El gran invento de Honda: convertir arena del desierto en asfalto para carreteras

Honda acaba de iniciar el proyecto PathAhead, la marca japonesa pretende crear un asfalto para carreteras con arena del desierto que es 2,5 veces más resistente.
La guerra de Irán no solo ha disparado el precio del combustible, también ha evidenciado la enorme dependencia del petróleo que llega de Oriente Medio. Honda pretende solucionarlo con un nuevo tipo de asfalto que suena a ciencia ficción.
El asfalto tradicional es extremadamente costoso, la durabilidad tiene un precio, pero Honda ha descubierto un nuevo sistema extremadamente barato. La marca japonesa acaba de presentar PathAhead.
Arena del desierto en asfalto
Honda acaba de confirmar uno de sus proyectos más ambiciosos para los próximos años. La marca pretende convertir la arena del desierto en material para construir carreteras.
El proyecto PathAhead tiene como resultado un material que promete ser tan duradero como el asfalto convencional, pero extremadamente más bataro. La arena de desierto se encuentra en todos los continentes en mayor o menor medida.
La iniciativa podría incluso llevar el asfaltado de caminos a países de bajos recursos, aunque primero es necesario acabar con algunos obstáculos. El problema principal el físico: la arena que se usa en construcción proviene de ríos, mares o canteras, por lo que tiene una forma irregular.
Las aristas de la arena de construcción permiten que los granos se compacten entre sí, lo que le da una mayor resistencia al asfalto. La arena del desierto es mucho más fina y redondeada, por lo que requiere un proceso diferente para garantizar que es viable.
Honda acaba con la escasez de arena
El mundo está consumiendo arena de ríos y mares a mayor ritmo del que se puede reponer con cerca 50.000 millones de toneladas al año. PathAhead pretende aprovechar la arena del desierto gracias a un proceso de granulación.
La marca japonesa está transformando la arena del desierto aumentando el tamaño de las partículas apenas unas pocas micras a milímetros. Esto permite modificar su comportamiento radicalmente.
El nuevo material conocido como Rising Sand tiene una resistencia 2,5 veces superior a la de la arena natural. Esto se traduce a la construcción: las carreteras podrían duplicar su vida útil pasando de 10 a 20 años.
Honda también permite reducir los costes de fabricación del asfalto en un 60%, a lo que se suma un menor mantenimiento de las carreteras. La marca japonesa está empezando a probar Rising Sand y son más que optimistas.
El fabricante pretende empezar con África, un continente que apenas tiene el 20% de sus carreteras pavimentadas. Honda pretende que su planta ubicada en Kenia esté en operativo en 2028.

