He probado el Renault Rafale hyper hybrid E-Tech y lo tengo claro: es un SUV coupé híbrido enchufable que te sorprenderá

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Para ser un SUV de 4,7 m. de largo, es bajito (1,6 m), debido a su diseño coupé.
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Cuando ves por primera vez el Renault Rafale te atrae por su diseño, cuando lo conduces te enamora su carácter rutero, pero tiene sus inconvenientes. Te contamos lo bueno y lo malo de este SUV coupé con mecánica PHEV.

Este Rafale es un SUV de aspecto diferente y con un conjunto mecánico hibridado y con enchufe tan complejo como eficiente y, por supuesto, también diferente. Por lógica, este es un coche para gente... Sí, lo has adivinado: diferente. ¿Pero merece la pena?

Para tenerlo claro empiezo hablándote precisamente de ese conjunto mecánico, en el que Renault combina un motor de tres cilindros y 1,2 litros de cilindrada con 150 CV, un eléctrico de 68 CV en el eje delantero y otro de 136 CV en el eje trasero. Por tanto, dispone de tracción a las cuatro ruedas. La potencia total del sistema es de nada menos que 300 CV.

El Renault Rafale PHEV en números

¿En qué se traduce esto? Según nuestras propias mediciones, el Rafale acelera de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos. Es un buen resultado, pero aún más impresionantes son las cifras de las recuperaciones, porque pasa de 60 a 100 km/h en 2,9 segundos y de 80 a 120 km/h en 3,5 segundos. 

Es un coche eficiente, pero con semejante potencia logra unas prestaciones destacables. Y para los conductores con carácter deportivo, el botón Multi-Sense del volante ofrece, además de los modos Eco y Comfort, el Sport, aunque debo decir que el cambio en la respuesta no se nota excesivamente.

Pero los que piensan en un híbrido enchufable, por mucho que tenga 300 CV, seguro que le dan más importancia al consumo y la autonomía. Según la norma WLTP gasta solo 2,0 litros y permite recorrer 105 km en modo eléctrico.

El resultado en esta prueba no es tan optimista, pero sigue siendo bastante bueno: consumo medio de 4,0 litros y 10,1 kWh de la parte eléctrica, lo que permite una autonomía real de 915 kilómetros (82 de ellos en eléctrico).

Eso sí, si la batería se agota, el consumo aumenta hasta unos 6,6 litros cada 100 kilómetros, que sigue siendo algo aceptable.

Prueba del Renault Rafale hyper hybrid

En un coche con un aspecto tan dinámico también es clave saber cómo se comporta y este es un apartado que está claramente marcado por la dirección a las cuatro ruedas que dispone de serie y le confiere una agilidad sorprendente en entornos urbanos, así como cierto nerviosismo al combinarse con una dirección muy suave y no especialmente comunicativa. 

Esto se nota especialmente en las curvas cerradas, donde no tiene una respuesta muy aplomada. Eso sí, en autopista los amortiguadores adaptativos resultan mucho más agradables. 

Gracias al escaneo por cámara, garantizan un elevado confort de conducción, a pesar de que la unidad de pruebas que he conducido del Rafale viene de serie con unas imponentes llantas de 21 pulgadas.

Interior del Renault Rafale

Y ya solo me queda hablarte de cómo es por dentro. El conductor y el copiloto se acomodan en asientos deportivos bien contorneados, que ofrecen un buen apoyo lateral.

El puesto de conducción está dominado por el cockpit digital OpenR, que cuenta con dos pantallas dispuestas en forma de L. La principal es de 12 pulgadas y está basada en Android Automotive, lo que en mi opinión es una grandísima ventaja en lo que a facilidad de manejo se refiere.

Además, es de agradecer que el sistema de climatización se siga manejando mediante botones físicos y no desde la pantalla. Pero, por contra, me parece un error que la palanca de cambios vaya situada en la columna de la dirección, porque en ese lado del volante se aglutinan demasiados mandos y el manejo a veces resulta confuso.

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El hueco disponible en la segunda fila es realmente amplio.

En lo relativo al espacio, la segunda fila, gracias a una distancia entre ejes de 2,74 metros, es realmente amplia. Y el Rafale también se muestra generoso en el maletero, que ofrece un mínimo de 627 litros y se amplía hasta los 1.910 litros con los respaldos de las plazas traseras abatidos. 

Sin embargo, al plegarlos el escalón que se forma dificulta la carga de objetos pesados. A esto se suman un umbral de carga alto (84 centímetros), y una capacidad de carga bastante moderada, de 457 kilogramos.

Valoración

Nota 7,7

Si miras solo el precio te va a echar para atrás, pero lo cierto es que salvo el Mitsubishi Outlander, el BYD Seal U y el Toyota RAV4 no hay híbridos enchufables con semejante potencia por un precio más económico. Y su diseño tipo coupé me parece un plus.

Lo mejor

Lo peor

El cambio es un mando añadido tras el volante, lo que añade confusión.

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Enrique Trillo

Redactor jefe

Enrique Trillo es redactor jefe de Auto Bild desde 2005. Puedes localizarle escribiendo pruebas de coches, vídeos y en noticias y análisis de la actualidad del sector.