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Kia e-soul

Claves para saber cuándo merece la pena apostar por un híbrido frente a un eléctrico

Elegir entre un coche híbrido y un coche eléctrico no es una decisión fácil. Además de cuestiones económicas, hay factores prácticos tan importantes como el uso que le vas a dar. Para grandes viajes, los híbridos siguen acumulando ventajas frente a los eléctricos.

Si te estás planteando tomar la decisión entre un coche híbrido o uno eléctrico, es realmente interesante que te detengas a analizar las características de unos y otros. Cruzando dichas características con lo que tú realmente necesitas, obtendrás probablemente la respuesta que buscas.

Podemos, sin embargo, acercarnos lo más posible a la respuesta partiendo del análisis de cada una de las opciones.

Los coches eléctricos

Como ya sabes, se trata de vehículos que se impulsan de manera exclusiva por motor eléctrico. Podemos encontrar dos tipos diferenciados, según la forma en que almacenan electricidad: bien a través de baterías, o bien de pila de combustible. Es cierto, que de estos últimos apenas existe oferta, por ello, nos referimos exclusivamente a los primeros.

Se trata de vehículos que recargan sus baterías enchufados a la red doméstica o a través de las instalaciones de carga semi rápida, también denominadas Wallbox. Existe la opción de recarga rápida que se asocia fundamentalmente a viajes de largo recorrido.

Las cargas de las baterías dependen tanto del tipo de batería y su capacidad como de los cargadores. En la red normal la media puede ser de unas 10 horas, en un Wallbox puede reducirse incluso a las seis horas, y, en los puntos de carga rápida en media hora se puede obtener prácticamente el 80% de la carga. El problema de estos puntos es la demanda de consumo energético generan.

La autonomía, hablando fundamentalmente de los nuevos vehículos eléctricos, puede llegar a superar los 400 km, aunque depende del uso de los sistemas electrónicos y otros factores, incluyendo por supuesto el estilo de conducción. Es cierto que, cada vez más, el aumento de la autonomía empieza a ofrecer la posibilidad de abandonar el concepto de vehículo urbano, pero, también es cierto, que para los viajes largos sigue teniendo limitaciones.

Como valor añadido, estos vehículos se benefician de la etiqueta cero DGT, a través de la cual se puede acceder sin limitaciones al centro de las ciudades o incluso circular en periodos de restricción por contaminación, entre otras ventajas.

Un buen ejemplo lo podemos encontrar en Kia e-Soul y Kia e-Niro, con una autonomía media para las baterías estándar de 276km y 289 km respectivamente, obteniendo todas las ventajas de los coches eléctricos.

kia eniro

Coches híbridos

El funcionamiento de un coche híbrido se basa en la combinación de un motor de combustión con uno o varios propulsores eléctricos.

Realmente estos vehículos funcionan como un coche convencional, no es necesario conectarnos a la red eléctrica ya que, en funcionamiento modo eléctrico es limitado, sólo para un kilometraje concreto. La gran ventaja, es que las baterías se cargan de manera constante cuando estamos en modo de conducción normal.

De esta manera, a través de una gestión eficiente de la carga en la recarga de la batería, se puede aprovechar mucho de la energía generada en frenadas, retenciones etc.

Desde un punto de vista práctico el coche híbrido resulta más barato en el entorno urbano ya que aprovecha la conducción eléctrica, siendo menos contaminante, más económico y más silencioso. Además, en relación al precio, es más económico que el coche eléctrico. Estos vehículos se benefician de la etiqueta ECO de la DGT. Un buen representante en el segmento de híbridos es el Kia Sportage Mild Hybrid, que dispone del sistema EcoDynamics +.

Coches híbridos enchufables

La principal diferencia con un híbrido convencional es que poseen baterías de mayor capacidad y se pueden recargar enchufándolos a la corriente.

Del mismo modo que los anteriores, estos vehículos se propulsan por motor de combustión combinado con uno o varios propulsores.

La autonomía de la conducción eléctrica es superior al híbrido convencional ya que, las baterías son más grandes, con una mayor capacidad y permiten ser recargadas conectándolas a la corriente. Cuando la batería se descargan el motor de combustión va a funcionar de manera normal, con lo cual, es posible combinar viajes largos con la única limitación del depósito de combustible.

Para cargar la batería tenemos la posibilidad de conectarlo en los mismos formatos que un vehículo eléctrico, desde una red doméstica hasta un cargador rápido. Pero, además, la batería se va recargar de forma autónoma durante la marcha, aprovechando la frenada regenerativa y los modelos de conducción.

Éste híbrido, también disfrutan de la etiqueta cero de la  DGT, pero, para ello, debe superar los 40 km de autonomía eléctrica. Desde el punto de vista del precio, estos híbridos resultan más baratos que los coches eléctricos, pero, más caros que los híbridos no enchufables. Esto no tiene por qué asociarse a coches pequeños o de carácter urbano de manera exclusiva: un buen ejemplo lo encontramos en el Kia Optima Híbrido enchufable. Un vehículo elegante con un estilo propio y gran carácter, pero qué a la vez, ofrece todos los beneficios de un híbrido enchufable, con sus 54km de autonomía en modo eléctrico, para una potencia de 151 kW (205 CV)

Conclusión: lo que importa es el uso que le vayas a dar

Como puedes ver, además del precio, lo realmente importante es que valores el uso que le vas a dar al vehículo. Sin embargo, los híbridos cada vez resultan una alternativa más versátil: en su versión no enchufable como un vehículo útil y con ventajas para la ciudad y viajes no excesivamente largos; y los híbridos enchufables, aunque más caros que la anterior, resultan una alternativa eficaz y sostenible (y barata en costes de consumos y mantenimiento) a los vehículos tradicionales en un uso más continuado y con distancias medias y largas por recorrer.

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