La burbuja del coche chino en China ha explotado y ahora mandan millones de vehículos al extranjero en busca de nuevos compradores

Las ventas de coches eléctricos en China se estancan. Las marcas locales se ven obligadas a buscar alternativas y han encontrado la solución en las exportaciones.
La industria del coche eléctrico chino está mirando cada vez más allá de sus fronteras a medida que el crecimiento del mercado doméstico empieza a perder fuerza. En febrero, BYD envió más de 100.000 vehículos al extranjero, lo que representa alrededor del 53% de sus ventas totales durante ese mes. Por primera vez, las exportaciones superaron a las entregas dentro del propio mercado chino.
Las guerras de precios, los márgenes cada vez más ajustados y una política de gasto austera por parte de los consumidores en China han llevado a los fabricantes a replantearse de dónde procederá su próxima fase de crecimiento. Y parece que los mercados fuera del país asiático son recibidos tanto como una oportunidad como un bálsamo para equilibrar las finanzas de las multinacionales.
Exportación de vehículos ante la caída de la demanda local
Great Wall Motor (GWM) está viviendo una situación similar. De los aproximadamente 72.600 vehículos vendidos en febrero, más de 42.600 se entregaron fuera de China. Hasta hace poco, el enorme mercado doméstico del país absorbía la mayor parte de la producción de la industria. Ahora, ese equilibrio está cambiando. Los fabricantes que antes operaban casi exclusivamente en su propio mercado están construyendo su futuro en los mercados internacionales.
Las exportaciones ya no son un negocio secundario para estas empresas. Están convirtiéndose rápidamente en un elemento central de sus estrategias comerciales. Los datos del sector indican que los fabricantes chinos enviaron al extranjero más de 2,6 millones de vehículos el año pasado, según informa el South China Morning Post. Esa cifra es más del doble que la registrada el año anterior, en 2024.
Esta expansión refleja varios factores clave, como un buen control de los costes, cadenas de suministro de baterías cada vez más maduras y la capacidad de aumentar la producción con mayor rapidez. En muchos mercados emergentes, los coches eléctricos chinos se venden con precios muy competitivos, lo que les otorga una ventaja clara frente a rivales ya establecidos.
Al mismo tiempo, el mercado chino presenta cada vez más obstáculos. Los incentivos gubernamentales se han reducido, la competencia continúa aumentando y los compradores están adoptando una actitud más prudente ante las grandes decisiones de compra.
Oportunidad en mercados emergentes
A medida que los precios se han estabilizado y la fase de adopción más temprana ha quedado atrás, el crecimiento de las ventas dentro de China se ha ralentizado. Las empresas que estaban acostumbradas a la enorme demanda china de vehículos de nuevas energías necesitan ahora encontrar nuevas fuentes de demanda en otros mercados.
El sudeste asiático, América Latina y Oriente Medio se han convertido en destinos prioritarios. En algunos países, como Tailandia, las marcas chinas de coches eléctricos han pasado de ser actores de nicho a convertirse en competidores serios en apenas unos años.
Estos mercados suelen tener menos barreras comerciales y están mostrando un interés creciente por coches de bajo coste y bajas emisiones. Esa combinación ha creado un entorno propicio para un crecimiento muy rápido, y las empresas chinas han encontrado lo que parece ser un filón de oro.
Aun así, esta estrategia de expansión internacional también implica riesgos. Las tensiones comerciales en Europa y Norteamérica han dado lugar a aranceles más elevados y a normas más estrictas. Esto reduce los márgenes y complica la planificación a largo plazo.
Para hacer frente a este escenario, los fabricantes están reaccionando con inversiones en fábricas fuera de China, redes de distribución y servicios posventa en otros países. El objetivo es consolidar una presencia duradera en esos mercados en lugar de depender únicamente de un aumento puntual de las ventas.
Crecimiento de las ventas en Europa
A pesar de los aranceles impuestos por Bruselas a finales de 2024 a las importaciones de coches eléctricos fabricados en China, las ventas de estos fabricantes no han descendido en Europa, sino que no paran de aumentar. Y es que no solo en mercados emergentes han encontrado una oportunidad de venta las marcas chinas, también en mercados tan potentes como el europeo.
Si hablamos de cifras, sin diferenciar entre coches eléctricos y de combustión, las marcas chinas entregaron en Europa 810.982 vehículos en 2025, una cifra que supone una cuota de mercado del 6,1% respecto a los 13.295.075 coches nuevos vendidos el año pasado en el Viejo Continente. Frente a 2024, las ventas de las marcas chinas en Europa crecieron un 99%.
Mientras tanto, en España varias son ya las marcas chinas que se han consolidado como referentes. El caso más llamativo es de MG, que vendió 45.163 coches en 2025. También tenemos a BYD con 25.556 unidades, o el Grupo Chery y sus marcas Ebro, Jaecoo y Omoda que en conjunto superaron las 36.000 unidades matriculadas.
