Del papel al VÍDEO, así nos reinventamos en AUTO BILD

Así empezó Vídeo
Así empezó Vídeo

Año 2011. Con la revista ya consolidada en el kiosko, la web www.autobild.es empezó a despegar después de unos inicios algo titubeantes. Era el complemento perfecto (y necesario) para hacer llegar a los aficionados del motor todos nuestro trabajo. 

Google (y su famoso algoritmo) empezó a premiar contenidos más completos, no solo texto, y ahí el vídeo encontró su verdadera razón de ser. YouTube se convirtió en la plataforma de referencia y viendo ese potencial, las propias marcas de coches empezaron a pedir presencia en vídeo, girando su interés comercial hacia este soporte (Branded Content). El camino a seguir estaba claro.

Por si esto fuera poco, todo cambió cuando el tráfico de Internet empezó a orientarse hacia el teléfono móvil. Las métricas mostraban algo nuevo: los lectores ya no querían solo leer pruebas en sus dispositivos, querían verlas, escuchar cómo sonaban los motores, cómo aceleraban los coches y que alguien lo contará todo de forma natural y sin filtros.

En aquel momento ya no tuvimos duda: había que crear un canal propio en Youtube y potenciar la presencia de vídeos en la web. Y ahí donde entraba el ‘ideólogo’ de todo esto: Igoe.

Y funcionó: se demostró que el vídeo no competía con la web, que la potenciaba y Youtube se fue convirtiendo en el escaparate perfecto en el que mostrar todo lo que eramos capaces de hacer, con pruebas muy cuidadas y comparativas a fondo.

De la noche a la mañana, los redactores nos convertimos en una especie de ‘presentadores de TV’ y así es cómo llegó nuestro primer hito: el vídeo de “Aprende a driftar”, que tuvo una repercusión enorme y a día de hoy sigue siendo el más visto, con más de 2,3 millones de reproducciones.

Desde entonces, la familia Auto Bild en Youtube no ha parado de crecer hasta alcanzar su segundo gran hito de nuestra historia: llegar a los 100.000 suscriptores, con más de 37 millones de visualizaciones a día de hoy.

Llegados a este punto, es posible que te estés preguntando cómo trabajamos, cómo se graba una prueba o una comparativa de coches. La respuesta, como te podrás imaginar, empieza antes de que se encienda la cámara.

El guión es el eje principal para que todo salga bien, que conecta a todos los equipos, los de redacción y edición. No se trata solo de grabar un coche, sino de decidir qué sensación tiene que llevarse quien lo vea. Hay que debe informar, pero sobre todo, entretener.

La grabación en sí misma arranca siempre bastante temprano, con la primera luz del día. El redactor y el cámara pactan el ‘plató’ en el que van a grabar, que suele ser por los alrededores de la Sierra de Madrid.

¿Hablamos de los cámaras? Son varios los que han dejado planos para la posteridad, como Sergio Cueto, Mikel Prieto o Ivan Ledo, pero sobre todo hay que destacar a dos: Justo Moreno y David Aguilar. Ambos han compartido muchos kilómetros con todos los miembros de la redacción.

¿Requisitos para ser cámara de coches? Diría que antes incluso que encontrar las mejores curvas y grabar los mejores planos, el tener una paciencia infinita para soportar las reiteradas tomas falsas de los redactores (puede llegar a ser desesperante).

También deben tener una habilidad muy desarrollada para ‘patear’ arcenes y cunetas, saltar guardarraíles y encaramarse a todo tipo de terrenos con ta de mostrar al coche en todo su esplendor. Por último, deben ser suficientemente recios y robustos como para no sucumbir a las inclemencias del tiempo, con altas temperaturas y sol en verano, y frío en invierno.

¿Lo mejor? Que las jornadas de grabación, después de tantos años juntos, suelen ser muy llevaderas y acaban justo a la hora de comer, por lo que no han sido pocas las veces que Justo y yo mismo hemos terminado con una buena ración de oreja o algún que otro bocadillo de panceta (todo muy sano).

En todos estos años nos ha pasado de todo, desde quedarnos sin batería con un Lamborghini Urus de más de 300.000 euros, hasta dejar hasta arriba de barro al pobre cámara en una derrapada mal calculada con un BMW M2.

Hemos grabado un Audi R8 en un circuito de Kotarr nevado y, allí mismo, los ‘Kikes’ se picaron con dos furgonetas para intentar descubrir cuál era el más rápido como repartidor.

Hemos grabado coches tan exóticos como un Fornasari Racing Buggy (del que se llegó a rumorear que el mismísimo Cristiano Ronaldo se llegó a interesar), retratado innumerables salones del automóvil, recorrido la Ruta de Napoleón en un Maserati Quattroporte o subido en el camión de Antonio Albacete en el Circuito del Jarama. Ha habido de todo y especialmente emotivo fue el primer vídeo que grabamos justo después de la pandemia y con unas tremendas medidas de seguridad.

Han sido muchos años de grabación en los que hemos aprendido grandes cosas: nos hemos dado cuenta de que los SUVs funcionan mejor que los deportivos más potentes y caros (muy a nuestro pesar) o que las comparativas retienen más audiencia que las pruebas individuales.

Hemos afinado el olfato a la hora de elegir los coches que grabamos, aprendido a optimizar las publicaciones en función de tendencias y algoritmos, a usar un lenguaje determinado para Youtube y a constatar que la audiencia valora más la realidad que un montaje perfecto.

Y así es como hemos llegado un punto de madurez en el que el formato vídeo deja de ser un experimento, donde ya no se pregunta si a un coche se le hará vídeo, sino cómo se va a contar.

Curiosamente, todo sigue teniendo algo del espíritu inicial: grabar rápido, en carretera abierta y con redactores que primero fuimos periodistas antes de jugar a ser youtubers. ¡Nos vemos en el siguiente vídeo!

Más información sobre:

Ver sus artículos

Kike Ruiz

Responsable de VÍDEO y redactor en AUTO BILD

Kike Ruíz es responsable de la sección de Vídeo y prueba todo tipo de coches, desde los más deportivos a los más prácticos para el día a día, tanto en Print, como en web y RRSS.