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Volvo S60 DRIVe: el mechero sueco

Foto del redactor David LópezFoto del redactor David López
El Volvo S60 DRIVe no solo consume poco combustible, sino que recuerda que hay vida más allá de los aros, las hélices y las estrellas. Una berlina cómoda y dinámica, que tiene en el diseño una de sus mayores virtudes

El Volvo S60 DRIVe es una alternativa distinta dentro del segmento de las berlinas de cuatro puertas. Para empezar, me ha llamado la atención el tacto de conducción que ofrece, bastante alejado de lo habitual en la marca. Tradicionalmente, la idea era hacer coches muy confortables, en los que el apartado dinámico quedaba en un segundo plano. Y resulta que nada más comenzar a rodar con el Volvo S60 DRIVe me doy cuenta de que sus aspiraciones son diferentes. El tacto de suspensión, dirección, cambio… todo parece estar enfocado a que conductor y pasajeros tengan una experiencia más divertida.

Por primera vez, la ecuación Volvo + hacer curvas no parece ninguna locura. Con esto no quiero decir que el coche se comporte como un BMW ni nada parecido (está muy lejos de ello), pero sí que sus cualidades dinámicas han ganado muchos puntos en comparación con cualquier otro modelo de la marca. Y esto sin dejar de ser un coche realmente cómodo. Sin duda, puedo afirmar que esta estrategia de la marca de intentar ganarse a una clientela más joven y dinámica sin renunciar del todo a sus principios es más que acertada. Sigo analizando el Volvo S60 DRIVe y me planteo qué más cosas positivas se pueden pedir.

¿Un consumo bajo, por ejemplo? Pues dicho y hecho. Si cuidar la economía es una de tus prioridades, te presento un motor diésel que es un auténtico mechero y mueve bien al coche. Tengo que reconocer que cuando supe que era un 1.6 de 114 CV pensé que se quedaría bastante corto para un vehículo que en muchas ocasiones irá a tope de ocupantes y maletas. Pero la realidad es que parece que hubiera algún caballo más bajo el capó, ya que las sensaciones que transmite a quien va a los mandos son buenas. Su consumo (poco más de 5 l/100 km reales) es más que bueno.

De serie, esta versión incorpora un sistema Start-Stop desconectable, que ayuda a contener el gasto. Y de fábrica vienen también unos cuantos elementos como el control de velocidad de crucero, los faros de xenón, el climatizador bizona o el sensor de lluvia. Y en cuanto a seguridad, están incluidos el City Safety (reduce la velocidad del coche para evitar colisiones cuando el conductor se distrae) y el sistema que minimiza el riesgo de latigazo cervical cuando hay un accidente. Está bien, pero creo que sería exigible algo más. Sobre todo porque se trata del acabado más alto de gama (Summum) de un modelo que pertenece a una marca que va con la seguridad por delante.

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El Volvo S60 DRIVe no solo consume poco combustible, sino que recuerda que hay vida más allá de los aros, las hélices y las estrellas. Una berlina cómoda y dinámica,