Confirmado por su ingeniero: el nuevo Roadster esconde tras su vuelo varios secretos y un problema que lo deja parado en tierra entre dos y seis horas

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El vicepresidente de ingeniería de vehículos Tesla ha contradicho al fundador de la marca de coches eléctricos, Elon Musk, al desvelar un detalle del sistema de propulsión a gas.
Elon Musk dejó a todo el mundo boquiabierto con la presentación del nuevo Tesla Roadster y su espectacular vuelo, y la marca de coches eléctricos ya ha recibido las primeras reservas, pagando 500.000 dólares, pese a que no puede garantizar "cuándo o si, finalmente, se entregará". Pero, poco a poco, empezamos a conocer informaciones que restan algo de valor al show del super automóvil eléctrico.
El espectáculo que organizó Tesla para presentar su nuevo deportivo eléctrico (aún en fase de desarrollo) fue digno de una escena de ‘Transporters’, pero más importante es lo que no se ha contado.
Lars Moravy, vicepresidente de ingeniería de vehículos Tesla, ha desvelado algunos secretos del Roadster y, sobre todo, un problema que a más de un propietario: la versión Thrust, la que equipa los propulsores que permiten al coche ‘volar’ (el Rocket sólo se ofrece por invitación), se queda sin gas a los cinco segundos y el depósito tarda en llenarse entre dos y seis horas.
Esos propulsores del Tesla Roadster no queman combustible, sino que son de gas frío. Expulsan el gas a alta presión a través de unas toberas, empujando el vehículo eléctrico sin que las ruedas se peguen al asfalto.
El ingeniero contradice a Elon Musk: el Tesla Roadster necesita tiempo
El Roadster Thrust cuenta con cuatro propulsores traseros y un tanque para almacenar el gas de 200 litros, ubicado en la zaga, por lo que no tiene maletero. La versión Rocket añade seis propulsores más, hasta un total de diez.
Durante la presentación del Tesla Roadster, Elon Musk aseguró que los depósitos se recargan con aire del exterior, sin necesidad de utilizar un gas especial ni tener que parar para ello. Sin embargo, el ingeniero Moravy contradice la afirmación del dueño de Tesla.
Según explica, el depósito se llena con nitrógeno a alta presión desde un equipo externo. Es decir, que hay que conectar el vehículo a un suministro externo de gas. A día de hoy, ese proceso tarda en completarse entre dos y seis horas. El objetivo del fabricante de automóviles eléctricos es bajar ese tiempo a menos de media hora.
Pero queda claro que el Roadster no se ‘alimenta’ del aire exterior. En cualquier caso, el ingeniero pronunció esas palabras en una entrevista antes de la presentación. Así que es posible que Musk se refiriese a una futura versión de producción. Recordemos que el superdeportivo eléctrico no llegará a la cadena de montaje hasta 2028, según informó Tesla.
Elon Musk no ha confirmado cuánto tiempo funcionan los ventiladores eléctricos
Además de los propulsores de gas, el Tesla Roadster tiene un sistema de succión que funciona mediante unos ventiladores eléctricos alimentados por una batería, que extraen el aire que hay debajo del vehículo para fijarlo al suelo, aun estando parado, y circular bocabajo (como se vio en la demostración).
Este sistema va aparte de los propulsores, es decir, funciona de manera independiente, por lo que esa carga aerodinámica no desaparece cuando se acaba el aire comprimido. Sin embargo, Tesla no ha indicado durante cuánto tiempo pueden funcionar esos ventiladores eléctricos, así como el tiempo de recarga de la batería que les suministra la energía.
Quedan muchas incógnitas por despejar del Tesla Roadster
Pero no es lo único que queda por saber del nuevo superdeportivo eléctrico de Tesla. Todavía hay muchos detalles por conocer de un coche que se ha presentado sólo dos veces en casi una década.
Durante la presentación, la marca de coches eléctricos no mencionó datos importantes, como la autonomía, la potencia, la configuración del motor, la tracción (aunque casi con toda seguridad será a las cuatro ruedas), la capacidad de la batería, la ubicación de la fábrica, la capacidad de producción, los mercados iniciales ni el calendario general hasta el inicio de la producción.
Es decir, falta todo por conocer. Más bien, da la sensación de que Elon Musk ha querido hacer una exhibición espectacular, un show al puro estilo norteamericano, para apaciguar las críticas por los continuos retrasos del coche, volver a generar expectación y, de paso, aumentar los ingresos con la nueva oleada de reservas, a pesar de que la compañía no garantiza la entrega del vehículo.

