Fernando Lara, profesor de autoescuela, recuerda la regla innegociable de las rotondas: "No tienen ninguna dificultad"

Las rotondas pueden ser aliadas o convertirse en un gran enemigo. Aunque nos olvidamos de las normas básicas para circular por ellas, un profesor de autoescuela nos las recuerda.

Uno de los puntos más conflictivos cuando estamos al volante son, sin lugar a dudas, las rotondas. A pesar de que la normativa es clara, una vez salimos de la autoescuela, los conductores solemos olvidar la teoría y es cuando vienen los problemas.

Las normas de tráfico están diseñadas para que todos los conductores puedan entenderlas y, de esa forma, evitar malentendidos en carretera. Sin embargo, hay algunas reglas que son reinterpretadas por los usuarios o incluso son ignoradas. Esto es lo que suele ocurrir con las rotondas.

Estas zonas son las que aglutinan un mayor foco de impactos. En concreto, entre 2015 y 2019 se registraron 45.000 siniestros con víctimas en glorietas, con 317 personas fallecidas y más de 58.000 heridos, según Automovilistas Europeos Asociados. Casi el 10% de los accidentes con víctimas se producen en estas infraestructuras.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha vuelto a lanzar un recordatorio sobre cómo se debe circular en este tipo de intersecciones, después de que los datos de siniestralidad confirmen que continúan siendo escenarios habituales de accidentes. Aunque esta formación no ha sido la única en pronunciarse.

Las reglas básicas para evitar accidentes en las rotondas

Desde la DGT aseguran que muchos conductores cometen ciertos errores antes de la propia entrada a la rotonda. Aunque el verdadero problema está en salir de ella. Fernando Lara, profesor de la autoescuela Lara, ha refrescado la memoria sobre lo que se debe hacer.

Según afirma, as glorietas "no tienen ninguna dificultad", aunque entiende que a muchos conductores se les "atragantan". El secreto es sencillo: tratarlas como si fueran una vía recta.

"Las rotondas, como son circunferencia, la gente piensa que entra. Hay que entrar y salir por el carril de la derecha, no vale entrar por el carril izquierdo y cruzarse a todos", ha sentenciado Lara.

Lo cierto es que esta declaración se recoge en la normativa y es la que se enseña en las autoescuelas.  "El alumno tiene que salir siempre por la derecha". 

Por su parte, la DGT recuerda que para realizar un acceso correcto, hay que adecuar la velocidad en función de la señalización y el tráfico de la vía, mirar con atención a la izquierda para ver si vienen otros vehículos, ceder el paso y ser pacientes.

Sin embargo, atentos, hay una excepción. Si vas a realizar un cambio de sentido completo podrás circular por el carril izquierdo interior, aunque la salida "hay que cogerla por la derecha".

Aunque no es la única. La DGT subraya que dentro de zonas urbanas está permitido circular utilizando el carril que más convenga a nuestro destino, lo que quiere decir que un conductor que va a tomar la última salida puede utilizar un carril interior.

Otro punto conflictivo es quién tiene la prioridad de paso. "El que está dentro tiene preferencia y el que va a acceder tiene un ceda el paso", explica Fernando Lara.

Además, recuerda la importancia de usar los intermitentes para indicar el camino que vas a seguir. "Lo suyo sería indicar a qué salida voy a coger. Si estoy esperando para entrar y veo que el que viene por mi derecha señaliza que va a salir, yo me puedo incorporar", ha comentado.

El profesor lamenta que "mucha gente o deja el intermitente puesto, u otros no indican", lo que puede crear confusión para el resto de coches que circulan por la rotonda y, al final, generar un accidente.

Es común que, una vez dentro de la rotonda, nos saltemos nuestra salida, sobre todo si el camino es desconocido para nosotros. Para estos casos, Fernando Lara también tiene un aviso. Su recomendación es tajante: mantener la calma y nunca detenerse o dar marcha atrás.

"Si nosotros nos metemos en una glorieta y no nos han dejado entrar o se nos ha pasado la salida, no se preocupe, usted continúe, pero no se pare ni obstaculice", ha insistido. La solución es mucho más sencilla y segura.

Como diría Dori, la amiga de Nemo, "siga girando, siga girando y ya vuelve a encontrar la salida. Que no pasa nada, dé la vuelta". De esta forma, en el siguiente giro el conductor podrá posicionarse correctamente en el carril derecho para tomar la salida que le corresponde sin crear una situación de riesgo.

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Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.