Noticia

Y el que marca los 470 km/h… ¡es un Ford GT!

BADD GT
Alex Morán

Hay un nuevo gallo en el corral de los coches más rápidos del mundo, el BADD GT, una preparación de la antigua generación del Ford GT.

Hemos llegado a un punto en el que parece que los sprint de 0 a 100 km/h no sirve de nada o, al menos, se quedan cortos. Cada vez es más habitual encontrar modelos que devoran dicha carrera en menos de tres segundos o que superan por un amplio margen los 300 km/h de punta. De ahí que tengamos al Bugatti Chiron y al Koenigsegg Agera RS compitiendo por ver quien hace el 0-400-0 en menos tiempo, o que de aquí a unos días el Hennesey Venom F5 llegue para reclamar su título de coche más rápido del mundo. Pero entre tanto superdeportivo ha surgido un nuevo contendiente con el que nadie esperaba: un Ford GT, y ni siquiera el nuevo, el de la pasada generación.

VÍDEO: ¡El Koenigsegg Agera RS aceptó el desafío! Así hizo el 0-400-0

Lógicamente, no es un GT cualquiera, es el BADD GT, una preparación del modelo con nada menos que 2.737 CV. Os damos un momento para digerirlo. Pues bien, sus creadores tienen como objetivo romper todos los récords de velocidad consiguiendo que alcance las 300 millas por horas o, lo que es lo mismo los 482 km/h. De hecho, confían en que su límite esté incluso más allá, en las 315 mph (506 km/h). Perola idea es llegar a eso a finales de año, antes han llevado a cabo una prueba para comprobar el estado actual del proyecto… y ya os adelantamos que es impresionante.

Para poder llevar a cabo la prueba necesitaban un lugar con el suficiente espacio para llevar a cabo la aceleración y, todavía más importante si cabe, la frenada. Así que optaron por la pista de aterrizaje del Florida Space, complejo en el que han aterrizado numerosos transbordadores espaciales. Una vez en posición, con el pedal a fondo, el BADD GT prácticamente despegó y empezó a cruzar barreras: 100 km/h, 200, 300, 400… hasta alcanzar los 470 km/h, velocidad que deja atrás incluso al poderoso Chiron. Lo más impactante es que, para frenar, contaba con un sistema de paracaídas, pero éste falló. Por suerte no llegó a producirse ningún accidente.

Imagen de perfil de Álex Morán

Redactor

Crecí viendo deportivos japoneses en los 90, los echo de menos y me decanto por los import nipones. El Nissan Fairlady Z 432 es mi amor platónico.