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Prueba: nuevo BMW X5 2018. Más confort, más deportivo

Prueba: nuevo BMW X5 2018

Estamos Estados Unidos, cerca de Atlanta, donde nos han presentado el nuevo y flamante BMW X5. Ya va por su cuarta generación, y a primera vista, queda claro que es un X5, por su aire de familia. Pero la primera generación no llegaba a los 4,70 metros de largo. Y esta casi llega a los cinco, porque mide más de 4,90. ¿Cambia también por dentro, y en marcha? Prueba: nuevo BMW X5 2018.

Los americanos lo llaman SUV de tamaño medio, pero para nosotros, en Europa, es uno de los grandes. También porque este coche se ha expandido a lo ancho. Si lo comparamos con el anterior, aumenta en casi siete centímetros. Y con sus más de dos metros, las carreteras españolas se te harán estrechas. El frontal es más imponente con sus enormes riñones, y estrena pilotos de LED traseros, más alargados.

Muuucho más cómodo

Una cosa que echábamos en falta en el modelo anterior era el confort de marcha. Sin duda era deportivo, con una dirección muy afinada, pero la respuesta era algo seca sobre asfalto irregular. Eso ha desaparecido en este coche, y en modo Confort, con una suspensión neumática muy suave, no solo en el eje trasero como en el  modelo anterior, sino también en el delantero. 

Prueba: nuevo BMW X5 2018

Y en modo Confort es realmente suave, como si en BMW quisieran decirnos: "Sí, también sabemos hacer SUV muy confortables". Y esto gustará mucho a los viajeros. Otra cosa: nuestro coche tiene unas ruedas enormes de 21 pulgadas. Son muy anchas, y por tanto, es un pequeño milagro que la suspensión siga respondiendo tan bien. Incluso cuando circulo muy lento, a unos 30 ó 40 km/h, y aparece algún pequeño bache, se nota un poco el tamaño de las ruedas, pero en cuanto aumento la velocidad, se vuelve realmente cómodo. 

Un motor celestial

Este  BMW X530d monta el seis cilindros en línea, y tengo que decir que ningún otro diésel del mercado tiene un sonido tan cautivador. Otra de las cosas que me han sorprendido es el gran ajuste entre el motor y el cambio. Lleva el automático de ocho velocidades de ZF, que siempre ha tenido una respuesta excepcional, pero aquí es incluso un poco mejor. 

Gracias a unos nuevos amortiguadores de torsión que reducen las oscilaciones, o una manera de cambiar de revoluciones al insertar aún más imperceptible, con un sistema hidráulico que le da una respuesta aún más dinámica, el funcionamiento es sencillamente perfecto. El sistema tiene siempre la marcha idónea preparada, y uno puede desentenderse de la transmisión y centrarse en el acelerador y el freno. 

Prueba: nuevo BMW X5 2018

El motor es excepcional, pero tiene una pequeña desventaja: ocupa mucho espacio. Pero por suerte el coche ha aumentado su tamaño y llega a más de 4,90 metros, y la batalla ha crecido unos cuatro centímetros, aunque el volumen del maletero es prácticamente idéntico. La segunda fila sí debería ser más espaciosa. No la he medido, pero sí puedo decir no dan una sensación de desahogo mucho mayor. Y es el precio a pagar por quien quiera conducir en esta categoría con un seis cilindros en línea. 

Así queda la gama

Para empezar habrá tres motores: el X530d de 265 CV que ahora conduzco, que me da que será el más popular, luego habrá un gasolina, el X540i, un seis cilindros en línea con 340 CV, y el X550d, un diésel de seis cilindros como este, pero con cuatro turbocompresores, que le dan 400 CV. 

En principio no está contemplado para nuestro mercado el X550i, un ocho cilindros, que sí llegará cuando tengamos la variante X5M. Hablamos del 4,4 litros V8, que seguramente rendirá más de 600 CV. 

Prueba: nuevo BMW X5 2018

Lleva la nueva tracción integral con eje trasero direccional en opción, que ayuda mucho en los giros en ciudad, aunque en carretera, a bajas velocidades, para mí se nota en exceso. También es nuevo el Life Cockpit Professional, con una nueva arquitectura de manejo, que estrena este BMW X5, y que más tarde se irá incorporando en otros modelos de BMW. 

También son nuevas las dos pantallas digitales de 12,3 pulgadas. Ya no existe la separación física entre el velocímetro y el cuentavueltas, de modo que el cockpit es totalmente digital. BMW también ha trabajado el habitáculo, que ahora desprende una sensación de calidad aún mayor. La superficie acristalada de la palanca, para mi gusto, aunque añade refinamiento, me parece un poco barroca para ser un BMW, más acorde con un Bentley o un Rolls-Royce. 

Conclusión

BMW ha concebido un coche totalmente nuevo. Tiene un ejército de nuevos asistentes, aunque muchos no hemos podido probarlos, como los nuevos faros láser. Sí que hemos probado el modo 'offroad', y la respuesta es extraordinaria. Por mucho que la mayoría nunca lo saque del asfalto, es bueno saber que, si hace falta, lo hará sin problemas. 

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Por otro lado, mejora en habitabilidad interior, aunque no está entre los más espaciosos de la categoría. Pero eso no importará a muchos clientes potenciales, que priorizan otros aspectos como la conducción dinámica. En eso ya cumplía con creces el anterior, pero este lo hace incluso un poco mejor. 

Y la acción conjunta del motor y el cambio automático me ha encantado en el BMW X530d y, por último, ha mejorado mucho en confort, una carencia del modelo anterior. En conclusión, diré que el nuevo modelo es un producto realmente redondo. 

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