¿Prefieres al Ford GT con escape de serie o con el de titanio?

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Sube el volumen y elige, pero ya te advertimos de que la decisión es bastante más difícil de lo que cabría esperar.
El Ford GT es uno de esos superdeportivos que cualquier aficionado al motor pondría en su lista de deseos para los Reyes Magos. Recoge el testigo de su predecesor y mantiene el nivel de su estirpe, pero hay un factor que le ha granjeado no pocos enemigos: haberse pasado al turbo. Si el anterior montaba un bloque 5.4 V8 sobrealimentado, el modelo de 2017 ha optado por un EcoBoost 3.5 V6 biturbo, algo que los defensores de los motores atmosféricos no están dispuestos a pasar por alto. Y es que por mucho que los turbos consigan mayor rendimiento y menor consumo, hay algo en lo que teóricamente no son capaces de igualar a los propulsores de aspiración natural: el sonido.
