Un coche para el apocalipsis. Así vendían el Tesla Cybertruck. La realidad es que va camino de ser el peor coche de la historia

El Tesla tienen un grave problema con el Cybertruck: ya es la décima vez en menos de dos años que se emite una llamada a revisión sobre la camioneta eléctrica.
No todo lo que se propone Elon Musk llega a buen puerto. El visionario magnate está inmerso en multitud de proyectos, desde los coches eléctricos a los viajes espaciales o la Inteligencia Artificial, y ha hecho importantes avances en todos y cada uno de ellos. Pero con el Tesla Cybertruck parece haber topado contra un muro y va camino de convertirse en el peor coche de la historia.
El pick-up eléctrico ha pasado de ser el aspirante a la nueva joya de la gama de vehículos de Tesla a un verdadero problema para la compañía. Desde retrasos en su lanzamiento a pequeños inconvenientes que han dificultado su expansión en el mercado. Todo ello, aderezado con unas ventas que están lejos de los niveles prometidos por Musk cuando presentó el modelo.
Mal comienzo y mala ejecución
Y es que el Tesla Cybertruck va de llamada a revisión e llamada a revisión. Aún no han pasado dos años desde su lanzamiento comercial y la camioneta ya acumula la décima ocasión en la que Tesla ha tenido que emitir un comunicado avisando a sus clientes de que deben acudir a un servicio oficial para reparar alguno de los defectos que presenta.
Esto dista mucho del coche para el apocalipsis que el CEO de Tesla nos intentó vender cuando presentó el Cybertruck. En apariencia es lo más parecido a un coche extraído de un futuro distópico. Pero en la práctica son numerosos los defectos de calidad y/o fiabilidad que ya ha registrado que ha obligado a la marca a llamar a revisión miles de unidades del pick-up.
Todo comenzó con un retraso importante en las fechas de lanzamiento anunciadas por Musk. El Cybertruck llegó años tarde y cuando lo hizo, fue con unas prestaciones que se alejaban de lo inicialmente anunciado y un precio de venta muy superior al que Tesla dijo. Y lo cierto es que acabó convirtiéndose en un coche de 100.000 dólares y de numerosos dolores de cabeza.
Las promesas incumplidas es otro de los aspectos que se le atribuyen al Tesla Cybertruck. Musk dijo que tendría un precio inferior al que finalmente se le ha asignado una vez llegó a los concesionarios. También dijo que era indestructible, y una bola de acero destrozó los cristales de la camioneta en una presentación ante millones de espectadores.
Esto fue publicidad gratuita para Tesla y contenido muy viral en las redes sociales. En principio parecía una estrategia acertada de marketing, pero los continuos defectos presentados por el Cybertruck han acabado volviéndose en su contra y el detalle de los cristales destrozados no se ha quedado en anécdota, sino en una evidencia de que algo no marchaba según lo planeado.
Llamadas a revisión por continuos defectos de fabricación
Una vez se puso a la venta y comenzaron las primeras entregas, las llamadas a revisión no tardaron en llegar. Tan solo en su primer año de vida comercial, Tesla tuvo que emitir cinco de estos avisos a sus clientes para que llevaran el Cybertruck de nuevo al taller para algún tipo de reparación.
Estas reparaciones, en varias ocasiones, se han solventado con una simple actualización del software. Otras, en cambio, han requerido que un mecánico intervenga y repare o sustituya alguna pieza defectuosa o problema que, a veces, podía tener incluso un efecto negativo en la seguridad del vehículo.
Cuando está a punto de cumplir dos años en el mercado, el Cybertruck ya ha sido llamado a revisión en hasta diez ocasiones. La última, ordenada por la Agencia Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de Estados Unidos (NHTSA), involucra a unas 6.200 unidades de la camioneta eléctrica.
Esta nueva llamada a revisión está relacionada con un problema con los faros auxiliares que Tesla ofrece como accesorio oficial para instalar en el techo del Cybertruck. Al parecer, el adhesivo que mantiene este accesorio en el techo no soporta el peso de los faros y acaba desprendiendo la pieza, con el riesgo de caída, rotura o pérdida.
Tampoco es la primera vez que Tesla tiene un problema con este adhesivo, incluyendo las molduras que recubren los pilares A del Cybertruck. Ahora, los más de 6.000 propietarios de los Cybertruck afectados por este defecto deben acudir a un taller oficial de Tesla para que lo subsanen.
Como el resto de llamadas a revisión, este tipo de intervenciones no suponen ningún coste adicional para el cliente. En este caso, es el fabricante quien asume la responsabilidad de la reparación y su factura, por lo que el propietario solo debe acudir al taller y esperar a que los mecánicos reparen el defecto del vehículo.
