BYD está trabajando para que deje de ser un problema el miedo por la autonomía. Ha anunciado 15.000 nuevas estaciones de recarga ultrarrápida: "como respostar gasolina"

Hace unas semanas BYD presentó su tecnología de carga ultrarrápida (400 km en 5 minutos), ahora anuncia la herramienta para hacerla realidad: 15.000 estaciones de recarga
Cuando BYD anunció a bombo y platillo que tenía lista una tecnología que permitía que sus coches eléctricos cargasen 400 km en solo cinco minutos, surgieron muchos escépticos de la materia argumentando que, en la teoría, la promesa era muy bonita pero no tan sencillo ponerla en práctica. Verdad no les falta, entre otras razones porque para que un coche cargue a tal potencia es necesario un cargador adecuado. Pero en la marca china parecen tenerlo todo bajo control porque BYD anuncia 15.000 nuevas estaciones de recarga ultrarrápida en las que la carga será "como repostar gasolina".
El tiempo de recarga es a día de hoy uno de los puntos débiles de la movilidad eléctrica. Es cierto que los fabricantes se afanan y destinan esfuerzos humanos y económicos para reducir esta brecha, pero los avances de los que pueden disfrutar la mayoría de los conductores son todavía escasos.
A pesar de todo, nada que ver lo de ahora con las horas y horas que se precisaba para recuperar la carga de los primeros eléctricos. Ahora, gracias a avances como la tecnología de 800 voltios y, sobre todo, a la mayor capacidad de los coches y de los cargadores hay coches eléctricos que recuperan entre 110 y 150 km en menos de media hora, pero los 400 km en cinco minutos que promete BYD sigue siendo un deseo para muchos inalcanzable.
De qué depende el tiempo de carga
Es en este punto en el que hay explicar que son varios los factores que determinan el tiempo que necesita un vehículo eléctrico para cargar su batería. Para el tema que hoy nos ocupa hay que destacar dos: la potencia de carga que admite el coche eléctrico y la potencia que lanza el cargador.
La relación entre ambos es clara pero no siempre nos viene a la mente. Y es que de nada sirve tener un coche que admite 200 kW de velocidad de carga si lo conectamos a un cargador que no entrega más de 50 kW. En este caso lo que sucederá es que el vehículo recibirá 50 kW y el tiempo que precisa para recuperar toda su capacidad se recalculará en base a ese dato y será muy superior al que indica el fabricante.

En BYD, como expertos que son en coches eléctricos sí saben y tienen en cuenta este dato. Por cuando presentaron su tecnología de carga ultrarrápida adelantaron que estaban trabajando en el desarrollo de una red de cargadores lo suficientemente potentes como para cumplir su promesa de 400 km en 5 minutos.
Coches capaces de cargar a más de 1.000 kWh
Ante la promesa de BYD de romper todo lo conocido hasta ahora en lo que a tiempo y velocidad de carga se refiere, los escépticos volvieron a dudar no tanto de que la promesa se cumpliera sino del tiempo que tardaríamos en verla hecha realidad.
El compromiso de BYD de fabricar coches eléctricos que recargan su batería en lo que se tarda en repostar uno de combustión se hace posible gracias al desarrollo de vehículos capaces de soportar recargas de hasta 1.000 kWh. Se necesitan para ello cargadores ultramegapotentes una condición que la marca consigue al lanzar al mercado un punto de carga de 1.360 kW.
15.000 estaciones de carga ultrarrápida
"Para eliminar por completo la ansiedad de carga de algunos conductores nuestro objetivo es hacer que la carga de os vehículos eléctricos sea tan rápida como repostar un coche de gasolina logrando la paridad combustible-electricidad", afirman desde la marca.
Para ello, BYD tiene un plan que contempla el despliegue de la infraestructura necesaria para dar cobertura a los modelos capaces de cargar a semejante potencia. Pero esto no es un promesa, la compañía ha firmado un acuerdo con dos importantes operadores de carga en China (Xiaoju Charging y Xindietu) con los que construirá, respectivamente, 10.000 y 5.000 estaciones. Además de estas 15.000 estaciones, proximamente tiene previsto construir 4.000 puntos adicionales por su cuenta. No serían las primeras pues BYD ya tiene 500 estaciones de recarga propias repartidas en más de 200 ciudades chinas.
No hay noticias de si este plan de expansión de infraestructuras de recarga tendrá réplica en Europa. Sí se sabe que los primeros modelos en admitir tal torrente de kilowatios serán el BYD Han L y el BYD Tang L.