80 propietarios de Tesla se enfrentan a 2 años de cárcel al ser llevados por la Policía ante la Fiscalía por activar de forma ilegal el sistema de conducción autónoma

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Una de las tecnologías en las que más ha trabajado Elon Musk, vuelve a poner a su marca de coches eléctricos en el punto de mira, esta vez en Corea del Sur.
Elon Musk y Tesla vuelven a estar en el centro de la polémica, y una vez más su sistema de conducción autónoma tiene la culpa. En Europa ya han dado marcha atrás con esta tecnología y han decidido cambiar su nombre para evitar problemas, pero en Corea del Sur la legislación prohíbe que esta se active en algunos modelos del catálogo de la firma americana. Aun así, hay conductores que han logrado activarla y ahora se enfrentan a 2 años de cárcel.
Concretamente, son 80 los dueños de estos coches eléctricos que han incumplido la normativa surcoreana a través de dispositivos que lograban cambiar los permisos del coche y ahora están siendo investigados. La policía descubrió cómo, a través de foros, se ayudaban unos a otros para activar en su automóvil la conducción autónoma y saltarse las reglas. Ahora la Fiscalía determinará la sanción, que puede ser de prisión o de carácter económico para los infractores.
Activando la conducción autónoma de forma ilegal
Toda la investigación arrancó cuando el Ministerio de Transporte de Corea del Sur se alertó y pidió una investigación exhaustiva sobre el uso de elementos externos para modificar el funcionamiento de algunos vehículos. Estos permitían cambiar la configuración de los coches al gusto de los conductores, en este caso en los Tesla, y activar la conducción autónoma que de base venía desactivada debido a la normativa del país asiático.

A lo largo de este trabajo de investigación, la Policía Metropolitana de Seúl detectó que los conductores utilizaban diversas formas de obtener estas herramientas. Algunos las compraban en China, otros en Europa, mientras que otros optaban por fabricarlas ellos mismos. Uno de los acusados desarrolló su propio equipo a través de la información técnica extraída de los sistemas electrónicos y códigos de los coches de Elon Musk.
Los agentes detectaron que esta información sobre estos dispositivos se iba pasando de un propietario a otro a través de foros, y cada vez la bola era más grande. Mediante estas publicaciones en internet, los conductores de estos Tesla se informaban los unos a los otros sobre cómo habilitar el sistema de conducción autónoma en su coche y también sobre cómo no dejar rastro de esta actividad en los vehículos.
80 conductores de Tesla ante 2 años de cárcel
La normativa de Corea del Sur no prohíbe la tecnología de conducción autónoma en todos los vehículos de Tesla ni mucho menos. Sino que tanto en el Model S, el Model X y el Cybertruck está autorizada. Estos tres han conseguido los estándares de seguridad necesarios para que la normativa los acoja, pero hay otros coches eléctricos que la marca estadounidense tiene a la venta en este país que no tienen esa suerte.

Concretamente la situación cambia radicalmente para el Tesla Model 3 y el Model Y, que son fabricados en China. Estos no han adquirido hasta ahora la autorización para activar esta tecnología tan novedosa de la marca de Elon Musk en Corea del Sur. Estos no representan una pequeña parte, sino que los datos de Tesla muestran que, de los 238.968 coches que han matriculado en este país, más de 183.000 son estos dos modelos provenientes de China.
La única manera en la que estos coches se pueden ver en Corea utilizando esta tecnología es a través de las herramientas ilegales mencionadas en un principio. La policía, mediante la investigación, ha dado con unos 80 conductores que han modificado, instalado o alterado los sistemas de su Tesla para añadir esta función prohibida. Esto atenta contra la seguridad del vehículo y es por ello que se enfrentan a sanciones superiores a 13.000 euros al cambio o 2 años de prisión.
Esta tecnología en la que tanto han trabajado desde Tesla no para de generar polémicas y la última es esta que ha tenido lugar en Corea del Sur. Ante las posibles sanciones que puede impartir la Fiscalía, los conductores de la firma de Elon Musk que circulen por este país se van a pensar muy bien de aquí en adelante si modificar sus modelos para adquirir esta tecnología y poder aprovechar la conducción autónoma. Un nuevo revés para una de las propuestas más fuertes de la marca estadounidense.
