Llega una nueva borrasca: la DGT anuncia 23 carreteras en alerta en España por nieve y nueve cerradas al tráfico

borrasca
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La borrasca Leonardo cambia respecto a Kristin: en términos generales habrá menos nueve, pero sí una cantidad considerable de lluvias.

España no sale de una para meterse en la siguiente: tras la borrasca Kristin, que dejó la semana pasada más de 130 carreteras afectadas por nieve, 23 de ellas pertenecen a la red principal; ahora le llega el turno a la borrasca Leonardo, que llega con lluvias por doquier y mucho viento, que en cotas altas ya ha supuesto el cierre al tráfico (o la aplicación de restricciones) en 23 carreteras.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha ido actualizando la lista de carreteras afectadas en su cuenta de ‘X’, señalando que son: “por nieve, 23 vías secundarias afectadas, siendo intransitables (negro), obligatorio uso de cadenas (rojo), prohibido acceso a camiones (amarillo) y transitable con precaución (verde)”.

Granada

·         A-395, A-4025 Sierra Nevada (negro)

·         A-4301 San Clemente (rojo)

Huesca

·         A-136 Frontera del Portalet (amarillo)

Teruel

·         TE-68 Guadalaviar (negro)

Asturias

·         LN-8 El Quempu (negro)

·         SD-2 Saliencia (negro)

León

·         LE-233 Besande (rojo)

·         LE-234 Prioro (tojo)

·         LE-473 Caldas de Luna (rojo)

·         LE-321 Redipuertas (amarillo)

·         LE-333 Cofiñal (amarillo)

·         LE-481 Torrestio (amarillo)

Salamanca

·         DSA-191 Candelario (negro)

·         SA-203 Peña de Francia (rojo)

 

Lleida

·         N-230 Aneto (rojo)

Barcelona

·         BV-4031 Castellar de N’Hug (negro)

Cáceres

·         CC-137 El Gasco (negro)

·         CC-437 Pico Villuercas (negro)

Navarra

·         NA-2011 Pikatua (negro)

·         NA-2012 Irati (negro)

·         NA-137 Izaba (rojo)

·         NA-2000 Izaba (rojo)

Aemet ya avisaba de la situación en la misma red social, con una publicación en la que adelantaba que febrero llega con más lluvias, continuando con la tónica experimentada en las últimas semanas de enero; que habrá nuevas borrascas atlánticas que dejarán precipitaciones abundantes en zonas donde ya ha llovido mucho, que a esto se sumarán deshielos en áreas donde previamente ha caído nieve y que, por todo esto, hay que prestar atención a posibles crecidas de cauces de ríos.

En su blog entra más en detalle sobre lo que nos esperaba en el segundo mes del año.

Escriben: “La primera semana de febrero, de los días 2 a 8, estará dominada por la llegada de borrascas atlánticas. Se espera, por lo tanto, tiempo lluvioso en la mayor parte de España, especialmente en el oeste y sur de la Península, con nevadas copiosas en las montañas. Las borrascas también darán lugar a rachas intensas de viento y temporal marítimo. Las temperaturas no serán demasiado frías: alcanzarán, en general, valores superiores al promedio normal de esta época del año en prácticamente todo el país”.

Por tanto, estamos ante una situación diferente a la de la borrasca de hace un par de semanas, que con temperaturas bajas y grandes nevadas, paralizó parte del país. Si entonces era necesario tener claro lo que significan los códigos de color de la DGT, así como salir de casa equipado con cadenas o, como mínimo, con neumáticos específicos de invierno, ahora va a ser clave saber cómo lidiar con grandes lluvias.

En estos casos hay que prestar especial atención a las luces, ya que la visibilidad suele ser peor de lo habitual. Para ver y que nos vean, es necesario comprobar que todas las luces del coche funcionan como deben. También es necesario que los limpiaparabrisas operen de manera correcta, evacuando el agua acumulada para poder con claridad.

Adquiere una importancia capital el estado de los neumáticos, que tienen que tener suficiente dibujo como para poder eliminar el agua que entre en ellos al rodar. Es aconsejable cambiarlos cuando quede menos de 3 mm de profundidad, aunque el mínimo legal es de 1,6 mm.

De su estado dependerá en gran parte no experimentar aquaplaning cuando el coche encuentre una gran balsa de agua, algo que es muy probable. Éste efecto se produce cuando las ruedas no pueden evacuar el líquido, se forma una película y deja de haber contacto con el asfalto.

En caso de ocurrir, es importante mantener el volante firme, no dar vueltas para intentar cambiar de dirección. Tampoco hay que apretar los frenos, porque se perderá el control. Hay que dejar que el freno motor vaya parando el coche y mantenerse recto hasta salir de la balsa y que el vehículo recupere la tracción.

A medio plazo las predicciones son más difíciles, pero Aemete dice que, con la información disponible actualmente, del 9 al 15 de febrero “continuaría un patrón atmosférico similar, con llegada de borrascas desde el Atlántico y precipitaciones en la mayor parte de la Península y Baleares, mientras que en el área mediterránea del levante y en Canarias predominaría un tiempo seco”.

Todavía más difícil es pronosticar la semana del 16 al 22 de febrero, pero a priori se mantendrían “precipitaciones superiores a las habituales para la época en amplias zonas de la Península, salvo en el área mediterránea y temperaturas más altas de lo normal”.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España