La Guardia Civil detiene a un empleado de la AP-7 por presuntamente quedarse con el dinero de los peajes

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Los agentes investigan a un trabajador de la concesionaria en el tramo de autopista que une Cartagena con Vera por un delito de estafa tras apropiarse de más de 1.200 euros.
Hace unos días conocimos la puesta en marcha en la AP-7 de un sistema de cámaras con IA para detectar a conductores sin el cinturón de seguridad o con el móvil. En esta ocasión, la autopista del Mediterráneo es noticia por un motivo bien diferente: la Guardia Civil ha detenido a un hombre que trabajaba en la concesionaria por quedarse, presuntamente, con el dinero de los peajes.
El individuo era un veterano empleado de la concesionaria en el tramo de la AP-7 que une Cartagena con la localidad almeriense de Vera. Presuntamente, este trabajador se apropió de más de 1.200 euros mediante la manipulación de los cobros en metálico en las cabinas de peaje.
La Guardia Civil lo ha detenido como presunto autor de un delito continuado de estafa y ahora se enfrenta a una posible condena de seis meses a tres años de cárcel, según lo establecido en el artículo 248 del Código Penal para la base del delito de estafa.
No obstante, si se le aplica el hecho como "delito continuado", se impondrá la pena en su mitad superior, elevando el rango de la pena de prisión a un tramo desde un año, nueve meses y un día hasta los tres años.
Manipulación de los cobros en las cabinas de peajes
El investigado llevaba a cabo la supuesta estafa con los pagos que se efectuaban en efectivo. Para ello, cuando un conductor pagaba la cantidad correspondiente a un trayecto largo (de mayor coste), el empleado introducía en el lector el ticket de otro vehículo que hubiera realizado un recorrido más corto.
De esta manera, el sistema informático de la concesionaria registraba un importe inferior al que realmente había pagado el conductor. Luego el trabajador se quedaba con la diferencia entre lo pagado en metálico y lo reflejado oficialmente en el sistema.
Gracias a su amplio conocimiento del funcionamiento de los peajes, el hombre pudo mantener este engaño durante meses sin ser detectado… hasta que la dirección empezó a sospechar.
El pasado mes de junio, los servicios jurídicos de la empresa concesionaria de la AP-7 comenzaron a detectar irregularidades en la gestión de los cobros. Fue entonces cuando presentaron una denuncia ante la Guardia Civil e inició la investigación.
La investigación comenzó en junio
Los agentes del Instituto Armado verificaron las sospechas e identificaron al empleado como el responsable de las diferencias económicas.
Finalmente, el sospechoso fue sorprendido in fraganti en su puesto de trabajo, cuando los agentes comprobaron que el hombre tenía ocultos varios tickets de menor cuantía listos para utilizarlos en futuras operaciones fraudulentas.
Tras su arresto, el trabajador ha quedado en libertad con cargos a la espera de ser citado por la autoridad judicial competente, según informan los compañeros de 20 Minutos.
Según el artículo 75 de la Ley de Tráfico, el impago de un peaje se considera una infracción leve. Si un conductor llega a la ventanilla y se niega a pagar o utiliza métodos para evitar la barrera, la multa asciende a 100 euros.
Aunque, en caso de que el conductor decida abandonar su coche en el propio peaje como forma de protesta o negativa al pago, la cuantía de la sanción se eleva hasta los 200 euros.

