La Guardia Civil de Tráfico escolta el transporte de una estructura metálica de ocho metros de ancho, cuatro de alto y 160 toneladas desde Pontevedra hasta Murcia

Los agentes ayudaron a mantener la seguridad vial en la carretera durante este transporte tan pesado.
La Guardia Civil mantiene la seguridad vial en las carreteras de nuestro país de distintas formas. Una de las más habituales es multando o deteniendo a aquellos conductores que supongan un peligro para el resto de usuarios de la vía, como fue el caso que sucedió hace unos días en Aranda de Duero, donde detuvieron a tres personas por transportar 7 kilos de hachís. Hoy vamos a analizar otra manera en la que los agentes guardan la seguridad de nuestras carreteras.
En este caso se trata de una escolta a un vehículo que realizaba un transporte muy especial. Este camión tenía que ir desde el norte de la península hasta el sureste, todo ello por carretera. Debido a las dimensiones gigantescas de la estructura que transportaban, era más que necesaria una escolta. Y de esa labor se encargó la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil.
Un transporte tedioso
Hay ciertas estructuras, cuyas piezas se transportan en aviones. En ese caso no hay peligro alguno para los conductores, pues nunca se topan con estos traslados. En cambio, hay algunos que, por su inmenso tamaño, tienen que ser llevados por carretera, y no siempre se trata de un viaje corto. Esto exactamente es lo que ha ocurrido en España esta semana; incluso, debido a su largo viaje, puede que te hayas topado con este camión por la carretera.
La principal dificultad de este traslado llega cuando vemos el tamaño que tiene semejante estructura metálica. Esto se ha colocado en la parte trasera de un camión, con la señal de 'vehículo excepcional' y las luces necesarias para que fuese fácilmente visible para el resto de conductores. Las dimensiones de esta estructura de metal son las siguientes: 8 metros de ancho, 4 metros de alto y un peso de 160 toneladas. Es decir, una auténtica monstruosidad.
Esta ha ido por nuestras carreteras esta semana, pues al no poder realizar el viaje en otro medio de transporte, fue colocado en el camión ya mencionado y tenía que partir desde el norte del país hasta llegar al suroeste. Más concretamente, salía desde Pontevedra, y su destino final era Murcia. Tuvo que cruzar toda la península de un lado a otro, haciendo un total de 1.019 kilómetros. Este trayecto en coche se estima en algo menos de 10 horas, pero en estas circunstancias seguramente haya sido realizado en mucho más tiempo.
Escoltado por la Guardia Civil
Tal y como comentábamos en un inicio, cuando uno piensa en la labor de la Guardia Civil en las carreteras, principalmente se imagina los controles de velocidad, registros de coches, controles de alcoholemia, etc. Pero, hay ciertos trabajos que también llevan a cabo y son claves para la seguridad vial, como es en este caso con su papel en el transporte de esta estructura metálica.

Una estructura de semejantes dimensiones y en un viaje tan largo como el que tenía que realizar esta, podía llegar a ser peligroso. Un elemento metálico de tal tamaño provocaba que no fuese un traslado más, sino que necesitase cierta vigilancia, pues ocupaba los dos carriles, tal y como se ve en el vídeo que ha compartido la Guardia Civil en sus redes sociales, y en alguno de los kilómetros del trayecto podía sufrir algún contratiempo.
Para evitar que esto último sucediese, este viaje no lo realizaron solos en ningún momento. Esta estructura fue escoltada desde su salida en Pontevedra hasta su llegada a Murcia. Esto tiene un carácter fundamental en cuanto al mantenimiento de la seguridad vial de las carreteras de nuestro país, pues sirve para proteger al resto de usuarios que vayan por la misma vía, así como para regular el tráfico con el que se encuentre el camión en determinados momentos y para actuar ante cualquier problema que se pueda encontrar en este largo viaje.
A pesar de la complejidad de dicho viaje, por las dimensiones de la estructura y por el largo camino que tenían por delante, este se pudo completar sin problemas. Los Agentes de Tráfico de la Guardia Civil guiaron y protegieron a este camión en todos los kilómetros, y controlaron que en ningún momento fuese peligroso para el resto de usuarios con los que se topaba por la vía.
