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Motor

Iris eTrike: el eléctrico que quiere resucitar al Sinclair C5

Iris eTrike, de Grant Sinclair
La familia Sinclair vuelve a la carga: esta vez, sobre ruedas... de nuevo.

Muchos son los que siguen asociando el apellido del creador de este vehículo al comienzo de los ordenadores personales: ¿quién no se acuerda en los años 80 de aquel pionero Spectrum? (si ya te acuerdas de las meriendas con los amigos a 48 k o el de 128 k ya es que tienes una edad). Pues ahora, aunque no te lo parezca, este triciclo que ves aquí está empeñado en hacerse un hueco en la nueva y diversa movilidad urbana. Se llama Iris eTrike y es el el coche eléctrico que quiere resucitar al Sinclair C5 del creador de aquel Spectrum

Especial coche eléctrico

De hecho, en ambos casos, el concepto es muy similar, pero con 35 años de diferencia: un utilitario monoplaza compacto, ligero y cómodo para desplazarse entre el tráfico con la máxima eficiencia y un apellido común en sus genes, Sinclair. 

A diferencia del vehículo concebido en 1985 por Clive Sinclair, el eTrike -diseñado por su sobrino, Grant Sinclair- presume de muchas cualidades con tecnología actual: es un eléctrico con carrocería monocasco de cromo, con una cúpula de plexiglás derivada de la aviación, un motor de 250 vatios que se alimenta de una batería extraíble de ion-litio de 48 voltios y 20 Ah que le permite una autonomía de 48 km (30 millas), con una hora de carga, pantalla LCD con parámetros como la velocidad, la distancia recorrida, la autonomía y el modo de conducción, un soporte para el smartphone con el que podrías activar una cámara trasera y luces delanteras y posteriores de LED. 

Pero lo más sorprendente es que, en el interior cuentas con unos pedales Shimano A530 SPD de bicicleta, con lo que si lo tuvieras en el garaje, podrías presumir ¡incluso de 'híbrido'! Al margen de tu potencia física en las piernas-, el Iris eTrike promete un peso tan contenido (55 kg -incluidas las pilas y el cargador)- como sus medidas (2,60/0,94/1,28 m).  

Galetía Iris eTrike, el heredero del Sinclair C5

¿Más parecidos con una bicicleta?  Transmisión de ocho marchas, en las ruedas de 20 y 26 pulgadas (dos delante y una detrás), con neumáticos antipinchazos.

Galetía Iris eTrike, el heredero del Sinclair C5

Y si te gusta, pues estás de enhorabuena, porque en plena época de confinamiento, la web oficial, en teoría, sigue admitiendo reservas para este curioso artefacto.

Galetía Iris eTrike, el heredero del Sinclair C5

Grant Sinclair, sobrino de Clive Sinclair, junto a su Iris eTrike. 

Claro, que habría que tener disponibles, para después de la cuarentena, unos cuantos miles de euros, porque, aunque cuesta incluso algo menos que muchas de las llamadas e-bikes, actualmente su precio es de 4.829 euros.

¿Un coche? ¿Un scooter eléctrico? ¡Un Sinclair C5!

El concepto original del Iris eTrike era también eléctrico y se llamaba Sinclair C5. Fue concebido por el genial inventor Clive Sinclair, que desarrolló desde los legendarios Spectrum a las primeras calculadoras de bolsillo o los primeros relojes digitales de muñeca, pasando por un pequeño propulsor personal subacuático o al divertido triciclo C5 (mucho antes del Citroën ídem) que aún puede verse en algunos de los museos más importantes del mundo dedicados a la automoción. 

Clive Sinclair, creador del Spectrum y el C5
Clive Sinclair, creador del Spectrum y el C5

A diferencia de su heredero, el Sinclair C5 tenía una carrocería sintética completamente abierta, un chasis Lotus en 'Y' (muy similar al que ese fabricante británico también hizo para el DeLorean en 1981), un manillar sobre el que el conductor se sentaba para accionar sus ruedas (dispuestas al contrario que en el Iris, con una direccionable delante y dos traseras fijas, con tapacubos de plástico), pesadas baterías de plomo... y un curioso 'asidero' extensible (como el de los trolleys) al que se le acoplaba una también pintoresca banderita similar a la de los coches de choque con los que se pretendía, precisamente, que el auto fuera seguro entre el tráfico urbano, por el que se podía deslizar a una velocidad de entre 24 y 48 km/h. 

Como puedes ver en este vídeo promocional, que se repartía en los puntos de venta, curiosamente, uno de los aspectos que más se destacaba era su seguridad. Además, en las imágenes también aparece el catálogo de accesorios con los que se podía equipar al 'abuelo' del nuevo Iris eTrike. El Sinclair C5 ofrecía como extras retrovisores, intermitentes, asiento de goma, manta (como las actuales para scooter), chubasqueros impermeables e incluso un cojín para que lo pudieran conducir menores.  

Aunque se vendieron más de 2.500 unidades bajo los argumentos de una movilidad "sin ruidos, sin ruidos, sin casco y sin impuestos", lo cierto es que la poca aceptación comercial (el objetivo eran 100.000 el primer año), el errático funcionamiento del modelo y la falta de seguridad -se cuenta que la justicia le negó la homologación como 'coche' tras el accidente de uno de sus propietarios- supusieron el principio del fin de una compañía que había vivido una época dorada tras el boom de la informática doméstica. 

Clive Sinclair, creador del Spectrum y el C5

Tras su ¿último? coletazo de movilidad en 2010 llamado Sinclair X-1 (que ya sí que era más una bici con asistencia eléctrica, dos ruedas y cubierta transparente) hoy es el Sinclair C5 el que es considerado un 'coche' de culto, "un pionero de la electromovilidad", un "adelantado a su tiempo", entre sus fans... que los hay.

Porque si te metes en Internet, no te costará encontrar algunos clubes de coleccionistas que incluso organizan salidas en grupo, 35 años después. Y todavía uno puede encontrar unidades a la venta para tener en el salón de casa -en diferente estado de conservación, eso sí- desde unos 300 euros a varios miles-. ¿Se revalorizará si su 'heredero' llega algún día a ser un éxito?      
  

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