He probado el Audi RS e-tron GT de 857 CV y lo tengo claro: no es apto para cadiacos, con un 0-100 km/h en ¡2,8 segundos!

El RS e-tron GT carga a 320 kW y demuestra que una gran berlina eléctrica también puede emocionar de verdad.
Lo primero que me gana del Audi RS e-tron GT de esta prueba es que no necesita sobreactuar nada en absoluto. Mide 4.997 mm de largo, 1.964 mm de ancho y 1.369 mm de alto, con una estampa bajísima y muy poderosa. Y eso ya habla y se presenta por sí sola.

En su carrocería no veo adornos gratuitos. El frontal pegado al asfalto, la zaga larga y la línea de techo tendida tienen todo su sentido, porque cumple una función aerodinámica, y eso me gusta porque aquí el diseño no disfraza la técnica.
También agradezco que Audi no haya llenado el habitáculo de artificios. El ambiente transmite mucha calidad, con buenos ajustes, materiales convincentes y una sobriedad muy bien entendida.
Voy sentado muy abajo y eso cambia la relación con el coche. La postura es excelente, el volante cae donde debe y las pantallas están bien resueltas, con una respuesta rápida y lógica.

La pantalla central, además, permite controlar con claridad la batería, las temperaturas y los consumos, un detalle útil en una berlina 100% eléctrica de este nivel. Aquí no todo depende del efectismo visual, y eso lo considero una virtud.
Las plazas traseras cumplen mejor por espacio longitudinal que por altura. Hay hueco para las piernas, pero la caída del techo queda cerca de la cabeza y el ocupante central viaja claramente peor. El diseño, aquí, pasa factura.
El maletero tampoco presume frente a rivales directos. El compartimento posterior se queda en 350 litros y la boca de carga no resulta especialmente práctica, así que los 77 litros delanteros para cables y bultos pequeños acaban siendo valiosos.

Donde este coche eléctrico cambia de tono es en la mecánica. Lleva dos motores, uno por eje, desarrolla 857 CV, entrega 895 Nm y se alimenta de una batería de 105 kWh brutos (97 kWh útiles).
Con esas cifras, lo lógico es correr mucho. Lo que no siempre espero en un eléctrico es tanta contundencia con tanta limpieza. Con el Launch Control, este Audi e-tron GT vitaminado firma el 0 a 100 km/h en 2,8 segundos y eso es una cifra muy seria.
La transmisión automática de dos velocidades en el eje trasero también ayuda, porque evita que el coche se vacíe cuando aumenta la velocidad. Además, la punta de 250 km/h confirma que aquí no se ha pensado solo en arrancadas.
En marcha, lo que más me convence es que el chasis no queda eclipsado por la potencia. La suspensión neumática sabe ponerse firme cuando toca, pero no convierte cada trayecto normal en un castigo, algo esencial en un GT.

La dirección me ha parecido más comunicativa de lo habitual en una berlina tan grande. No es un bisturí, pero sí ofrece precisión y confianza, dos cualidades fundamentales cuando manejas un coche tan rápido y tan contundente.
Los frenos también están a la altura. El tacto no cae en esa respuesta artificial o esponjosa que todavía encuentro en algunos coches eléctricos potentes, y eso suma mucho. Audi ofrece discos cerámicos opcionales, aunque la factura correspondiente también impresiona.
La parte menos amable aparece cuando enfrío el entusiasmo. Sigue siendo un coche grande, caro y poco práctico para quien priorice uso familiar. Ni el acceso detrás ni el maletero son brillantes, y su planteamiento exige aceptar esas renuncias.

En autonomía, y sobre el papel anuncia 599 km, pero cuando se aprovecha de verdad toda la potencia, la realidad baja. En la prueba, el consumo real subió a 23 kWh/100 km y la autonomía quedó en 456 km.
Eso no impide viajar con tranquilidad, porque la arquitectura de 800 voltios y la carga rápida de 320 kW marcan diferencias. Poder pasar del 10 al 80 % en 18 minutos lo coloca entre los eléctricos realmente serios para viajar.

Mi conclusión es clara. El Audi RS e-tron GT me parece una máquina afinada y cara. Arranca en 153.830 euros, queda por encima de BMW i5 M60 xDrive y Mercedes-AMG EQE 53, y entra en territorio del Porsche Taycan.

Kike Ruiz
Responsable de VÍDEO y redactor en AUTO BILD
Kike Ruíz es responsable de la sección de Vídeo y prueba todo tipo de coches, desde los más deportivos a los más prácticos para el día a día, tanto en Print, como en web y RRSS.