Con este frío no deberías dejar estas cosas dentro de tu coche

Las bajas temperaturas son perjudiciales para tu automóvil, pero también debes prestar atención a lo que dejas en su interior.
El frío no solo te afecta a ti, de hecho, tampoco afecta solo a tu coche, también afecta a todo lo que dejes dentro de él. Puede no parecer importante, pero las temperaturas bajas propias de esta época del año son dañinas para una variedad bastante amplia de objetos, así que hay ciertas cosas que no deberías dejar dentro del coche con este frío.
Teléfonos móviles y dispositivos electrónicos
Cuando las temperaturas caen por debajo de 0 °C, los teléfonos móviles, tablets y otros dispositivos electrónicos pueden sufrir daños irreversibles. Como ocurre con los propios coches eléctricos, las baterías de iones de litio que se usan en estos aparatos son especialmente sensibles al frío.
En condiciones extremas pierden capacidad de forma temporal, lo que puede provocar que el teléfono se apague incluso con batería disponible. En exposiciones prolongadas, el frío puede afectar la química interna de la batería, reduciendo su vida útil a largo plazo. Además, las pantallas táctiles pueden volverse menos sensibles o incluso dejar de responder con normalidad cuando están muy frías.
Cargadores y baterías portátiles
De la misma manera que ocurre con los dispositivos móviles, los cargadores portátiles y baterías externas pueden verse seriamente afectados por las temperaturas bajo cero. Las baterías sufren una pérdida de eficiencia inmediata en frío y, además, los cables y conectores pueden volverse rígidos y quebradizos, aumentando el riesgo de que se rompan al manipularlos.
Alimentos y bebidas perecederos
Aunque pueda parecer que el frío conserva mejor los alimentos, esto no siempre es cierto en el interior de un coche. Los alimentos que requieren refrigeración, como lácteos, embutidos o platos preparados, pueden congelarse parcialmente, alterando su textura, sabor y seguridad alimentaria. En muchos casos, tras descongelarse, estos productos pueden desarrollar bacterias que los hacen inseguros para el consumo.
Si hablamos de bebidas en lata o botellas de vidrio, pueden congelarse y llegar incluso a estallar con la expansión interna del líquido al solidificarse. Pueden ensuciar el interior del coche y, en el caso del vidrio, crear un peligro para los pasajeros, que se pueden cortar.
Gafas
Es habitual dejar dentro del coche las gafas de repuesto, las gafas para conducir o unas gafas de sol por si las moscas. Sin embargo, las lentes, especialmente aquellas con tratamientos especiales (antirreflejante, fotocromáticas o polarizadas), pueden verse afectadas por las bajas temperaturas.
El frío extremo puede hacer que algunos de los recubrimientos se vuelvan quebradizos o se despeguen de la superficie del cristal. Además, el calor que puede generarse dentro del coche al volver a la normalidad puede crear condensación entre capas si el tratamiento comienza a fallar.
Medicamentos
Muchos medicamentos requieren almacenarse en un rango específico de temperatura para mantener su eficacia, que está indicada en su caja. Aunque lo habitual es protegerlos del calor excesivo, porque se indica que se conserven en un lugar fresco y seco, también pueden perder eficacia o alterarse si se exponen a temperaturas muy bajas.
Esto es especialmente crítico en ciertos tratamientos, como antibióticos o insulina, por lo que antes de dejar cualquier medicamento en el coche durante el invierno, resulta conveniente revisar siempre las instrucciones, para que no se eche a perder.
Productos cosméticos y productos de belleza
Los productos cosméticos, como cremas, maquillajes y perfumes, se encuentran en una situación similar a la de muchos medicamentos. Están formulados para mantener su consistencia y eficacia a temperaturas ambientales normales. Cuando se exponen al frío extremo dentro de un coche, muchos de ellos se pueden echar a perder.
Entre las consecuencias que pueden experimentar están cambios de textura, fragmentaciones o la pérdida de sus propiedades activas. Por ejemplo, las bases líquidas pueden volverse grumosas, los lápices de labios pueden agrietarse, etc.
Dinero en efectivo y tarjetas
Posiblemente esto no te lo hayas planteado nunca, pero el dinero en efectivo y algunas tarjetas pueden verse afectados por el frío intenso. Los billetes pueden volverse más rígidos y quebradizos, lo que facilita que se rompan, echándose a perder, mientras que las tarjetas con banda magnética o chip también pueden deteriorarse. Quizá guardes una en el coche para emergencias, pero en invierno quizá no sea buena idea del todo.
Bonus: instrumentos musicales pequeños
Siguiendo con cosas que no te habrás planteado nunca, dejar instrumentos musicales en el interior del coche es algo que puede ser perjudicial. Somos conscientes de que es algo muy de nicho, pero habrá gente a la que le sirva el aviso.
La madera, los metales y los adhesivos que componen los instrumentos reaccionan a los cambios de temperatura y humedad de mala manera, lo que puede causar grietas, deformaciones, que se separen los componentes, etc. Esto, más allá de los daños, aunque no acabe en rotura, puede derivar en que el instrumento se desafine.


