Los troncos de madera en Nueva Zelanda son tan grandes que sus camiones necesitan un remolque con motor propio, un Caterpillar 3406B de 14,6 litros y unos 450 CV

El impresionante camión con remolque motorizado y dos motores Caterpillar.
El impresionante camión con remolque motorizado y dos motores Caterpillar.Trucks on Video – CP Productions/YouTube.
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Este impresionante camión empleaba un remolque motorizado para el transporte de mercancías especiales; tanto la cabina como el remolque utilizan un motor diésel Caterpillar que produce unos 900 CV entre los dos.

Hay un dicho que tiene su origen en la Grecia clásica que dice, concretamente, en los estoicos: hacer de la necesidad virtud. Y parece que en Nueva Zelanda aplican esta filosofía. En el país oceánico, los troncos de madera son tan grandes que los camiones necesitan un remolque con motor propio, un Caterpillar 3406B de 14,6 litros y unos 450 CV.

Se ha hecho viral un vídeo en YouTube de 1991, del canal Trucks on Video – CP Productions, que muestra un auténtico monstruo de las carreteras, un camión con remolque motorizado que se utilizaba hace décadas para transportar troncos, filmado en el Bosque Estatal de Kaingaroa, en la región de Bay of Plenty, según la revista local NZ Trucking.

Este terreno, antiguamente una árida zona volcánica, se reconvirtió en las décadas de 1920 y 1930 para el cultivo de pinos radiata y abetos de Douglas, entre otras especies. Desde entonces, la producción comercial ha sido enorme en la zona, ya que se trata de la mayor plantación forestal de Nueva Zelanda, con una extensión de casi 2.900 kilómetros cuadrados.

Este terreno fue crucial para el desarrollo de este robusto camión. Como se indica en la descripción del video, la familia Magee encargó su construcción para operarlo bajo su empresa Marathon Trucking.

Dos motores Caterpillar de 14.6 litros, uno en la tractora y otro en el remolque

La tractora monta un motor diésel Caterpillar 3406B de 14.6 litros con turbocompresor, mientras que el remolque recurre a un Caterpillar 3406A de tamaño idéntico, también con turbo. Cada uno entrega unos 450 CV. En conjunto, generan aproximadamente 900 CV.

Ambos motores estaban conectados a transmisiones automáticas Allison independientes y equipados con la tecnología BrakeSaver de CAT, que consiste básicamente en un freno de turbina de aceite que inyecta aceite de motor en un conjunto giratorio entre el volante y el embrague del motor para reducir la velocidad de rotación del cigüeñal.

Ambos propulsores contaban con su propio control de aceleración en la cabina

Las tomas de aire del motor del remolque estaban ubicadas en la parte trasera de la cabina para evitar la entrada excesiva de polvo. Según se indica, ambos motores contaban con su propio control de aceleración en la cabina, aunque no fue fácil conseguir que todo funcionara correctamente.

Graeme Kelly, de Kraft Engineering, construyó los soportes, que tenían un mecanismo de resorte en la parte superior, por lo que no necesitaban pasadores de extensión.

Eran altos, pero los operarios podían empujar la parte superior de los soportes y éstos se plegaban hacia adentro, lo que les permitía colocar cuidadosamente los troncos dentro de ellos. La parte superior volvía automáticamente a su posición original una vez que los troncos estaban lo suficientemente adelantados.

Al principio, la entrada de polvo era un problema

Uno de los mayores problemas al principio fue evitar la entrada de polvo y asegurar un suministro de aire limpio al segundo motor. El primer motor se llenó de polvo, por lo que reubicaron la toma de aire y los conductos de admisión por encima del subchasis del camión, lo cual funcinó.

Ambos motores accionaban dos transmisiones automáticas Allison con retardadores de transmisión y el sistema era tan eficaz en las bajadas que daba miedo sin siquiera tocar los frenos.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España