El día después de la F1: Verstappen, si no existiera habría que inventarlo

Aunque no ganó la carrera, Verstappen fue protagonista en Singapur por numerosas razones. Deportivas y no deportivas.
El Gran Premio de Singapur volvió a confirmar que McLaren tiene una ventaja impresionante sobre Red Bull, y que el equipo de Woking ha hecho un trabajo de diez para ser ahora el líder del Mundial de Constructores, al tiempo que Lando Norris lucha por el de Pilotos con Max Verstappen. Hoy, día después de la carrera en el Circuito de Marina Bay, hablaremos de Max.
Verstappen fue el segundo clasificado en la prueba disputada en Singapur, a más de 20 segundos de Norris, pero eso no quita mérito a su actuación en la prueba del domingo. Sobre todo, si miramos lo que ocurrió el viernes en los entrenamientos libres, donde el holandés llegó a rodar decimoquinto en la segunda tanda de entrenamientos, con un coche que calificó de inconducible.
La actuación de Verstappen el sábado y el domingo estuvo a la altura, como mínimo, de la de Norris... a pesar de que esta vez el triple campeón mundial cruzara la línea de meta en el segundo lugar. Y, aunque hubo circunstancias que le ayudaron, él no falló en el momento en el que no podía hacerlo.
Cómo Norris estuvo a punto de tirar por la borda su victoria en Singapur
Limita los daños en su peor circuito
Singapur no es, precisamente, un circuito ideal ni para Red Bull ni para Max Verstappen, que nunca ha ganado en este trazado. Por ello, después de verle incluso fuera del 'top 10' en los Libres 2 y un importante paso por detrás de los Ferrari y McLaren en la primera y tercera sesión de pruebas, parecía destinado a estar incluso fuera de los cinco primeros lugares el resto del fin de semana.
Pero Max y Red Bull, al menos en su lado del garaje, se repusieron. De la noche del viernes al sábado por la mañana, el coche había pasado de ser incontrolable a que al menos los tiempos sí que salieran, aunque pilotarlo siguiera sin ser fácil. Así, Verstappen conquistó una segunda posición en clasificación con la que ya se había ganado medio podio el domingo.
No fue solo su brillante rendimiento, sino también los errores en el dificilísimo circuito de su competencia; no olvidemos que en trazados como Singapur, las manos cuentan más que en otro lado. Los dos Ferrari fallaron y se fueron al fondo de la Q3 (Leclerc 9º y Sainz 10º), y Piastri solo pudo ser sexto. A ello le añadimos que los Mercedes tampoco brillan aquí... ¡Y Verstappen segundo!
Ya solo faltaba rematar la faena el domingo con otra carrera excelsa, algo en lo que Verstappen es un experto. A su buena salida y su buena gestión de la prueba, a pesar de que estuviera lejos de Norris, se sumó que no hubo accidentes, ni banderas amarillas, rojas o coches de seguridad. Eso esta vez le vino bien.
Adelantar no era fácil, y además su ritmo le hizo ser inalcanzable incluso por Piastri, que perdió mucho tiempo remontando desde el quinto puesto.
Como resultado, Verstappen solo dejó escapar siete puntos con respecto a Norris, algo que realmente llama la atención considerando que el británico le sacó más de veinte segundos y que tranquilamente Max podría haber estado quinto si los Ferrari y Piastri hubieran estado arriba.
El Mundial de F1, al rojo vivo: la diferencia entre Verstappen y Norris

Verstappen y las palabrotas
A Max no le ha gustado nada el hecho de que la FIA esté intentando limitar el uso de lenguaje malsonante en las carreras y en las ruedas de prensa. De hecho, cuando le preguntaron por esto, utilizó expresiones que durante un Gran Premio no se habrían emitido, y lo dijo un par de veces, lo que le costó una sanción de realización de trabajos sociales.
La protesta de Verstappen continuó en la rueda de prensa oficial de la FIA del sábado tras la clasificación, donde respondió las preguntas de la prensa con monosílabos porque podrían "aplicarme un día extra de trabajos", en referencia a la penalización de la FIA. Así, llegó a indicarle a un periodista que le respondería las preguntas fuera de la sala de prensa.
Ni siquiera el domingo cesó la protesta del holandés, que aunque se extendió en sus respuestas un poco, apenas quiso realizar comentarios sobre su magnífica carrera en la rueda de prensa oficial. Esta fue su forma de mostrar lo enfadado que estaba ante la postura de la FIA, de la que sin duda se seguirá hablando durante los próximos meses.
De quien sí habló muy bien Verstappen fue de Daniel Ricciardo, a quien le deseó lo mejor en su futuro tras la que parece haber sido su última carrera en la Fórmula 1, al menos con Visa Cash App RB, puesto que se cree que prescindirán de sus servicios próximamente.
"Daniel y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo y siempre hemos tenido una gran relación, una gran amistad y también mucho respeto el uno por el otro. Es un piloto muy rápido, creo que todo el mundo lo sabe, y también es un gran tipo", señaló.
Daniel, que fue compañero de Max en el pasado en Red Bull (2016-2018), arrebató la vuelta rápida a Norris en Singapur y así restó un punto al británico en la batalla con Verstappen por el título.