Pruebo el Mercedes GLC Electric, con su parrilla de 942 puntos luminosos y pantalla interior de 1 metro de ancho

Pruebo el Mercedes GLC Electric
Pruebo el Mercedes GLC Electric

Debuta con 489 CV, hasta 715 km de autonomía WLTP, carga rápida de hasta 330 kW y un precio desde 77.125 euros.

Lo primero que tienes que saber del Mercedes GLC Electric es que la marca alemana no ha querido hacer simplemente una variante enchufada de su superventas, sino un modelo con identidad propia, mucho más ambicioso en tecnología, espacio interior y refinamiento dinámico de lo que conocías hasta ahora

¿Qué es lo que ves al primer golpe de vista? Este nuevo Mercedes no se esconde detrás de un diseño raro para parecer futurista. Mantiene proporciones de SUV clásico, pero introduce una imagen más sólida visualmente.

En el exterior, la gran protagonista es la nueva parrilla iluminada, que redefine por completo el frontal y le da una presencia muy marcada. También destacan la estrella central iluminada y los pilotos traseros redondos con motivo en forma de estrella.

Prueba Mercedes GLC Electric
Prueba Mercedes GLC ElectricMercedes-Benz AG – Communications & Marketing

A eso se suma un trabajo aerodinámico muy serio, con un Cx de 0,26, una cifra realmente competitiva para un SUV de este tamaño.

En cuanto a dimensiones, este GLC eléctrico cuenta con una batalla de 2.972 mm, una distancia entre ejes claramente superior a la del Mercedes GLC de combustión. Ese crecimiento tiene una consecuencia directa: gana espacio útil en el interior.

De hecho, Mercedes anuncia 13 mm más de espacio para las piernas delante, 47 mm detrás, junto con 46 mm más de altura delantera y 17 mm adicionales detrás

Un interior marcado por las pantallas

Por dentro, el salto es todavía más evidente. El habitáculo gira alrededor de la nueva MBUX Hyperscreen continua de 39,1 pulgadas, un despliegue visual enorme que convierte al coche en una vitrina tecnológica con un efecto muy potente.

Prueba Mercedes GLC Electric
Prueba Mercedes GLC ElectricMercedes-Benz AG – Communications & Marketing

Lo interesante es que aquí no todo se reduce al impacto visual. Mercedes combina esa gran pantalla con la nueva generación de MBUX, con inteligencia artificial integrada, navegación avanzada y una interfaz mucho más inmersiva que en generaciones anteriores.

También hay una apuesta muy clara por el ambiente interior. El techo panorámico con función Sky Control, la iluminación ambiental y la posibilidad de un interior vegano certificado elevan la percepción de calidad, aunque tanta teatralidad puede terminar cansando a algunos conductores.

Prueba Mercedes GLC Electric
Prueba Mercedes GLC ElectricMercedes-Benz AG – Communications & Marketing; photo by Andre Tillmann on behalf of Mercedes-Benz AG

Las plazas traseras prometen ser una de sus bazas frente a la competencia. Ese aumento de batalla debería traducirse en mejor comodidad real para viajar, algo clave en un coche que por autonomía, planteamiento y tamaño quiere servir de coche único.

El maletero también juega fuerte. Declara 570 litros en la parte trasera y hasta 1.740 litros con los respaldos abatidos. Además, añade un maletero delantero de 128 litros, un detalle práctico que no todos sus rivales directos pueden ofrecer.

Vamos a lo que importa: la mecánica

Empezamos con datos que dejan en buen lugar a Mercedes: el GLC Electric 2026 admite hasta 2,4 toneladas de remolque y una carga vertical de 100 kg, algo poco habitual entre SUV eléctricos.

En el apartado mecánico, el lanzamiento arranca con el GLC 400 4MATIC con tecnología EQ, una versión de 360 kW (489 CV). Es una cifra muy seria y, además, va asociada a una configuración técnica bastante sofisticada.

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Prueba Mercedes GLC ElectricMercedes-Benz AG – Communications & Marketing

Ese esquema incluye arquitectura de 800 voltios, batería de 94 kWh útiles, un motor trasero síncrono de imanes permanentes, unidad delantera desacoplable y una caja de cambios de dos velocidades en el eje trasero para mejorar respuesta y eficiencia.

Sobre el papel, los números son convincentes: Mercedes anuncia hasta 715 km de autonomía WLTP, una velocidad máxima de 210 km/h y la posibilidad de recuperar hasta 305 km de autonomía en solo 10 minutos de carga rápida.

En conducción, lo que más me interesa es que no se ha quedado en la potencia. El chasis puede montar suspensión neumática Airmatic y un eje trasero direccional que gira hasta 4,5 grados, una combinación que apunta a mucho confort y buena agilidad.

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Prueba Mercedes GLC ElectricMercedes-Benz AG – Communications & Marketing; photo by Andre Tillmann on behalf of Mercedes-Benz AG

También me parece relevante el nuevo sistema de frenos One-Box, que ofrece un tacto más natural al combinar frenada regenerativa y convencional. 

Mercedes homologa un gasto combinado de solo 15,1 kWh/100 km que es una cifra muy ambiciosa, ya que a poco que abuses del pie derecho ese registro subirá con claridad. No obstante, la base técnica es tan sólida, que todo invita a pensar que puedes hacer grandes viajes sin tener que recargar cada 400 kilómetros.

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Prueba Mercedes GLC ElectricMercedes-Benz AG – Communications & Marketing; photo by Andre Tillmann on behalf of Mercedes-Benz AG

En cuanto a precios, el Mercedes GLC Electric arranca en 77.125 euros, una tarifa que lo sitúa por encima del Audi Q6 e-tron y del nuevo BMW iX3, pero por debajo del Porsche Macan Electric, que sigue jugando una carta más aspiracional.

¿Conclusiones? El nuevo GLC 2026 tiene argumentos para ser uno de los SUV eléctricos premium más completos del mercado. Lo veo muy fuerte en tecnología, espacio, carga rápida y refinamiento, aunque su precio ya le obliga a no fallar en eficiencia real.

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Kike Ruiz

Responsable de VÍDEO y redactor en AUTO BILD

Kike Ruíz es responsable de la sección de Vídeo y prueba todo tipo de coches, desde los más deportivos a los más prácticos para el día a día, tanto en Print, como en web y RRSS.