Los coches eléctricos chinos se deprecian rápidamente en Europa, según un estudio

Cargando el coche eléctrico Ford
Ford

Los vehículos eléctricos chinos se enfrentan a un nuevo problema: su precio decae el doble de rápido que un motor de combustión nada más salir del concesionario.

Los coches chinos han llegado a Europa para poner patas arriba todo el mercado. Gracias a sus precios competitivos, estos vehículos han ganado bastante cuota en muy poco tiempo. Sin embargo, una de sus principales incertidumbres es cómo van a evolucionar con el paso del tiempo. Una duda que parece haber despejado el grupo alemán de valoración de vehículos DAT, que afirma que los coches eléctricos e híbridos se deprecian el doble de rápido que los de combustión.

Si hay algo que no se le puede discutir a los vehículos eléctricos que vienen de China es, además del precio, su buen equipamiento tecnológico. Sin embargo, hay un inconveniente cada vez más evidente que los compradores están empezando a notar y esto es la rapidez con la que estos vehículos pierden valor desde que salen del concesionario.

Según los últimos datos presentados por DAT, los vehículos eléctricos y los híbridos enchufables chinos se están depreciando el doble de rápido que la media del sector. Y la tasa de depreciación no hace más que empeorar.

Esto supone un problema para todos. Por un lado, para los fabricantes, ya que se enfrentan a cifras de reventa muy bajas. Por otro lado, los fabricantes, ya que tienen que asumir el riesgo de tener pérdidas a través de los programas de recompra garantizada. Por último, las empresas de leasing se han dado cuenta de que los coches que se devuelven valen mucho menos de lo esperado.

"No basta con lanzar un buen producto", afirma Martin Weiss, de DAT, a Autonews Europe

Las marcas chinas tienen que ganarse la confianza del mercado de segunda mano

Para tratar de paliar este problema, las marcas chinas tienen que encontrar un sistema que dé confianza a los compradores de coches de segunda mano para que sigan confiando en ellas incluso años después de haber lanzado sus modelos al mercado.

Para ello, el primer paso es acabar con la incertidumbre. Muchos compradores europeos se preguntan si algunas marcas chinas realmente perdurarán a largo plazo. 

Las preocupaciones sobre el servicio técnico, las piezas de recambio y las redes de concesionarios siguen haciendo que los compradores de segunda mano, por precavidos, se lo piensen dos veces.

Sin embargo, esta presión no la sienten únicamente los fabricantes chinos. Según informa Financial Times, el mercado británico de vehículos eléctricos también está asistiendo a una caída generalizada de los valores residuales, en parte debido a la llegada masiva de coches procedentes de China.

De hecho, en abril, según detalla Indicata, un vehículo eléctrico de tres años de antigüedad valía de media el 38% de su valor original, frente al 46% en Alemania, Francia y España. Por el contrario, un coche de gasolina de la misma antigüedad en el Reino Unido conservaba el 45% de su valor, y un híbrido, el 51%.

Los fabricantes de automóviles se ven sometidos a una enorme presión para aumentar las ventas de vehículos eléctricos, por lo que muchos están ofreciendo descuentos masivos en los nuevos modelos

Esto hace que los coches eléctricos seminuevos parezcan demasiado caros en comparación con los que acaban de salir de fábrica, a pesar de los incentivos.

Irónicamente, el rápido avance tecnológico también está perjudicando el valor de los vehículos. Las marcas chinas, en particular, lanzan actualizaciones a un ritmo vertiginoso, lo que significa que un vehículo eléctrico de última generación hoy en día puede parecer anticuado al cabo de unos meses. Quizá sea fantástico para la innovación, pero resulta devastador si lo que se busca es mantener el valor de reventa.

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Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.