Antonio Brufau, presidente de Repsol: "Europa ha perdido el liderazgo del automóvil y ahora toca recuperarlo"

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El presidente de Repsol, en la presentación del estudio sobre el ‘Impacto de la renovación del parque móvil en España en las emisiones’ habló acerca de la situación de la industria automotriz europea.
La renovación del parque automovilístico español permitiría reducir las emisiones contaminantes, mejorar la seguridad vial e impulsar la actividad económica de la industria de la automoción. Esta es una de las conclusiones a la que ha llegado el estudio sobre el ‘Impacto de la renovación del parque móvil en España en las emisiones’, elaborado por SigmaDos e impulsado por Fundación Repsol, SERNAUTO, FACONAUTO y la Universidad Politécnica de Madrid, con el apoyo de la Dirección General de Tráfico (DGT). Durante la presentación del informe, el presidente de Repsol, Antonio Brufau, también puso el foco en la pérdida de competitividad de la industria europea y afirmó que “esta industria necesita confianza, tiempo y estabilidad para invertir y ser competitiva”.
En España hay 31,7 millones de vehículos censados, de los que más del 60% superan los 10 años de antigüedad, mientras que 9,2 millones superan los 20 años, representando el 29,3% del parque móvil. Según el informe, estos vehículos pueden emitir hasta diez veces más contaminantes que los coches modernos, a lo que hay que añadir que más del 80% de los vehículos que superan la veintena, además, carece de distintivo ambiental de la DGT.
La importancia de renovar un parque automotriz envejecido
El 44% de los españoles identifica el envejecimiento del parque móvil como un problema y considera que influye en las emisiones, la seguridad y la situación de la industria automovilística. Ante esta realidad, más del 65% de los encuestados considera que deben contemplarse todas las tecnologías disponibles para acelerar la renovación del parque y reducir las emisiones, mientras que el 44% cree que este proceso no debería centrarse solo en los coches eléctricos.
El 60% de los particulares también considera que un coche nuevo de gasolina o diésel emite menos que uno antiguo. Esta percepción refuerza la idea de que sustituir los vehículos más antiguos por otros más modernos puede generar beneficios ambientales sin que la mejora dependa únicamente de la tecnología de propulsión elegida.
Brufau defendió durante el acto que la transición debe abordarse desde una perspectiva más amplia que la electrificación. “Todas las tecnologías actuales deben contribuir a renovar el parque: diésel, gasolina, híbridos, eléctricos”, afirmó. El presidente de Repsol también reclamó que los conductores puedan elegir en función de sus necesidades, en lugar de que las decisiones políticas determinen de antemano qué tecnología deben utilizar.
En esta línea, los combustibles renovables aparecen en el estudio como una posible herramienta para reducir las emisiones de los coches que ya circulan por las carreteras. 7 de cada 10 encuestados considera que pueden contribuir a disminuir su impacto ambiental, a lo que se unen los que también ven estos combustibles y la electrificación como soluciones complementarias, sobre todo en los desplazamientos de larga distancia o en aquellos usos donde la electrificación presenta mayores dificultades a corto plazo.
Mejora en términos de seguridad vial
Más allá de las emisiones contaminantes, la renovación del parque móvil español contribuye a incorporar sistemas de asistencia a la conducción más modernos, capaces de ayudar a prevenir accidentes o reducir sus consecuencias. El 62% de los particulares y el 70% de los profesionales encuestados cree que los ADAS ayudan a reducir la gravedad de los accidentes y el riesgo de fallecimiento.
El informe también pone de manifiesto la importancia del mantenimiento. El 30% de los particulares declara circular sin la ITV en vigor y el 29% reconoce que no realiza todas las revisiones recomendadas por el fabricante.
Por su parte, Brufau defendió que retrasar la renovación supone posponer también las mejoras relacionadas con las emisiones y la seguridad. Como ejemplo, señaló que un vehículo diésel Euro 6 emite un 91% menos de partículas que uno del año 2000, además de un 30% menos de CO2.
Según los datos recogidos en el estudio, el sector de la automoción representa el 9% del PIB español, contando con 17 plantas de producción, más de 1.000 empresas de componentes y una red de 5.600 concesionarios. En conjunto, genera más de dos millones de empleos, algo que los encuestados consideran que una renovación del parque contribuiría a mejorar la situación del sector en España.
En este contexto, el presidente de Repsol advirtió de las dificultades que atraviesa la industria europea frente a la competencia internacional. “En Europa se construyó durante muchísimas décadas una posición de liderazgo en este sector. Ahora toca recuperar ese liderazgo, liderazgo que hemos perdido”, afirmó. En su opinión, recuperar esa posición exige aprovechar las capacidades industriales existentes y desarrollar nuevas tecnologías sin renunciar a la competitividad.
Impulso para la industria y los hogares
El factor económico sigue siendo uno de los mayores frenos a la renovación del coche. El precio es una barrera para el 60% de los particulares y el 45% de los profesionales. A ello se suma la capacidad económica de los hogares, señalada por el 36% de los particulares, y la falta de ayudas económicas o fiscales, citada por el 40% de los profesionales.
El estudio refleja que más del 65% de los particulares considera que las ayudas económicas facilitarían la renovación del parque. Además, el 74% cree que los incentivos para comprar vehículos nuevos, independientemente de su tecnología, reforzarían la transición energética. Entre las medidas preferidas figuran las ayudas directas a la compra y las deducciones fiscales.
Por ello, el informe propone un plan nacional de renovación estable y plurianual, con incentivos que contemplen todas las tecnologías y prioricen la sustitución de los vehículos más antiguos. También plantea facilitar el acceso a las ayudas, fomentar el mantenimiento preventivo y estudiar cambios fiscales que favorezcan la compra de vehículos más eficientes.
