Reportaje

La amenaza de las emisiones de gases de efecto invernadero

Vicente Cano

14/04/2014 - 11:44

El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) alerta sobre la subida sin precedentes de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Si todos los hielos del planeta se derritieran de repente, el nivel medio del océano subiría 70 metros. Este es solo uno de los riesgos de mantener la subida sin precedentes de las emisiones de gases de efecto invernadero que se viene registrando en las últimas décadas. A pesar de que, desde 1990 comenzaron a percibirse claramente los riesgos sobre el clima del sistema económico mundial, entre 2000 y 2010 las emisiones de gases de efectos invernadero aumentaron todavía más rápidamente que en cada uno de los tres decenios anteriores. Es una de las observaciones más demoledoras, de ahí que aparezca en el primer párrafo, del último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) que, sin embargo, arroja un rayo de esperanza, ya que en sus conclusiones indica que si se consiguiera un cambio institucional y tecnológico importante, solo habría un 50% de posibilidades de que el calentamiento global superase el umbral de los 2 ºC adicionales respecto el inicio de la era industrial.

Si hace solo 10 o 15 años todavía quedaban científicos escépticos respecto al fenómeno del cambio climático y la influencia que sobre él tienen las emisiones de gases de efecto invernadero, hoy el consenso a este respecto es total en la comunidad científica internacional. En la galería de imágenes puedes ver algunas ilustraciones con fotos de la NASA sobre los efectos del cambio climático. Incluso la mayoría de los políticos han incluido esta problemática en sus discursos, aunque otra cosa es muy distinta es que salte a sus planes de acción. Por ejemplo, la Unión Europea está a punto de confirmar su objetivo de reducir para 2030 sus emisiones en un 40% respecto al nivel de 1990, como propuso en 2013 la Comisión Europea para su ratificación a los líderes de sus países miembros. Esto, por supuesto, tendrá un efecto inmediato sobre los límites de emisiones en el transporte privado, que con la Euro VI deberán quedarse para 2020 en 98 g/km de CO2 de media.

En el mencionado informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, denominado Cambio climático 2014. Mitigación del cambio climático, es el tercero de los documentos que los tres grupos trabajo, en este caso copresidido por Tomar Endhofer (Alemania), Ramón Pichs-Madruga (Cuba) y Youba Sokona (Malí), han concluido para evaluar la situación actual de este fenómeno. El próximo mes de octubre, habrá un documento que compendiará todos los datos e informes al respecto y que servirá de base para las negociaciones que se iniciarán en 2015 de cara a sustituir el actual protocolo de Kioto por otro que debería entrar en vigor a partir de 2020.

Según los expertos del Grupo de Trabajo III, para limitar el aumento de temperatura global en 2 grados, habría que rebajar las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 40% respecto a su nivel de 2010, un 70% para mediados de siglo y hacerlas casi desaparecer a finales de la presente centuria. Para establecer este pronóstico, se han analizado unos 1.200 escenarios de diferentes estudios científicos por parte de 31 equipos. No se ha evaluado el impacto económico de estos objetivos, pero sí las consecuencias más costosas de mantener el statu quo actual, en el que el consumo aumenta a un ritmo anula del entre el 1,6 y el 3%, a pesar de que la crisis económica ya ha representado un importante freno tanto en la demanda global como en las emisiones de gases.

En todo caso, el cambio de modelo energético, productivo y en el transporte puede tener efectos positivos a medio plazo en la economía y la industria del automóvil es, probablemente el mejor ejemplo de ello. Sin que la voluntad y acción políticas hayan todavía apostado por un nuevo paradigma tecnológico para el automóvil, los fabricantes ya se están haciendo todo para alcanzar el compromiso de la Euro VI y ya parece claro que la Euro VII no será una utopía siempre que se generalicen los vehículos eléctricos y eléctricos enchufables a lo largo de la próxima década. Las marcas europeas, japonesas y norteamericanas que impulsan la tecnología de los coches eléctricos y de hidrógeno no solo se aseguran un papel líder en el mercado del automóvil del siglo XXI, sino también harán mucho más viable el cambio de modelo energético siempre y cuando los legisladores no se empeñen en seguir poniendo palos en las ruedas a las renovables y al coche eléctrico.

Lecturas recomendadas

Buscador de coches