Scotty Kilmer, reputado mecánico con 55 años de experiencia, recomienda hacer la práctica del ‘atún italiano’ si solo haces distancias cortas: “La idea es que los italianos conducen como locos”

Scotty Kilmer sobre usar el coche en trayectos cortos
Scotty Kilmer sobre usar el coche en trayectos cortos
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El veterano mecánico Scotty Kilmer explica las consecuencias para el motor de usar el coche solo en trayectos cortos y revela el truco del ‘atún italiano’ para evitar posibles averías.

Para muchos conductores, el coche es un mero medio de transporte con el que ir del punto A al punto B. Muchos de estos trayectos suelen ser cortos y se hacen a diario, algo que al motor no le viene especialmente bien. Precisamente sobre este tema le preguntaron al veterano mecánico Scotty Kilmer, que explicó lo que puede pasarle al coche si abusas de desplazamientos de poca distancia y nos da un truco, llamado ‘atún italiano’, para evitar averías: “Sácalo de vez en cuando. Funcionará mejor, créeme”.

En un vídeo de consultas, Kilmer respondió a varias preguntas que sus seguidores le hicieron a través de YouTube. Una de ellas estaba relacionada con usar el coche para hacer viajes cortos y cómo esto puede acabar afectando al motor.

El seguidor del reputado mecánico le pregunta si “son malos los viajes cortos para el motor”, y le expone un caso en concreto: “El Toyota Auris de 2018 con CVT de mi mujer solo se usa para distancias cortas: 6 millas (9,6 kilómetros) al día. ¿Cómo de perjudicial puede ser esto para el motor?”.

Siempre que puedas, evita los viajes cortos en coche

La respuesta de Scotty es muy concreta: “Los viajes cortos no son buenos para un motor porque puede carbonizarse”. Sin embargo, el mecánico hace una llamada a la calma: “No lo vas a romper, es un Toyota, durará, pero puede carbonizarse”, en referencia a la conocida fiabilidad de los coches del fabricante japonés.

Para evitar una avería, Kilmer recomienda “usarlo de vez en cuando. Llévalo a la carretera para hacer un viaje largo. Si vas a la playa o algo así, y está a 100 millas (161 kilómetros) de distancia, hazlo de vez en cuando”.

Finalmente, el mecánico revela una práctica con un nombre muy curioso: “Solíamos llamarlo el ‘atún italiano’”, explica. “La idea es que los italianos conducen como locos, muy rápido. Y si conduces muy rápido limpiarás la carbonilla de tu motor. Así que sácalo de vez en cuando, funcionará mejor, créeme”.

Kilmer cuenta el caso particular del “viejo Camry familiar de mi esposa, con el que conducía 3 millas (4,8 kilómetros) de ida y vuelta al trabajo en Houston”. Aunque asegura que “funcionaba bien”, “de vez en cuando lo llevábamos a San Antonio. Era un viaje de tres horas y media de ida, y otras tres horas y media de vuelta, a 75 u 80 mph (120-128 km/h), y siempre funcionaba un poco mejor después de volver de ese viaje”.

Haciendo precisamente lo contrario, es decir, usando el coche en desplazamientos más largos de vez en cuando, es como se evita una posible avería derivada de conducir solo en viajes cortos. No tienes que seguir una norma para cumplir con esta premisa, basta con salir a carretera u autovía dos o tres veces al mes y recorrer unos cuántos kilómetros para que el motor se limpie y vuelva a ofrecer todas sus prestaciones.

Usar el coche en trayectos cortos: consecuencias, averías y consejos

Pero, ¿qué ocurre si utilizas el coche solo en trayectos cortos? Que prolifera la acumulación de carbonilla en el motor, sobre todo cuando apenas tiene tiempo de alcanzar su temperatura de trabajo. Los arranques en frío se repiten con frecuencia y la combustión no siempre se desarrolla en las condiciones óptimas, lo que favorece la formación de residuos que se depositan con el tiempo en diferentes componentes del sistema de propulsión.

En los coches diésel, este problema es aún más grave. El hollín puede acumularse en la válvula EGR y en la admisión, mientras que el filtro de partículas necesita alcanzar temperatura para quemar las partículas retenidas. Si los recorridos terminan antes de que pueda completar la regeneración, el filtro puede obstruirse y provocar una avería. En los motores de gasolina también pueden aparecer depósitos en los inyectores, la cámara de combustión y las válvulas de admisión, especialmente en los propulsores de inyección directa.

Además, cuando el motor funciona en periodos breves de tiempo, el aceite no se calienta lo suficiente para evaporar la humedad acumulada y puede acabar contaminado con combustible, reduciendo su capacidad para proteger las piezas internas del motor. El resultado es un desgaste prematuro por fricción, y un aumento del consumo y de las emisiones durante esos primeros kilómetros.

Para evitar una avería si usas el coche en trayectos cortos, siempre que sea posible, sal a carretera y haz algún viaje más largo, de unos 20 o 30 minutos, para que el motor alcance su temperatura de trabajo. Y si es diésel, además, permites que el filtro de partículas pueda regenerarse.

Por último, es aconsejable utilizar siempre el aceite recomendado por el fabricante. Si haces viajes cortos y, además, suelen ser por ciudad, no esperes a que el coche acumule los kilómetros indicados en el manual para hacer el mantenimiento. Como la conducción urbana es más exigente, acorta los intervalos de las revisiones, tu coche te lo agradecerá.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España