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Reportaje

Así son las mafias del fraude a aseguradoras

Mafia aseguradoras
Supone un coste anual para el sector estimado en 833 millones de euros.

Parece de película, pero no lo es. Son auténticas mafias organizadas que cada año en­gañan a las aseguradoras de automóviles y lo hacen a pequeña o mediana escala y de forma sistemática, incluso, en varias aseguradoras. Es mucho más que la picaresca de dar un parte falso con un amigo para que su todo riesgo permita que te arreglen gratis un bollo en la puerta que te hayas hecho tú "solito" apar­cando.

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Y según denuncian las empresas afectadas, estas prácticas no van menguando con el paso de los peores momentos de la crisis económica, sino que han aumen­tado un 152% desde 2013, con un coste anual para el sector es­timado en 833 millones de euros. Según Línea Directa, 6 de cada 100 ac­cidentes de­clarados en España son falsos, un 3,5 más de lo que sucedía en 2009.

Que parezca un accidente

Así lo pone de manifiesto, concretamente, el IV Ba­rómetro del Fraude en el Seguro de Autos que Línea Di­recta Aseguradora acaba de presentar. En este informe se asegura que, en los últimos cinco años, se han detec­tado más de 400 bandas organizadas operando en toda España, que se caracterizan por tener tres o cuatro ca­becillas y reclamar indemnizaciones por daños mate­riales y físicos por de más de 12.000 euros en cada si­niestro simulado.

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Mentirosos (muy) compulsivos

Los autores del estudio alertan de que los engaños en el seguro de auto (el 88,3% del total, de acuerdo con los datos de la asociación de Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones- ICEA-) son cada vez más graves y que, entre primas imputadas y prestaciones pagadas, la estimación del frau­de no ha descendido en los últimos tiempos. Es más: entre 2009 y 2016, por ejemplo, los palos a los seguros de coche habrían supuesto 833 millones de euros, "ci­fra que equivale al presupuesto del Pacto de Estado con­tra la violencia de género para los próximos cuatro años", señalan desde Línea Directa.

Otra de las conclusiones de este último barómetro es que el 80% de los fraudes consisten en intentar incluir en un parte daños materiales que no hayan sido provo­cados por el siniestro por si cuela (el 80,59% entre 2015 y 2016). En cuanto a los daños cor­porales, el 99% responde a casos en los que se simula o agrava una lesión fruto del accidente, mientras que ra­ra vez se alude a una lesión o enferme­dad diagnosticada anteriormente.

Los otros grandes 'golpes'

Las aseguradoras coinciden en que el fraude no se da sólo en el momento de sufrir o simular un accidente, sino que las mentiras de muchos conduc­tores -en solitario o mediante redes organizadas- son una realidad desde el mismo momento de la contrata­ción de la póliza, en la que debido a esta práctica se puede llegar a obte­ner una variación del precio de has­ta el 50%. Pero, además, la informa­ción falsa que proporcionan muchos también aparece después, cuando se pide colaboración de terceros para urdir falsas colisiones, se piden indemnizaciones que no corresponden... o se vuelven a dar datos falsos al renovar el contrato para benefi­ciarse mucho en las nuevas primas.

¿Cuánto cuestan los fraudes?

Al igual que unos grandes almacenes cuentan en sus balances anuales con los pequeños hurtos, las asegura­doras saben que, pese a todo, el verdadero problema es "el fraude no descubierto", explica a AUTO BILD Fran­cisco Valencia, director de Gobierno Corporativo de Línea Directa Aseguradora. Por eso, coincide con los miembros de la patronal del ramo en que "por cada eu­ro invertido en la investigación contra el fraude se pue­de obtener un retorno de 30", la misma cantidad que se estima que le cuesta anualmente a cada español el fraude de otros, porque repercute en un aumento de primas para todos.

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No es extraño, pues, que las compañías no escatimen mucho en recursos, por ejemplo, en detectives privados, cuando sospechan de un cliente. A veces, no hace falta continuar, porque "el defraudador abandona sus pre­tensiones en cuanto ve que le han pillado; pero en los casos más graves, se denuncia directamente al Ministe­rio Fiscal" detalla Valencia. En este extremo, los tram­posos se enfrentan a multas y, según el Código Penal, a penas de entre seis meses y seis años.

Así se estafa en España

En España, según Línea Directa, solo el 2,9% de los españoles reconoce haber estafado. El perfil del estafador es el de un varón de 18 a 24 años, desempleado o con trabajo precario. Frente al de la mujer que dice hacerlo por necesidad de dinero, simula lesiones y conoce las consecuencias jurídicas, el hombre se arrepiente menos, detalla mejor el cómo y defrauda "para tener el coche impoluto". 

Aunque sólo un 26% justifica en nuestro país el fraude al seguro, el 20% de los en­cuestados en este informe sí lo cometería. Pese a todo, habría menos tramposos que en Francia (3,5%), Italia (4%) o Reino Unido (4,3%). Por provincias, Murcia, Almería y Jaén son, como ves en el mapa, aquellas regiones donde más frecuencia de es­tafas al seguro hay, justo al contrario que en Soria, Teruel y Pontevedra.

Fuente - Línea Directa e ICIA

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