Neumáticos de invierno, lo que debes saber para usarlos y evitar problemas de multas

Los neumáticos de invierno son indispensables en climas donde se registran bajas temperaturas para garantizar la seguridad. Te decimos cómo usarlos.
Oficialmente, el invierno empezó el pasado 21 de diciembre. A partir de ahora y durante los meses de enero y febrero, es cuando más aprieta el frío y, en algunos puntos de España, se registran temperaturas muy bajas, lo que afecta a la conducción. Seguidamente, vamos a hablar de los neumáticos de invierno y cómo usarlos para evitar problemas de multas.
España es un país conocido en todo el mundo por su buen tiempo, sol, calor… pero esa es sólo una parte de la realidad (la que exportamos y la que ve el turista que nos visita). En según qué zonas del territorio nacional, el invierno puede ser duro y más largo que un día sin pan.
En muchos lugares el termómetro registra temperaturas muy bajas, cercanas a cero grados y bastante por debajo. Y no hablemos de zonas montañosas, donde son habituales los valores en negativo.
Incluso, en algunos puntos del sur de España, como el interior de Andalucía, también se hace notar el invierno y la nieve no es un fenómeno extraño.
Al mismo tiempo, en esta época del año son habituales las condiciones meteorológicas adversas, como niebla, lluvia y, en su caso, nieve, así como la aparición de hielo en la carretera.
Todo esto obliga a extremar las precauciones al volante, pero también a preparar el coche convenientemente. Entre las obligaciones más destacadas está la de instalar neumáticos de invierno, especialmente diseñados para circular con seguridad en climas fríos.
Características de los neumáticos de invierno

Antes de todo, vamos a ver cuáles son las características de este tipo de neumáticos específicos para conducir en invierno, independientemente de si llueve, nieva o está soleado. Esta información te ayudará a comprender mejor la importancia de su uso.
Estas gomas se fabrican con un compuesto específico que no se endurece con las bajas temperaturas, por lo que no pierde rendimiento ni adherencia.
Esto resulta especialmente eficaz sobre pavimento húmedo, con hielo o con nieve, ya que seguirán ofreciendo un gran agarre al mismo tiempo que reducen la distancia de frenado en hasta 20 metros (desde 30 km/h) sobre hielo, en cuatro metros (desde 80 km/h) sobre superficie mojada y el doble de rápido (desde 50 km/h) con nieve.
La clave del rendimiento en este tipo de neumáticos está en su dibujo: tienen unos surcos más profundos que ayudan a evacuar mejor el agua, la nieve o el barro, así como unas pequeñas láminas entre taco y taco que permiten una mejor adherencia específica en la nieve y el hielo, evitando la tendencia a derrapar al tomar una curva y ofreciendo un comportamiento mucho más fiable.
Por otro lado, al no perder adherencia, no necesitarás poner las cadenas para circular por nieve si llevas unas gomas de invierno. No obstante, como verás más adelante, no siempre los neumáticos de invierno pueden sustituir las cadenas.
El problema de estos neumáticos es que sufren mucho con las altas temperaturas, por lo que, cuando el termómetro empieza a subir, hay que sustituirlos por los neumáticos de verano o los All Season (cuatro estaciones) para evitar que se degraden en exceso.
Por último, en cuanto al precio de los neumáticos de invierno, a menudo se cree que son más caros que los convencionales, pero no es así. Hay una diferencia de precio, pero oscila entre 10 y 20 euros más caros que los de verano, siendo ambos de la misma medida y marca, aunque en distinto modelo.
¿Cuándo y cómo usar los neumáticos de invierno?

Las gomas de invierno se deben utilizar en aquellas zonas donde el frío está presente durante una parte del año. No se trata de ponerlos y quitarlos constantemente, según el día y la temperatura que haga, o si llueve o nieva. Para eso ya están las cadenas, para un momento puntual en el que se va a circular con nieve.
Se trata de instalarlos para usarlos una temporada. Los fabricantes recomiendan montar los neumáticos de invierno cuando las temperaturas desciendan de por debajo de los 7 grados y se va a mantener así durante toda la estación invernal.
Para tener una referencia de tiempo aproximada, los neumáticos de invierno se pueden utilizar entre octubre y abril, en aquellas regiones en las que el invierno es más acusado, como el centro y norte peninsular.
Cuando las temperaturas superen los 12 grados de forma constante, habrá llegado el momento de retirar los neumáticos de invierno y volver a los de verano.
¿Los neumáticos de invierno pueden sustituir las cadenas?

Hace tiempo que se aceptaron los neumáticos de invierno como sustitutos de las cadenas, pero ¡ojo!: sólo los de tipo 3PMSF eximen del uso de las cadenas, siempre y cuando lo requieran las circunstancias de la vía y condiciones climatológicas.
Por tanto, los neumáticos con código M+S (Mud + Snow, en español barro + nieve), que son los más básicos, no sirven para conducir sobre nieve. Estas gomas no son necesariamente de invierno: aunque están preparadas para circular en frío, no todas están preparadas para cumplir su cometido cuando hay mucha nieve o hielo.
En cambio, los neumáticos de tipo 3PMSF sí se pueden colocar entre los meses de noviembre y marzo, y olvidarse de las cadenas.
¿Te pueden multar por no llevar neumáticos de invierno?
En España no hay una multa por no montar los neumáticos de invierno durante un determinado momento, pero sí por no llevar cadenas de nieve cuando sean obligatorias.
No montar las cadenas está tipificada como una infracción grave y se sanciona con 200 euros. Cabe destacar que la legislación no obliga a llevar cadenas en el maletero salvo que lo indique alguna señal o un agente de tráfico; la multa es por no colocarlas cuando es obligatorio.
¿Y en otros países?
La situación cambia en otros países de Europa, donde es obligatorio el uso de neumáticos de invierno y hay multas elevadas por no instalarlos.
Según el Club Europeo de Automovilistas, en países como Austria, Alemania o Francia, sí hay sanciones de hasta 5.000 euros, como es el caso de Suiza.
