Ford y UGT llegan a un acuerdo laboral para la fábrica de Almussafes

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Los trabajadores de la fábrica valenciana de Almussafes experimentarán una mejora de las condiciones laborales después del acuerdo alcanzado hoy entre Ford y UGT.

Ford y UGT han alcanzado un acuerdo que afecta a la fábrica de coches valenciana de Almussafes, el cual establece el marco de las relaciones laborales en la planta hasta finales de 2030. El pacto llega después de varios meses de negociaciones coincidiendo con la transformación industrial que afrontará la factoría en los próximos años, con la llegada de nuevos modelos y una mayor actividad productiva. El acuerdo ha sido firmado por Ford y UGT, sindicato mayoritario en la fábrica, y servirá además como base para la negociación del XIX Convenio Colectivo de Ford España.

El nuevo marco sustituirá al actual Acuerdo por la Electrificación, firmado en 2022 y cuya vigencia termina este año. La negociación se ha desarrollado después de que Ford y Geely acordaran una nueva estructura industrial para la fábrica que permitirá aumentar de forma progresiva el número de vehículos producidos en Valencia en los próximos años, lo que supondrá, sin lugar a dudas, un impulso tanto para la planta como para la economía local de la región.

Ford concede a UGT las exigencias salariales y laborales exigidas para Almussafes

Uno de los principales puntos del acuerdo son las condiciones salariales. El pacto contempla incrementos por encima de la evolución del IPC. Para 2027 se establece una subida equivalente al IPC real más 1,5 puntos, con un mínimo del 3% y un máximo del 5%. En 2028, 2029 y 2030, el incremento será del IPC real más un punto, con un mínimo del 2,5% y un máximo del 5% cada año. La suma de los incrementos queda limitada al 20% durante el periodo de vigencia.

Otro aspecto que ha resultado determinante en la negociación ha sido la cláusula de revisión salarial. Las actualizaciones tendrán efecto retroactivo desde el 1 de enero de cada año, de manera que, si la evolución real del IPC supera el incremento mínimo garantizado, la diferencia podrá regularizarse posteriormente.

También se ha modificado la gratificación especial que percibe la plantilla. A partir de 2027 pasará de los 690 euros actuales a 1.000 euros anuales. Además, desde 2029 esta cantidad se incorporará a las tablas salariales y evolucionará junto con los incrementos salariales previstos en el convenio.

A cambio de estas mejoras económicas, el acuerdo introduce una mayor flexibilidad para adaptar el ritmo de trabajo a las necesidades de producción. Ford podrá programar hasta ocho sábados de producción obligatorios por trabajador y año cuando el volumen de fabricación lo requiera. Las jornadas de trabajo y los descansos vinculados a estos turnos podrán organizarse en función de las necesidades de la fábrica, una medida con la que la compañía pretende disponer de mayor capacidad para responder a los picos de demanda.

Durante la negociación también se plantearon otros cambios relacionados con la organización del trabajo, como nuevos incentivos vinculados al lanzamiento de programas de producción, mecanismos para ajustar las jornadas industriales, la ampliación del uso del permiso médico de cabecera y la actualización del plus de distancia.

El impulso que necesitaba la fábrica valenciana

La importancia del acuerdo va más allá de las propias condiciones laborales porque Almussafes se encuentra en plena transformación industrial. La firma del óvalo azul mantiene la producción del Ford Kuga y tiene previsto comenzar a fabricar en Valencia el nuevo Bronco en 2028. Además, Ford y Geely han acordado crear una joint venture que gestionará parte de la actividad industrial y permitirá fabricar cinco modelos en Almussafes.

La futura estructura contempla la producción del Kuga, el Bronco, un nuevo crossover multienergía de Ford y dos SUV de Geely. La joint venture tendrá un 66% de participación de Ford y un 34% de Geely, y está previsto que quede constituida en 2027. Los nuevos modelos se incorporarán de forma progresiva, aumentando la actividad de la factoría.

Esta previsión explica en buena medida por qué Ford ha reclamado durante la negociación una mayor flexibilidad laboral. La compañía ya había trasladado a los sindicatos que necesitaba nuevas fórmulas para afrontar el lanzamiento del Ford Bronco y responder a épocas donde se registrase un aumento de la demanda.

UGT ha considerado el pacto un acuerdo de especial importancia para el futuro de la planta y sostiene que proporciona estabilidad a Almussafes hasta 2030. El sindicato también relaciona el nuevo marco laboral con la posibilidad de aumentar el empleo directo e indirecto asociado a la actividad industrial de la fábrica.

Sin embargo, el acuerdo no cuenta con el respaldo de todos los sindicatos representados en la planta. STM-Intersindical rechazó la propuesta económica presentada durante las negociaciones al considerar insuficiente la recuperación del poder adquisitivo y también mostró su oposición a algunos de los mecanismos de flexibilidad, entre ellos los sábados obligatorios.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España