos circulan demasiado rápido o realizan maniobras que considera peligrosas.
Sergio Moreno alerta del riesgo de correr con el camión para ahorrar unos minutos
El camionero Sergio Moreno matiza qué tipo de comportamientos ve por las noches que considera temerarios, sobre todo para camiones con cargas más ligeras. Según relata, estos camiones circulan por carreteras nacionales a 90 km/h y se dejan caer en las bajadas para ganar tiempo.
El joven asturiano denuncia la impaciencia de estos profesionales cuando se topan con un vehículo más pesado como el suyo: "Nos dan largas, nos intentan adelantar en cualquier sitio... es una barbaridad".
Para Moreno, estas acciones son incomprensibles dada la peligrosidad de las vías y el tonelaje que se maneja. Por ello, le extraña que muchos de estos conductores sigan vivos tras ver cómo fuerzan las situaciones en carretera.
Es importante subrayar la diferencia entre vehículos según el peso. Mientras que con 10 toneladas el camión responde bien, al llevar 24, la realidad cambia drásticamente.
"El camión tiene que ir a su manera, es lo que él diga", explica Moreno para justificar por qué, si quisiera, tampoco podría mantener las velocidades de otros compañeros.
Sin embargo, Moreno subraya que él aún está en proceso de entender el camión y que "no estoy acostumbrado a llevar ciertos tonelajes". Precisamente esta inexperiencia es lo que le hace ser mucho más precabido.
Pese a la presión de los horarios y las entregas, Moreno tiene clara su jerarquía de prioridades. Defiende que no merece la pena arriesgarse por ganar unos minutos. Su filosofía es simple: "No digo que la gente conduzca mal, digo que deberían apreciar un poquito más su vida".
En lugar de lanzarse a 90 km/h por carreteras con curvas para llegar antes de que abran los puntos de descarga, el transportista prefiere la tranquilidad de una conducción pausada: "Prefiero llegar media hora más tarde", asegura, pero llegar.


