Comparativa

Comparativa: Seat León contra Skoda Octavia. Este viaje va a ser muy largo...

Noelia López

Con los motores diésel más sencillos de sus gamas, buenos precios y probada versatilidad, el Seat León y el Skoda Octavia son una inmejorable opción.

Tú no sueles salir al campo ni a coger margaritas. Así que olvídate de ese mega-chachi-SUV que te ronda por la cabeza desde hace tiempo y observa con detenimiento lo que te vengo a proponer: dos turismos familiares mucho más económicos, pero con una versatilidad prácticamente idéntica -si no mayor en su capacidad de carga- a excepción de su predisposición a circular por caminos.

Pero, como hemos quedado en que tú eres más de ciudad que un semáforo, seguro que te agrada mi propuesta. Los dos son primos hermanos, ya que pertenecen al grupo alemán Volkswagen.

Por un lado, tenemos el Seat León ST, la versión familiar del superventas español; por otro, el Skoda Octavia Combi, uno de los máximos exponentes de una marca en la que la relación calidad-precio es de lo mejor del mercado. Así que el viaje se presenta entretenido. Porque ambos son tan parecidos que tener un ganador ya se augura complicado. Y mucho.  

Mecánica discreta y eficiente

En todos los vehículos, la mecánica cobra una especial importancia, pero casi más en nuestros dos ruteros. Su carrocería familiar ya implica un tipo de uso donde las prestaciones dejarán paso casi con total seguridad a la eficiencia. Y si hay un motor en el grupo especialista en su equilibrio entre rendimiento y consumo es el bloque de cuatro cilindros 1.6 TDI.   

En ambos se ha hecho un buen trabajo de insonorización. Parados y al ralentí sí que podrás oír su ronroneo, pero en movimiento desaparece en gran medida. Algo más en el Seat León, que me ha parecido que está un poco mejor insonorizado, aunque tampoco se notan demasiado los ruidos aerodinámicos circulando a velocidades legales, debido a sus carrocerías bajas, propias de turismos familiares. El turbo provoca que notes un pequeño tirón sobre las 2.000 rpm, pero luego continúa empujando sin grandes sensaciones hasta pasadas las 4.500 rpm. Claro que si llevas el coche cargado, tendrás que ser consciente y aprovechar mejor el rango donde entregan el par motor de 250 Nm, es decir, entre las 1.500 y las 3.200 revoluciones.

Lo cierto es que los desarrollos de ambos cambios manuales de cinco velocidades son bastante largos -sobre todo la quinta- para beneficiar al consumo y, por ello, tendrás que bajar de marcha prácticamente siempre que quieras adelantar o subir un repecho. Eso sí, las palancas de estos cambios manuales tienen un tacto muy agradable en ambos, gracias a unas inserciones suaves y a unos recorridos precisos. Si quieres escalar un nivel y montar el sobresaliente cambio automático DSG de siete velocidades, también es una buena opción, pero cuesta unos 1.700 euros extra en cada uno.

Respecto a sus relaciones, la segunda velocidad, algo más larga en el Skoda, provoca un 0-100 km/h más lento, también debido a un peso algo superior. Luego, en cuarta y quinta, se cambian las tornas y en el checo sus relaciones se acortan, con lo que las recuperaciones se igualan o incluso mejoran para el Octavia.

Los consumos, algo también crucial en ambos y a pesar de que los dos homologan 4,1 l/100 km de media, el Octavia me resultó un pelín más gastón. Nada preocupante, ya que con ninguno superé de media los 5,5 litros, con lo que la autonomía casi alcanza los 1.000 km en los dos.

Mejor dinámica en el León

Ambos coches se mueven con soltura en ciudad, aunque el León gira mejor  en menos espacio o a ritmo tranquilo. Pero a medida que éste se incrementa, también lo hacen sus diferencias. Y es que, aunque ambos tienen un tarado del chasis muy equilibrado, cómodo y estable, que no balancea en exceso y capaz de absorber los baches realmente bien; al aumentar la velocidad, el León inspira más confianza en los virajes o en rápidos cambios de dirección. Se le nota menos burgués. La dirección también se muestra algo más incisiva y precisa, a pesar de que ambos cuentan con 2,75 vueltas de volante de tope a tope.

Respecto a los frenos, pasa algo parecido: se nota algo más de mordiente en el Seat. Y las cifras lo corroboran, ya que necesita medio metro menos para detenerse desde los 100 km/h.

Vamos a ver sus maleteros... Pero antes, también debemos observar el espacio para los pasajeros. Delante, sin tachas, con interiores bien rematados, aunque no cuenten con acabados premium. Encontrarás diversos cromados, pero también plásticos duros y ajustes mejorables, lo normal en este segmento. Detrás, el Skoda hace valer sus casi 12 cm más de longitud total con mayor hueco para las piernas y en anchura. Esta mayor longitud también la aprovecha, más si cabe, en la zona de carga.

El Octavia Combi comienza su ventaja desde la boca de carga, más cerca del suelo y mas ancha, es decir, más fácil de cargar. Y termina rematándola con una más amplia capacidad de almacenaje. Con los asientos traseros en su disposición habitual cubica 610 litros, por 587 del León. No es mucho, pero al abatirlos si se nota más, ya que el Skoda se va a los 1.740, por 1.470 del Seat. Es decir: 270 litros de diferencia... Ambos cuentan con tiradores en esta zona para abatir los asientos, pero la linterna integrada en el Skoda... Esos detalles me ganan.

He elegido, no el acabado más económico en los dos, que es excesivamente parco, por no decir algo peor, y sí por los siguientes acabados: Style y Ambition, respectivamente, que ya se pueden configurar con más gadgets útiles. Ahora, lo de saber su precio ha sido un galimatías, por lo que te recomiendo que visites varios concesionarios. En sus webs oficiales tienen un precio, con las campañas de descuento otro y en los concesionarios... otro más. Total, que, por unos 20.000 euros, o menos, podrás tener cualquiera de ellos. Dos chollos.

La opinión del redactor

Ambos están orientados a eso, a hacer viajes tranquilos, donde prime el consumo a las sensaciones o prestaciones deportivas. Si buscas economía de adquisición y mantenimiento, unida a una buena habitabilidad y excelente zona de carga, no creo que haya en el mercado mejores exponentes que estos dos 'viajeros'.

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Redactora de AutoBild.es

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