Enrique Miralles, director técnico de la Asociación Española de la Carretera: "España recauda 30.000 millones del sector, pero no los reinvierte en carreteras"

El mal estado de una carretera en Lugo pone en aviso a los conductores
El mal estado de una carretera en Lugo pone en aviso a los conductores.EFE

El mal estado de las carreteras en España amenaza la seguridad de millones de conductores. Enrique Miralles alerta de un déficit de 13.500 millones.

Las últimas borrascas han sacado a la luz un tema que España lleva arrastrando años: el mal estado de las carreteras. Cientos de carreteras se han llenado de socavones y grietas, lo que pone en peligro a los conductores que tengan que circular por ellas. El motivo de esta situación no es otro que la falta de inversión.

"El estado de conservación de nuestras carreteras es deficiente", afirma Enrique Miralles, director técnico de la Asociación Española de la Carretera. 

Esto es algo que se refleja en el estudio que presentaron el pasado mes de junio, donde analizaron más de 4.000 km de la red de carreteras españolas, conformadas tanto por la red de carreteras del Estado como por las carreteras autonómicas.

"La conclusión principal del estudio fue que tenemos un déficit de conservación de casi 13.500 millones de euros", explica. Y lo cierto es que ninguna región se libra de este déficit, aunque algunas regiones están mejor que otras.

"En este estudio detectamos que Aragón, Castilla-La Mancha y Galicia eran las regiones que tenían carreteras con mayores deterioros. Hay que tener en cuenta que estamos hablando de redes conjuntas; no es solo de la red regional, sino que estamos hablando de la red del Estado más la de las comunidades autónomas en estas regiones; son redes conjuntas", detalla.

 En el otro lado de la balanza, aunque con déficit igual, se encuentran la Comunidad Valenciana, la Comunidad de Madrid y Extremadura.

Se necesitan 13.500 millones para solucionar el problema

Lógicamente, esta devaluación se debe a varios factores. Uno de ellos es el paso de vehículos pesados. No hay que olvidar que la carretera mueve el 90% de viajeros y de mercancías en transporte interior. Entonces, tal y como explica el experto, al ser un transporte tan utilizado, también es el que más desgasta.

Otros factores que pueden ayudar a incrementar el deterioro del pavimento son el tráfico y las inclemencias climatológicas, algo que hemos visto en estas últimas semanas.

"Los deterioros comienzan siendo leves, apareciendo fisuras o grietas longitudinales o transversales que, si no se reparan a tiempo, con el paso del tráfico y con la caída de lluvias principalmente y de heladas, se va incrementando", afirma Miralles.

"El agua va penetrando por esas grietas y va accediendo a capas inferiores del pavimento, que son las que dan soporte a la capa de circulación. De esta manera, cuando hay una grieta, el agua se va colando por la grieta, va alcanzando capas inferiores y entonces las va deteriorando, va socavando los materiales que hay dentro del pavimento", explica.

"Entonces, lo que en principio era un simple deterioro superficial reparable acaba siendo un deterioro estructural mucho más serio y con un coste mucho mayor", añade.

Como hemos dicho, la red de carreteras estatales está formada por las vías comunitarias y las del Estado. De esta manera, dependiendo de si se trata de una vía u otra, el responsable de mantener en un correcto estado el pavimento va a ser el Ministerio de Transportes o la Comunidad Autónoma. 

En concreto, la red de carreteras del Estado la conforman 26.000 km. Por su parte, si sumamos todas las carreteras que componen la red autonómica, siendo conscientes de que cada comunidad autónoma se encarga de sus propias vías, la suma asciende hasta los 70.000 km. En total, son más de 100.000 km de carreteras públicas.

En el caso de que todos se pusiesen de acuerdo y quisieran reparar el pavimento, ¿cuánto costaría ponerlo todo a punto? "En el año 2022, que fue la anterior inspección que hicimos, ciframos en más de 9.000 millones de euros el déficit en conservación de carreteras", empieza explicando Enrique Miralles.

Ahora, ese déficit se ha elevado hasta los 13.500 millones. "En pocos años ha aumentado en casi 4.000 millones. Hay una parte de ese aumento del coste que se debe a la inflación y porque los materiales se han envejecido, pero hay una parte más importante y es por no haber conservado a tiempo".

Pero esto no se acaba con esta inversión; se debe seguir destinando dinero cada año para mantener el pavimento. De hecho, algunas comunidades ya tienen un plan para la conservación, como es el caso de Aragón. Aunque, tal y como matiza Miralles, casi todas lo tienen.

"Tengamos en cuenta que los trabajadores, los técnicos que trabajan en las administraciones públicas, son conscientes del estado de conservación de su país. Son grandes profesionales, todos quieren repararlas y el problema al final es presupuestario y afecta a todas las administraciones públicas. Los recursos son finitos y las prioridades las marca la agenda política de cada territorio", explica.

Sin embargo, no hay que olvidar que el sector de la carretera, de una manera u otra, recauda alrededor de unos 30.000 millones de euros al año, pero luego esto no vuelve a recaer en las carreteras. 

"Todo esto va a una caja común, y está bien, pero habría que garantizar un grado de conservación mínimo para las infraestructuras de transporte del país", concluye.

Más información sobre:

Ver sus artículos

Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.