Este accesorio puede ahorrarte 200 euros de multa: la Guardia Civil lo da por válido y es barato

Evitar una multa de 200 euros y seguir tu viaje tras un pinchazo es posible con un pequeño accesorio que ya recomiendan los expertos.
El kit de reparación de neumáticos de emergencia es uno de esos accesorios que conviene llevar siempre en el coche aunque esperes no tener que usarlo. Su funcionamiento es sencillo y su tamaño, compacto, lo hace perfecto para guardar en el maletero o incluso bajo el asiento. Incluye una bomba analógica, sellante de 650 ml, adaptadores para hinchables y una válvula de control de presión, todo en una caja ordenada con instrucciones claras.
La principal ventaja es que no necesitas herramientas ni levantar el coche. En apenas 15 minutos, el neumático queda inflado y sellado, listo para continuar el viaje hasta llegar al taller más cercano. Solo hay que conectarlo al enchufe de 12 voltios del vehículo, ajustar la presión deseada y dejar que el compresor haga su trabajo.
Su precio, 28€, es una mínima inversión comparado con el coste de una sanción por circular sin un sistema de sustitución de rueda o por quedarte tirado en carretera. Además, es compatible con los sistemas de control de presión de neumáticos algo esencial en los vehículos actuales.
Adiós a la rueda de repuesto: una tendencia imparable
Durante décadas, millones de vehículos han salido de fábrica con una rueda de repuesto. Sin embargo, los fabricantes comenzaron hace años a eliminarla por cuestiones de peso, espacio y eficiencia, sobre todo en coches deportivos o urbanos. La tendencia se ha extendido tanto que hoy en día son mayoría los modelos que prescinden de ella, incluso en gamas medias y altas.
En muchos casos, los vehículos híbridos y eléctricos ni siquiera disponen de hueco para alojar una rueda “de galleta”. Las baterías ocupan ese espacio y los conductores deben recurrir a kits antipinchazos o neumáticos run-flat, que permiten rodar a baja velocidad tras un pinchazo. En ambos casos, la idea es la misma: ahorrar espacio y ofrecer una alternativa rápida sin comprometer la seguridad.
Los kits antipinchazos se han convertido en el sustituto más habitual de la rueda de repuesto. Son ligeros, ocupan poco y cumplen con lo que exige la ley, disponer de un sistema que garantice la movilidad en caso de avería. La DGT no obliga a llevar una rueda completa, pero sí un método eficaz para reparar o sustituir un neumático. De no hacerlo, la sanción puede ascender a 200 euros.
Existen dos tipos principales de kits, los manuales, en los que se inyecta la espuma selladora directamente en el neumático antes de inflarlo, y los automáticos, como este modelo, que combina el compresor y el sellante en un mismo paso. El resultado es un proceso más limpio, rápido y seguro, ideal para quienes buscan practicidad.
Además, el sellante es ecológico, ni tóxico ni inflamable, aprobado por los principales fabricantes y completamente soluble en agua. Esto permite limpiar fácilmente el neumático tras la reparación y evita dañar sensores o válvulas.
Conviene recordar que estos productos tienen fecha de caducidad, por lo que es recomendable revisar periódicamente el envase. Una vez utilizado, no se debe superar los 80 km/h hasta llegar al taller y comprobar la reparación. Por precaución, se incluye una pegatina de advertencia que se coloca en el salpicadero para recordar esta limitación.
Por su eficacia, tamaño reducido y facilidad de uso, el kit de reparación de neumáticos se ha ganado un sitio fijo entre los imprescindibles del coche. Una herramienta que combina seguridad, legalidad y ahorro, ideal tanto para conductores experimentados como para quienes solo quieren viajar tranquilos.
