Prueba

Prueba Citroën C1 2014: para conquistar la ciudad

Gabriel Jiménez

Primera prueba del Citroën C1 2014, que ha experimentado un profundo y atractivo lavado de cara para "ver el lado bueno de la ciudad".

El nuevo Citroën C1 2014 –al igual que sus ‘hermanos’ Peugeot 108 y Toyota Aygo– recibe un profundo lavado de cara que lo hace más coqueto y llamativo, a lo que contribuye sobre todo su amplio catálogo de personalización (para el exterior y el interior), que incluye la carrocería bitono y colores muy alegres.

El Citroën C1 2014 esta disponible en versiones de tres y cinco puertas y dos siluetas: ‘berlina’ y ‘Airscape’ (techo de lona flexible corredizo automáticamente que lo convierte en 'cabrio’). Cabe destacar el interior, muy fresco y juvenil, y llama la atención sobre todo por su gran pantalla táctil de siete pulgadas que incorpora la tecnología Mirror Screen, que permite al conectarlo por puerto USB duplicar y utilizar las aplicaciones de nuestro smartphone, como, por ejemplo, el navegador. Además, dispone de cámara de marcha atrás y sistema Hill Assist de serie.

cinbtroën c1 2014 consola central

El nuevo C1 2014 esta disponible con dos motores tricilíndricos de gasolina: el VTi 68 'Start-Stop' –cambio manual de cinco velocidades y automática ETG también de cinco marchas- y el 1.2 PureTech 82, que anuncia un consumo medio oficial de 4,3 l/100 km y unas emisiones de 99 g de CO2/ km.

Conducimos el Citroën C1 2014 VTi 68

He podido probar el Citroën C1 2014 con el motor VTi 68 manual en un recorrido exprés de 40 km por el centro de Ámsterdam y tramos de autovía hasta la encantadora ciudad de Marken. La valoración general es muy buena. Este motor le basta para moverse por ciudad y en carretera tiene una respuesta más que correcta. Además, su radio de giro de 4,80 metros le permite moverse en los angustiosos cascos urbanos con suma facilidad.

También he probado la tecnología 'Mirror Screen' con un smartphone facilitado por Citroën con el fin de que me guiara por entre las bucólicas carreteras holandesas. La verdad es que es un acierto este de tipo de tecnología que te permite 'aprovechar' las aplicaciones que tienes en tu móvil como, por ejemplo, el navegador. En mi caso, todo funcionaba a la perfección hasta que el smartphone de Citroën se quedó sin batería y entré en zona de pánico al encontrarme en territorio 'comanche'. Pero una vez más, mi smartphone –el mejor invento del ser humano– me sacó del enésimo apuro, y metí la dirección en Google Maps y… ahora estoy escribiendo estas líneas.

citroën c1 2014

Prueba del Citroën C1 Airscape 82 (por Enrique Trillo)

Hace tiempo que Citroën dejó de poner todo el peso en el precio de sus vehículos. Solo así se explica la existencia de este resultón urbano, que no es precisamente barato. Si buscas un coche diferente, que te aporte un toque de clase, presta atención a este Citroën C1 Airscape, porque la rutina de cada mañana ya es suficientemente agobiante y aburrida como para tener que soportarla en una sosa lavadora con ruedas. Con menos de 3,5 metros de largo y una suave dirección, moverte por las calles más estrechas y concurridas de tu ciudad te resultará tan fácil como resolver el puzle de ocho piezas de tu hijo pequeño. Esta versión Airscape se diferencia del resto de la gama C1 por su techo de lona practicable. No es, ni mucho menos, un cabrio. Tampoco te permite tanta libertad como el Fiat 500C, ya que en el italiano, que sería su rival más directo (al margen del Peugeot 108 Top! y el Toyota Aygo, modelos casi clónicos desarrollados en colaboración entre estas tres marcas), el techo se retira incluso por detrás del pilar C. Pero el C1 Airscape sí te aporta una polivalencia y libertad similar a la de un descapotable.

La versión que he conducido en esta prueba está equipada con el motor PureTech de 82 CV. Se trata de un propulsor tricilíndrico que demuestra mucho poderío y convierte a este C1 en un coche bastante enérgico. Al arrancar en un semáforo se muestra un tanto perezoso y la primera velocidad de su caja manual de cinco relaciones no ayuda a mejorar la situación, porque resulta algo tosca y difícil de dosificar. Una vez en marcha no le pondrás pegas y, como te digo, hasta te parecerá que tienes un pequeño potrillo al que domar en pleno atasco. Sus prestaciones no son deslumbrantes, pero sí hablan en su favor frente a la versión inferior de 68 CV, que pudiera parecer más recomendable por consumo y por ir unida a un cambio automático de cinco velocidades (cuesta 550 euros más).

El modelo de pruebas ha acelerado de 0 a 100 km/h en 11,9 segundos y el paso de 60 a 100 km/h lo ha conseguido completar en 10,5 segundos. No es un lujo, pero incluso en una carretera secundaria te permitiría realizar adelantamientos con solvencia. Lo que sí debería mejorar es la frenada, porque según los valores recogidos ha superado holgadamente la peligrosa barrera de los 40 metros. Concretamente en frío, esa cifra se alargó hasta casi los 43 metros y eso que está equipado con frenos de disco en el eje delantero (tambores en el trasero). En cuanto a cuestiones prácticas, el C1 es un coche que resulta más llevadero en el día a día de lo que puedes imaginar. Esta versión de cinco puertas (todos los Airscape lo son) te ayuda a que metas a tus hijos sin problemas en la segunda fila sin que tengas que hacer ejercicios de contorsionismo. Eso sí, si los que van atrás no son niños, se verán obligados a ir casi pegados al techo, porque la altura disponible desde la banqueta es de solo 86 centímetros. Y para acabar, un aspecto que resulta fundamental en un coche sea de la categoría que sea: la tecnología. Algo que este C1 asegura, ya que cuenta de serie con Bluetooth avanzado, así como con tomas auxiliar y USB. También puedes sumar el sistema 'Mirror screen' por 350 euros.

Conclusión:

El segmento A, es decir, el de los vehículos urbanos como este Citroën C1, nunca ha tenido demasiado tirón en España. Aquí preferimos pagar un poquito más y apostar por un utilitario tipo C3. En este caso, la versión Airscape del C1 no lo tiene nada fácil debido a su elevado precio. Pese a todo, no se pueden dejar de destacar sus buenas aptitudes: aporta un ‘plus’ de diseño y personalización que no encuentras en un C3 normal, su maniobrabilidad en zonas estrechas es mucho mejor y es muy avanzado tecnológicamente. En este caso, el diseño debería de darle mucho tirón. Si otros ya lo han logrado antes, ¿por qué no lo hará el C1?

En nuestro comparador de seguros hemos calculado lo que costaría asegurar un Citroën C1. Para calcular el precio, tomamos como referencia un hombre de 30 años, con 10 de antigüedad de carné y sin siniestros, que vive en Madrid, utiliza el coche a diario, aparca en un garaje colectivo y recorre hasta 20 000 kilómetros al año. Con estos datos, el seguro a todo riesgo más asequible lo ofrece Balumba, por 385 euros.

Este coste podría ser menor si optas  por una póliza a todo riesgo con franquicia. En este caso, la más barata sería también la de Balumba. Cuesta 228 euros con franquicia de 290 euros.

Imagen de perfil de Gabriel Jiménez

Director del Área de Motor de Axel Springer España

Soy Piscis, sufridor del Atleti y me gusta juntar letras, a poder ser relacionadas con cualquier artefacto que lleve del punto A al punto B

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