Bugatti Mistral 'La Perle Rare': cuando el hiperdeportivo se convierte en alta costura
El programa 'Sur Mesure' de Bugatti nos presenta su última locura: 'La Perle Rare'.
Siempre cuando hablamos de Bugatti, esperamos que la gente de Molsheim nos sorprenda, y lo han hecho una vez más.
Si el Bugatti W16 Mistral ya nació como el canto del cisne del legendario motor de dieciseis cilindros, esta unidad bautizada como 'la Perle Rare' (La Perla Rara) es la joya de la de una estirpe que seguro en el futuro se convertira en leyenda.

Un lienzo de 1.600 caballos
El programa de personalización 'Sur Mesure' de Bugatti es lo más parecido a entrar en un taller de alta costura de París, pero con olor a gasolina.
En el caso de 'La Perle Rare', el cliente no queria solo un coche; quería algo muy cercano a una obra de arte. La carrocería presenta un acabado en blanco perla que resalta solo al observarlo.
Al igual que es una pasada, las líneas doradas que recorren el lateral, que están aplicadas a mano con una precisión que daría envidia a un relojero suizo.
Las lineas no son aleatorias, tienen un proposito: siguen el flujo del aire, que empieza desde los faros delanteros y perdiendose en las imponente tomas de aire laterales que alimentan el corazón W16.

Un interior donde el tiempo se detiene
Si por fuera te deja sin aliento, abrir la puerta y ver lo que hay dentro es entrar a una dimensión de lujo: el habitáculo es un despliegue de cuero blanco inmaculado, donde cada costura ha sido revisada al milímetro.
Presenta detalles en oro, que se pueden encontrar en la consola central y la palanca de cambios, que luce un acabado translúcido con el logotipo de la marca.
Los paneles de las puertas presentan un patrón geométrico que imita las ondas del viento, haciendo énfasis que es un hipercoche para disfrutar a cielo abierto.
No hay que olvidar que presenta su 'identidad única' con la inscripción 'La Perle Rare' ene l túnel central y en los umbrales de las puertas, dejando claro que no habrá otro coche igual.

El rugido final del W16
Bajo el 'traje de gala se escondel el mismo propulsor que catpultó al Chiron a los libros de historia: 8,0 litros W16 con cuatro turbocompersores. Con 1.600 CV bajo el pedal derecho, Mistral puede superar los 420 km/h.
Incluso la zona del motor ha sido personalizada en esta unidad, con cubiertas en tonos crema y dorado que pareciera ser un tesoro escondido en el legendario impulsor.
El poder ver trabajar a los operarios aplicando los últimos detalles a mano nos recuerda que, pese a tanta tecnología, el factor humano sigue siendo lo que hace a un Bugatti especial.

Para Jascha Straub, el máximo responsable de personalización de Bugatti, menciono lo feliz que esta con el resultado del coche:"Este W16 Mistral ‘La Perle Rare’ es un ejemplo extraordinario de lo que es posible cuando la imaginación de un cliente se encuentra con todas las capacidades creativas y técnicas de nuestra oferta Sur Mesure. Desde nuestra primera reunión, este proyecto se definió por una pasión compartida por la elegancia y la precisión".
Ademas, menciona que la cooperación entre el cliente y la marca ayudo a que el proceso fuera muy positivo: "Trabajar tan estrechamente con nuestro valioso cliente nos permitió perfeccionar cada línea, cada superficie y cada reflejo, hasta que el coche se convirtió en una expresión verdaderamente única de su visión".